Coalición Tarsal

La coalición tarsiana es una afección en la que dos o más huesos en la parte posterior del pie (los huesos tarsianos) están conectados de forma anormal. Esta conexión puede estar formada por hueso, cartílago o tejido fibroso. Mientras que algunas personas nunca experimentan síntomas, otras pueden desarrollar dolor, rigidez o deformidad en el pie plano a medida que crecen y los huesos del pie maduran. El reconocimiento y tratamiento tempranos pueden ayudar a prevenir problemas a largo plazo y restaurar la normalidad de la movilidad.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

La coalición tarsiana se encuentra en aproximadamente el 1–2% de la población. La mayoría de los casos son congénitos, es decir, la condición está presente desde el nacimiento, aunque los síntomas suelen aparecer entre los 8 y los 16 años a medida que los huesos maduran.

  • La coalición calcaneosnavicular (entre el talón y los huesos naviculares) suele aparecer entre los 8 y los 12 años.
  • La coalición talocalcaneal (entre el taludo y el hueso del talón) suele presentarse entre los 12 y los 15 años.
    Afecta tanto a hombres como a mujeres por igual, y ambos pies están implicados en aproximadamente la mitad de los casos.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

La mayoría de las coaliciones tarsianales son congénitas y son causadas por un error de desarrollo durante el crecimiento fetal, cuando los huesos tarsales no se separan correctamente. Esto resulta del fallo de la segmentación mesenquimatosa en el embrión. Con el tiempo, el puente fibroso o cartilaginoso puede consolidarse hasta convertirse en hueso.

Las causas adquiridas menos comunes incluyen:

  • Trauma
  • Infección
  • Artritis degenerativa

Los factores genéticos también pueden influir, con algunos casos vinculados a mutaciones en el gen FGFR3.

La conexión anormal limita el movimiento entre los huesos tarsianos—especialmente en la articulación subtalar—y cambia la forma en que se mueve el pie. Este movimiento restringido provoca estrés mecánico, lo que provoca flatfoot, talón valgo (inclinación del talón hacia dentro) y espasmos musculares dolorosos en la pierna.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

Los huesos tarsos —incluyendo el calcáneo (talón), el talón, los naviculares, cuboides y cuneiformes— forman la parte posterior y la parte media del pie. Proporcionan flexibilidad, absorben los impactos y permiten caminar y correr con suavidad. Cuando se forma una coalición, estos huesos pierden su capacidad de moverse de forma independiente, lo que limita la flexibilidad y puede alterar la mecánica normal de la marcha. Las dos articulaciones más afectadas son:

  • Articulación talocalcaneal (entre el talus y el calcaneo)
  • Articulación calcanonavicular (entre el calcáneo y el navicular)

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Los síntomas suelen desarrollarse de forma gradual y pueden incluir:

  • Dolor en el pie o el tobillo, especialmente al caminar o estar de pie
  • Piernas cansadas o fatigadas
  • Espasmos musculares que hacen que el pie se gire hacia fuera (pie plano espástico peroneo)
  • Deformidad en el pie plano en uno o ambos pies
  • Rigidez y disminución del movimiento en el tobillo o la parte trasera del pie
  • Esguinces recurrentes de tobillo debido a la flexibilidad limitada
    Algunas personas permanecen sin síntomas y son diagnosticadas incidentalmente en imágenes.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico comienza con una evaluación clínica y estudios de imagen.

  • Examen físico: El médico evalúa el rango de movimiento, la altura del arco y la alineación de la parte trasera del pie. El arco no reaparece cuando se está de puntillas si hay coalición.
  • Radiografías: La prueba de primera línea.
    • La coalición calcanonenavicular muestra el signo de «nariz de hormiguero» en la radiografía oblicua.
    • La coalición talocalcaneal puede mostrar un «signo C» en la radiografía lateral.
  • TAC: Lo ideal para identificar el tipo, tamaño y ubicación exacta de una coalición y descartar múltiples coaliciones.
  • Resonancia magnética: Útil para detectar coaliciones fibrosas o cartilaginosas que no se ven en radiografías y para evaluar inflamación de tejidos blandos.

Clasificación

Las coaliciones tarsales se clasifican por ubicación y tipo de tejido:

  • Por ubicación:
    • Calcaneonavicular (más común)
    • Talocalcaneal (segundo más común)
    • Menos comunes: talonavicular, calcaneocuboide, naviculocuneiforme
  • Por tipo de tejido:
    • Fibroso (sindesmosis)
    • Cartilaginoso (sincrodrosis)
    • Óseo (sinostosis)

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

Las condiciones que pueden imitar la coalición tarsal incluyen:

  • Pie plano flexible
  • Disfunción del tendón tibial posterior
  • Síndrome de los senos paranasales tarsi
  • Artritis subastragalina
  • Pie plano espástico peroneal por otras causas

Opciones de tratamiento

Atención no quirúrgica
El tratamiento conservador es el primer paso para la mayoría de los pacientes sintomáticos.

