Tendinitis del flexor largo del dedo gordo del pie

Tendinitis del flexor largo del dedo gordo del pie

La tendinitis del Flexor Hallucis Longus (FHL) es una lesión por uso excesivo que provoca inflamación, irritación o degeneración del tendón del FHL. Afecta sobre todo a bailarines, corredores y atletas que empujan repetidamente el dedo gordo del pie, lo que provoca dolor y rigidez detrás del tobillo o a lo largo de la parte interior del pie. El tendón FHL desempeña un papel vital en la mecánica del pie, y una lesión de esta estructura puede limitar gravemente la movilidad y el rendimiento si no se trata.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

La tendinitis del FHL es relativamente infrecuente, pero se observa con frecuencia en bailarines de ballet, futbolistas, corredores y personas que practican deportes de salto o empuje. A veces se denomina «tendinitis del bailarín» debido a su alta prevalencia en bailarines de ballet que realizan movimientos como la punta y el relevé. Suele afectar a adultos de entre 20 y 40 años, y es más frecuente en personas con pie plano o articulaciones hipermóviles.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

El tendón del FHL se origina en la parte posterior de la pierna (peroné) y recorre un estrecho túnel fibroóseo por detrás del tobillo antes de insertarse en la base de la falange distal del dedo gordo. Debido a su largo recorrido y estrecho paso, es propenso a la fricción y la compresión.

  • Tensión repetitiva: La plantarflexión continua (dirigir los dedos de los pies hacia abajo) aumenta la tensión sobre el tendón.
  • Uso excesivo: Común en actividades como correr, ballet o gimnasia.
  • Anomalías biomecánicas: Los pies planos, los músculos de la pantorrilla tensos o una pronación excesiva pueden aumentar la tensión.
  • Traumatismo o atrapamiento: El engrosamiento o las adherencias dentro de la vaina del tendón pueden limitar el deslizamiento del tendón y causar dolor.
    La inflamación crónica puede provocar una tenosinovitis estenosante, en la que la vaina del tendón se estrecha, restringiendo el movimiento del tendón y causando sensaciones de bloqueo o chasquido.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

El músculo FHL se encuentra en el compartimento posterior de la pierna y ayuda a flexionar el dedo gordo del pie hacia abajo y en la flexión plantar del tobillo. Estabiliza el arco durante la marcha y la carrera y proporciona fuerza de empuje al impulsarse hacia delante. Discurre por un surco detrás del astrágalo y pasa por debajo del pie en el «nudo de Henry», donde cruza el tendón del flexor largo de los dedos. Este trayecto lo hace susceptible de atrapamiento o irritación, especialmente en atletas con movimientos repetitivos de pie y tobillo.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

  • Dolor y sensibilidad en la cara interna (posteromedial) del tobillo.
  • Dolor al empujar, al flexionar los dedos de los pies o al apuntar los dedos hacia abajo.
  • Hinchazón alrededor de la parte posterior o interior del tobillo.
  • Rigidez o chasquido del tendón al mover el dedo gordo.
  • Debilidad en la flexión de los dedos del pie o incapacidad para ponerse de puntillas.
    El dolor suele empeorar con actividades como correr, bailar o subir escaleras, y puede irradiarse a lo largo del arco o bajo el talón.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico es principalmente clínico, apoyado por pruebas de imagen cuando es necesario.

  • Exploración física: Sensibilidad a lo largo del trayecto del tendón FHL. Dolor reproducido con la prueba de estiramiento del FHL (dorsiflexión del tobillo y del dedo gordo del pie).
  • Ecografía: Demuestra inflamación del tendón, engrosamiento de la vaina o adherencias.
  • RESONANCIA MAGNÉTICA: Confirma la tenosinovitis, el desgarro parcial o el atrapamiento en el túnel fibroóseo.
  • Diagnóstico diferencial: Debe descartarse el pinzamiento posterior del tobillo, la fascitis plantar, el síndrome del túnel tarsiano o la sesamoiditis.

Clasificación

La tendinitis FHL puede dividirse por estadio y gravedad:

  • Estadio I (Leve) – Inflamación sin daño estructural; dolor sólo con la actividad.
  • Estadio II (Moderado) – Engrosamiento o estenosis de la vaina del tendón que provoca una restricción del movimiento.
  • Estadio III (Grave) – Desgarro parcial, adherencias o agrandamiento nodular del tendón que provoca un bloqueo mecánico.