  • AINEs: Reduce el dolor y la inflamación.
  • Fisioterapia: Incluye estiramientos, masajes, ecografía y ejercicios de rango de movimiento.
  • Ortesis: Las plantillas o soportes personalizados para zapatos alivian la presión y mejoran la alineación.
  • Lanzamiento o inmovilización: La inmovilización a corto plazo en un yeso o bota puede hacer que el pie descanse y reducir los síntomas.
  • Inyecciones de esteroides: Reduce la inflamación y el dolor en la articulación afectada.
  • Modificación de la actividad: Evitar deportes de alto impacto o terrenos irregulares puede ayudar a controlar los síntomas.

Atención quirúrgica
Se considera la cirugía si los síntomas persisten tras un tratamiento conservador.

  • Resección de Coalición: Se elimina el puente anormal y se coloca tejido blando (grasa, músculo o tendón) entre los huesos para evitar la recurrencia.
    • Coaliciones calcaneonaviculares: A menudo está lleno de músculo extensor del dedo corto.
    • Coaliciones talocalcaneales: Puede usar una parte del tendón largo del flexor del hallucis.
  • Procedimientos de osteotomía o realineamiento: Se realiza si existe una deformidad significativa, como la alineación del valgo.
  • Arthrodesis (Fusion): Used for large coalitions (>50% of the joint surface) or advanced arthritis.
    • Se puede realizar artrodesis subtalar o artrodesis triple (fusión de articulaciones subtalar, calco-cuboides y talonaviculares) en casos graves.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

Tras la cirugía, los pacientes suelen llevar yeso o bota durante 3–6 semanas, permaneciendo inicialmente sin apoyar peso. A continuación se realiza fisioterapia gradual para restaurar el movimiento y la fuerza. La mayoría de los pacientes vuelven a la actividad normal en un plazo de 3–6 meses. Los pacientes más jóvenes suelen recuperarse más plenamente y recuperar mejor movimiento que los adultos con coaliciones de larga duración.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

  • Resección incompleta o recurrencia de la coalición
  • Dolor o rigidez persistentes
  • Infección o problemas de heridas
  • Artritis degenerativa si la coalición implica una zona articular grande
  • Desalineación o deformidad residual del pie plano

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

El pronóstico es excelente para pacientes que se someten a una resección en coalición antes de que se produzcan cambios degenerativos significativos. Alrededor del 80–85% experimenta alivio del dolor a largo plazo y recuperación del movimiento. Los pacientes con coaliciones grandes o artríticas pueden requerir fusión articular, pero aún así lograr un alivio fiable del dolor y una mejor estabilidad.

Costes de bolsillo para el tratamiento

Medicare

Código CPT 28116 – Resección de la Coalición (Calcaneonavicular/Talocalcaneal): $153.96

Código CPT 27685 – Alargamiento del tendón de Aquiles (para corrección de valgo): $151.57

Código CPT 28300 – Osteotomía calcânea (por corrección de valgo): $153.01

Código CPT 28725 – Fusión subtalar (por artritis avanzada o resección fallida): 182,74 $

Medicare Parte B suele cubrir el 80% del coste aprobado de estos procedimientos una vez que se ha cumplido tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield generalmente cubren ese 20% restante, minimizando o eliminando gastos de bolsillo por procedimientos aprobados por Medicare. Estos planes se coordinan con Medicare para cubrir la carencia de cobertura y reducir los costes totales para los pacientes.

Si tienes un seguro secundario como TRICARE, un plan basado en el empleador o la Administración de Salud de Veteranos, actúa como pagador secundario. Estos planes suelen cubrir cualquier coaseguro restante o franquicia pequeña, que normalmente oscila entre 100 y 300 dólares, dependiendo de tu plan y red de proveedores.

Indemnización por accidente laboral

Si tu coalición tarsal se ha desarrollado debido a una lesión laboral o condición de sobreuso, la Compensación de Trabajadores cubrirá todos los costes del tratamiento, incluyendo cirugía, fisioterapia y cuidados postoperatorios. No tendrás gastos de tu bolsillo, ya que la aseguradora del empleador paga directamente todos los tratamientos aprobados.

Seguro sin culpa

Si tu coalición tarsiana o la afección relacionada del pie fue causada o agravada por un accidente de tráfico, el seguro sin culpa suele cubrir el coste total del tratamiento, incluyendo la resección de coalición, el alargamiento del tendón y la fusión subtalar. El único gasto posible de bolsillo puede ser una pequeña franquicia o copago, dependiendo de tu póliza de seguro.

Ejemplo

A Emily Carter le diagnosticaron una coalición tarsiana calcaneosnavicular que limitaba su movimiento y causaba dolor crónico. Se sometió a una resección de coalición (CPT 28116) y alargamiento del tendón de Aquiles (CPT 27685). El coste estimado de su bolsillo de Medicare para la resección fue de 153,96 dólares. Como Emily tenía seguro complementario a través de Blue Cross Blue Shield, el saldo restante estaba completamente cubierto, lo que la dejaba sin gastos de bolsillo para los procedimientos.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Qué es una coalición tarsal?
Un. Una coalición tarsiana es una conexión anormal entre dos o más huesos del pie, normalmente el calcaneo, el talus y los huesos naviculares, que pueden estar formados por hueso, cartílago o tejido fibroso.

Q. ¿Qué causa una coalición tarsal?
Un. La mayoría de los casos de coalición tarsiana son congénitos, es decir, presentes al nacer, debido a la falta de separación adecuada de los huesos durante el desarrollo fetal.

Q. ¿Cuándo suelen aparecer los síntomas de la coalición tarsal?
R. Los síntomas suelen aparecer durante la adolescencia, cuando los huesos comienzan a endurecerse, causando rigidez y dolor en el pie.

Q. ¿Cuáles son los síntomas comunes de la coalición tarsal?
R. Los síntomas más comunes incluyen dolor en los pies, rigidez, pies planos, espasmos musculares y dificultad para caminar o practicar deportes.

Q. ¿Cómo se diagnostica la coalición tarsal?
R. El diagnóstico implica un examen físico, revisión de los síntomas y estudios de imagen como radiografías, tomografías computarizadas o resonancias magnéticas.

Q. ¿Qué tratamientos no quirúrgicos existen para la coalición tarsal?
R. Los tratamientos no quirúrgicos incluyen reposo, inmovilización, ortesis, fisioterapia y medicamentos antiinflamatorios.

Q. ¿Cuándo se considera la cirugía para la coalición tarsal?
R. Se considera la cirugía cuando los tratamientos no quirúrgicos no alivian los síntomas y el paciente sufre dolor continuo o movilidad limitada.

Q. ¿Qué opciones quirúrgicas existen para la coalición tarsal?
R. Las opciones quirúrgicas incluyen la resección de la coalición o fusión de las articulaciones afectadas, dependiendo de la gravedad y la localización.

Q. ¿Cuál es el tiempo de recuperación tras la cirugía de coalición tarsal?
R. La recuperación varía, pero a menudo incluye un periodo de inmovilización seguido de fisioterapia, con un retorno gradual a la actividad durante varios meses.

Q. ¿Puede la coalición tarsiana provocar complicaciones a largo plazo si no se trata?
Un. Si no se trata, la coalición tarsiana puede provocar dolor crónico, degeneración articular y pérdida de función del pie.

Q. ¿Es útil la fisioterapia para gestionar la coalición tarsal?
Un. Sí, la fisioterapia puede ayudar a mejorar la movilidad de los pies, fortalecer los músculos y reducir el dolor.

Q. ¿Puede una persona con coalición tarsiana seguir practicando deportes?
Un. Algunas personas pueden continuar con el deporte con el tratamiento adecuado, pero otras pueden necesitar limitar o modificar la actividad en función del dolor y la rigidez.

Q. ¿Es siempre dolorosa la coalición tarsana?
R. No. Hasta el 75% de las personas con coalición son asintomáticas, y la condición puede encontrarse solo de forma incidental.

Q. ¿Pueden los niños superar la coalición tarsal?
R. No, la coalición no desaparece, pero un tratamiento temprano puede prevenir deformidades a largo plazo.

Q. ¿Se pueden afectar ambos pies?
Sí, aproximadamente la mitad de los pacientes tienen coaliciones bilaterales.

Q. ¿Podré volver a practicar deportes?
Un. La mayoría de los pacientes vuelven al deporte tras una recuperación completa, especialmente si la coalición se reseca con éxito y la rehabilitación se sigue de cerca.

Resumen y conclusiones

La coalición tarsiana es una conexión anormal entre dos o más huesos del pie que limita el movimiento y puede causar el pie plano, rigidez y esguinces recurrentes. Normalmente se desarrolla durante el crecimiento fetal, pero se vuelve sintomático en la adolescencia. El diagnóstico se realiza mediante radiografías, TAC o resonancia magnética. El tratamiento comienza con cuidados conservadores, que incluyen reposo, ortesis y medicamentos antiinflamatorios, aunque puede ser necesaria cirugía por dolor persistente o deformidad. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes recuperan la movilidad y vuelven a la actividad normal.