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

  • Síndrome de pinzamiento posterior del tobillo
  • Síndrome del túnel tarsiano
  • Fascitis plantar
  • Sesamoiditis o fracturas del pie por estrés
  • Tendinitis tibial posterior

Opciones de tratamiento

Cuidados no quirúrgicos
La mayoría de los casos de tendinitis FHL responden bien al tratamiento conservador.

  • Reposo y modificación de la actividad: Reduce las actividades repetitivas de flexión plantar o empuje de los dedos de los pies.
  • AINE: Reducen el dolor y la inflamación.
  • Fisioterapia: Estiramientos suaves y ejercicios de fortalecimiento de la pantorrilla y el tendón FHL.
  • Plantillas ortopédicas o taloneras: Ayudan a descargar la tensión del tendón.
  • Inmovilización: Uso de una bota para caminar o una férula durante varias semanas en caso de inflamación grave.
  • Inyecciones de corticoesteroides: Raramente utilizadas debido al riesgo de debilitamiento del tendón.

Atención quirúrgica
La cirugía se reserva para los casos persistentes o de estenosis mecánica.

  • Tenolisis FHL (Liberación del tendón): Consiste en liberar adherencias y liberar el tendón para un deslizamiento más suave.
  • Transferencia del Tendón FHL: En casos con degeneración significativa o patología del tendón de Aquiles, el tendón FHL puede transferirse para ayudar al tendón de Aquiles, proporcionando una fuerte flexión plantar al tiempo que se mantiene una buena función del dedo gordo.
    La rehabilitación posquirúrgica se centra en una suave amplitud de movimiento, un fortalecimiento progresivo y un retorno gradual a la actividad.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

La mayoría de los pacientes responden a la terapia conservadora en 6-8 semanas. Tras la intervención quirúrgica, la recuperación suele durar entre 8 y 12 semanas, y la vuelta a la actividad plena se produce al cabo de 3 meses. La rehabilitación estructurada y evitar el uso excesivo son fundamentales para una recuperación satisfactoria.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

  • Dolor persistente o recidiva si no se corrige la mecánica subyacente.
  • Rigidez y formación de tejido cicatricial.
  • Irritación nerviosa o debilidad del dedo gordo del pie tras la intervención.
  • En raras ocasiones, rotura del tendón si se utilizan corticoesteroides en exceso.

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

El pronóstico de la tendinitis FHL es excelente con un diagnóstico y un tratamiento precoces. La mayoría de los pacientes recuperan la función completa sin dolor crónico. Bailarines y atletas pueden volver a niveles de rendimiento tras una rehabilitación adecuada. Sin embargo, los casos no tratados pueden provocar una tendinopatía crónica o la rotura del tendón.

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Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Qué es la tendinitis del flexor largo del dedo gordo del pie (FHL)?
R. La tendinitis del FHL es una inflamación del tendón que flexiona el dedo gordo del pie, a menudo causada por un uso excesivo o un esfuerzo repetitivo, sobre todo en atletas y bailarines.

Q. ¿Qué causa la tendinitis FHL?
R. La tendinitis FHL suele estar causada por el movimiento repetitivo del tobillo y los dedos del pie, sobre todo en actividades como el ballet, correr o deportes que requieren movimientos frecuentes de la punta del pie.

Q. ¿Cuáles son los síntomas de la tendinitis FHL?
R. Los síntomas incluyen dolor detrás del tobillo, hinchazón, rigidez, sensibilidad a lo largo de la cara interna del tobillo y dolor que empeora con la actividad.

Q. ¿Cómo se diagnostica la tendinitis FHL?
R. El diagnóstico suele basarse en la exploración clínica y los antecedentes del paciente. Pueden utilizarse pruebas de imagen como la resonancia magnética o la ecografía para confirmar el diagnóstico y descartar otras afecciones.

Q. ¿De qué tratamientos no quirúrgicos se dispone para la tendinitis FHL?
R. Los tratamientos incluyen reposo, hielo, medicamentos antiinflamatorios, fisioterapia, modificación de la actividad, aparatos ortopédicos y, a veces, inmovilización.

Q. ¿Cuándo es necesaria la cirugía para la tendinitis FHL?
R. Puede considerarse la cirugía si los tratamientos no quirúrgicos no alivian los síntomas o si hay un daño o desgarro tendinoso importante.

Q. ¿En qué consiste la cirugía de la tendinitis FHL?
R. La cirugía suele consistir en extirpar el tejido inflamado, liberar la vaina del tendón o reparar el tendón si está desgarrado.

Q. ¿Cuál es el tiempo de recuperación tras una operación del tendón FHL?
R. La recuperación varía, pero generalmente incluye un periodo de inmovilización seguido de fisioterapia, y la vuelta a la actividad plena tarda varios meses.