Perspectiva clínica y hallazgos recientes

Un estudio reciente publicado en el HSS Journal® examinó la coalición tarsiana en atletas adolescentes, destacando su impacto en la biomecánica del pie y el rendimiento deportivo. La condición, que ocurre cuando dos o más huesos tarsianos se fusionan de forma anormal, puede provocar dolor, rigidez, inestabilidad y esguinces recurrentes debido a la restringida movilidad subtalar.

Aunque los casos leves pueden tratarse con reposo, ortesis o fisioterapia, la mayoría de los deportistas con síntomas acaban necesitando cirugía. El estudio encontró que la resección quirúrgica abierta con interposición de injertos de grasa sigue siendo el estándar de oro, ofreciendo alivio del dolor, restauración del movimiento y prevención de recurrencias.

Las tasas de éxito generales tras el tratamiento quirúrgico superaron el 80%, con bajas tasas de complicaciones y altas tasas de retorno al deporte, especialmente cuando tanto el tipo de coalición como la alineación del pie se evaluaban cuidadosamente antes de la cirugía. («Estudio sobre el manejo quirúrgico de la coalición tarsiana en jóvenes atletas – véase PubMed.«)

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

El tratamiento lo realiza un cirujano ortopédico de pie y tobillo o un cirujano podólogo. El equipo de atención puede incluir radiólogos, anestesiólogos y fisioterapeutas que ayudan en el diagnóstico, la cirugía y la rehabilitación.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Deberías acudir a un especialista si tú o tu hijo experimentáis dolor persistente en los pies, rigidez, esguinces frecuentes o pies planos que no mejoran con calzado que le den soporte.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Acude a urgencias si tienes dolor intenso tras una lesión, incapacidad para soportar peso, deformidad visible o signos de infección como enrojecimiento, hinchazón y fiebre.

¿Cómo es realmente la recuperación?

La recuperación puede incluir varias semanas de reposo, seguidas de una rehabilitación gradual. Al principio puede persistir una leve rigidez o molestia, pero la mayoría de los pacientes recuperan la movilidad casi normal. La fisioterapia constante y el calzado adecuado son clave para obtener resultados óptimos.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

La coalición tarsiana no tratada puede provocar deformidades progresivas en el pie plano, dolor crónico, artritis y movilidad reducida. El diagnóstico precoz previene daños y deformidades articulares a largo plazo.

¿Cómo prevenirlo?

Aunque las coaliciones congénitas no pueden evitarse, el calzado adecuado, mantener un peso saludable y una evaluación médica temprana para el dolor recurrente en el tobillo pueden reducir complicaciones y deformidades.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta equilibrada, rica en calcio, vitamina D y proteínas, favorece el desarrollo y la curación ósea tras el tratamiento. Evitar fumar y mantener una buena hidratación también ayuda a la recuperación.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Tras el tratamiento, los pacientes deben volver gradualmente a las actividades. Se recomiendan ejercicios de bajo impacto como el ciclismo, la natación o el yoga. Los zapatos y plantillas ortopédicas que den soporte pueden proteger el pie del estrés excesivo y ayudar a prevenir la recurrencia del dolor o la rigidez.

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pie y tobillo Condiciones

Dr. Mo Athar, MD

El Dr. Mohammad Athar, cirujano ortopédico con amplia experiencia y especialista en pie y tobillo, atiende a sus pacientes en las consultas de Complete Orthopedics en Queens/Long Island. Con formación especializada en reconstrucción de cadera y rodilla, el Dr. Athar cuenta con una amplia experiencia en prótesis totales de cadera y rodilla para el tratamiento de la artritis de cadera y rodilla, respectivamente. Como cirujano ortopédico, también realiza intervenciones quirúrgicas para tratar roturas de menisco, lesiones de cartílago y fracturas. Está certificado para realizar reemplazos de cadera y rodilla asistidos por robótica y es un experto en técnicas de vanguardia para el reemplazo de cartílago.

Además, el Dr. Athar es un especialista en pie y tobillo con formación especializada, lo que le ha permitido acumular una vasta experiencia en cirugía de pie y tobillo, incluyendo el reemplazo de tobillo, nuevas técnicas de reemplazo de cartílago y cirugía de pie mínimamente invasiva. En este ámbito, realiza cirugías para tratar la artritis de tobillo, las deformidades del pie, los juanetes, las complicaciones del pie diabético, las deformidades de los dedos de los pies y las fracturas de las extremidades inferiores. El Dr. Athar es experto en el tratamiento no quirúrgico de afecciones musculoesqueléticas en las extremidades superiores e inferiores, como aparatos ortopédicos, medicamentos, ortesis o inyecciones para tratar las afecciones mencionadas anteriormente. Capacidades de edición limitadas.

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