Q. ¿Puede prevenirse la tendinitis FHL?
R. Las estrategias de prevención incluyen estiramientos adecuados, ejercicios de fortalecimiento, evitar el uso excesivo y utilizar calzado apropiado para la actividad.

Q. ¿Quién tiene más riesgo de padecer tendinitis de la FHL?
R. Los atletas, sobre todo los bailarines de ballet y los corredores, tienen mayor riesgo debido a la flexión repetitiva de los dedos de los pies y a los movimientos del tobillo.

Resumen y conclusiones

La tendinitis del Flexor Hallucis Longus es una lesión por uso excesivo que causa dolor e inflamación a lo largo de la parte interna del tobillo debido a la tensión repetitiva sobre el tendón del dedo gordo. Es frecuente en bailarines y atletas, pero puede afectar a cualquier persona con una mala mecánica del pie o un uso excesivo. El reconocimiento precoz y el tratamiento conservador suelen conducir a una recuperación completa. La liberación quirúrgica ofrece excelentes resultados en los casos refractarios, restaurando la movilidad y el rendimiento.

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

El tratamiento lo proporcionan cirujanos ortopédicos de pie y tobillo o cirujanos podiátricos, a menudo con fisioterapeutas que ayudan en la rehabilitación.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Consulta a un especialista si el dolor persiste durante más de unas semanas a pesar del reposo o si empeora con la actividad, afectando a la marcha o al rendimiento deportivo.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Acude a Urgencias si el dolor es intenso, va asociado a hinchazón, calor, enrojecimiento o si no puedes soportar peso sobre el pie afectado.

¿Cómo es realmente la recuperación?

La recuperación incluye reposo, terapia progresiva y vuelta gradual a la actividad normal. Tras la intervención, normalmente se vuelve a levantar peso al cabo de 6 semanas, seguido de ejercicios de fortalecimiento para recuperar la función.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

Ignorar la tendinitis del FHL puede provocar dolor crónico, restricción del movimiento, cicatrización del tendón o rotura, lo que puede requerir una corrección quirúrgica extensa.

¿Cómo prevenirlo?

Mantén la flexibilidad de la pantorrilla, refuerza los músculos del pie y del tobillo, lleva calzado de apoyo y evita el uso excesivo repetitivo o el aumento repentino de la intensidad de la actividad.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta rica en ácidos grasos omega-3, calcio y vitamina D favorece la curación de los tendones y la fortaleza de los huesos. Mantenerse hidratado y evitar fumar favorece la recuperación de los tejidos.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Aumenta gradualmente la intensidad del entrenamiento, estira antes de la actividad y haz entrenamiento cruzado para reducir el esfuerzo repetitivo. Para bailarines y atletas, una técnica adecuada y el descanso regular son esenciales para prevenir la recurrencia.

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pie y tobillo Condiciones

El contenido de esta página ha sido redactado, editado o aprobado por los médicos que se indican a continuación y fue revisado por última vez para verificar su exactitud el 3 de junio de 2026.

Dr. Mo Athar, MD

El Dr. Mohammad Athar, cirujano ortopédico con amplia experiencia y especialista en pie y tobillo, atiende a sus pacientes en las consultas de Complete Orthopedics en Queens/Long Island. Con formación especializada en reconstrucción de cadera y rodilla, el Dr. Athar cuenta con una amplia experiencia en prótesis totales de cadera y rodilla para el tratamiento de la artritis de cadera y rodilla, respectivamente. Como cirujano ortopédico, también realiza intervenciones quirúrgicas para tratar roturas de menisco, lesiones de cartílago y fracturas. Está certificado para realizar reemplazos de cadera y rodilla asistidos por robótica y es un experto en técnicas de vanguardia para el reemplazo de cartílago.

Además, el Dr. Athar es un especialista en pie y tobillo con formación especializada, lo que le ha permitido acumular una vasta experiencia en cirugía de pie y tobillo, incluyendo el reemplazo de tobillo, nuevas técnicas de reemplazo de cartílago y cirugía de pie mínimamente invasiva. En este ámbito, realiza cirugías para tratar la artritis de tobillo, las deformidades del pie, los juanetes, las complicaciones del pie diabético, las deformidades de los dedos de los pies y las fracturas de las extremidades inferiores. El Dr. Athar es experto en el tratamiento no quirúrgico de afecciones musculoesqueléticas en las extremidades superiores e inferiores, como aparatos ortopédicos, medicamentos, ortesis o inyecciones para tratar las afecciones mencionadas anteriormente. Capacidades de edición limitadas.

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