Fractura de calcáneo

Una fractura de calcáneo es una rotura del hueso del talón. Es una de las lesiones más graves del pie, ya que el hueso del talón (calcáneo) es el hueso más grande del pie y recibe todo el impacto de cada paso. La mayoría de las fracturas de calcáneo se producen por una caída de altura o un impacto de gran energía. La recuperación es larga, pero con el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes vuelven a su actividad normal en 6 a 12 meses. Esta página explica cuáles son tus opciones, qué implica la cirugía si es necesaria y cómo es la recuperación en realidad.

Cómo ocurre

El calcáneo está hecho para absorber impactos, pero tiene límites. La causa más frecuente es una caída desde una altura, cayendo de pie desde una escalera, un tejado o un vehículo. Un accidente de coche por alcance con el pie apoyado contra el suelo también puede causarla. El hueso se rompe esencialmente por la compresión repentina.

Las fracturas por estrés del talón también se producen por actividad repetitiva en corredores y reclutas militares, aunque son muy diferentes del tipo de alta energía y suelen curarse con reposo.

Qué se siente

El dolor intenso en el talón, la hinchazón inmediata que puede extenderse hasta el tobillo y la incapacidad para poner peso en el pie son las características distintivas. El talón suele parecer más ancho de lo normal y puede estar amoratado. En una fractura de alta energía, también puedes tener lesiones en la columna vertebral (fracturas por compresión) o en el talón opuesto, ya que al caer de pie por una caída se cargan ambos simultáneamente.

Signos y síntomas

Los síntomas de una fractura de calcáneo suelen ser:

  • Dolor en el talón y las zonas circundantes, sobre todo cuando se apoya peso sobre el pie.
  • Hinchazón y hematomas alrededor del tobillo y el talón.
  • Incapacidad para soportar peso sobre el pie afectado.
  • Deformidad del talón o cambios visibles en la forma del pie, sobre todo en fracturas graves.
  • Dificultad para caminar, estar de pie o realizar otras actividades en las que se soporta peso.

Diagnóstico de las fracturas calcáneas

El diagnóstico de las fracturas de calcáneo implica una combinación de exploración clínica y estudios de imagen:

  • Radiografías: Las radiografías iniciales (vistas AP, lateral y oblicua) suelen utilizarse para confirmar la fractura y evaluar su gravedad.
  • Tomografía computarizada: Dada la naturaleza compleja de las fracturas de calcáneo, la TC se utiliza con frecuencia para evaluar el grado de afectación articular, el patrón de fractura y la alineación de los fragmentos óseos.
  • RESONANCIA MAGNÉTICA: Se utiliza para evaluar el daño de los tejidos blandos, incluida la afectación de ligamentos y tendones, y para evaluar el daño del cartílago en la articulación subastragalina.
  • Ángulo de Böhler: Medida crítica en las radiografías que suele reducirse en casos de fractura de calcáneo.

Opciones de tratamiento

Cuidados no quirúrgicos
Para las fracturas no desplazadas o mínimamente desplazadas, el tratamiento no quirúrgico suele ser suficiente:

  • Reposo e inmovilización: Uso de una férula o yeso durante 6-8 semanas para mantener el hueso en su sitio mientras se cura.
  • Tratamiento del dolor: AINE u otros analgésicos para reducir la inflamación y las molestias.
  • Muletas o andador: Para evitar cargar peso sobre el pie afectado.
  • Fisioterapia: Para recuperar la movilidad y la fuerza una vez que la fractura se cure lo suficiente.

Cuidados quirúrgicos
Se recomienda la cirugía para las fracturas desplazadas o las que afectan a la superficie articular:

  • Reducción abierta y fijación interna (ORIF): Procedimiento quirúrgico para recolocar los fragmentos óseos y estabilizarlos con placas y tornillos.
  • Fijación percutánea: Técnica mínimamente invasiva para fracturas menos graves, en la que se realizan pequeñas incisiones y se insertan clavos o tornillos para alinear el hueso.
  • Artrodesis subastragalina: En casos de conminución grave o artritis en la articulación subastragalina, puede ser necesaria la fusión de la articulación.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

  • Recuperación no quirúrgica: La curación suele durar de 6 a 8 semanas, con un retorno gradual a las actividades en las que se soporta peso. La recuperación completa puede llevar varios meses, con rehabilitación para restablecer la fuerza y la amplitud de movimiento.
  • Recuperación quirúrgica: Tras la cirugía, la recuperación puede durar de 3 a 6 meses, con movilización temprana y fisioterapia para promover la curación y prevenir la rigidez.

Posibles riesgos o efectos secundarios

  • Problemas de cicatrización de heridas: Sobre todo en fracturas abiertas o con daños importantes en los tejidos blandos.
  • La infección: Un riesgo del tratamiento quirúrgico.
  • Lesión nerviosa: Posible lesión de los nervios sural o tibial durante la intervención quirúrgica.
  • Mala unión o no unión: Si el hueso no cicatriza correctamente, puede ser necesaria una intervención quirúrgica adicional.
  • Artritis postraumática: Un riesgo a largo plazo, especialmente cuando está implicada la superficie articular.

Perspectivas a largo plazo

Incluso con un tratamiento excelente, las fracturas de calcáneo pueden provocar algunos cambios permanentes. La artritis postraumática en la articulación subastragalina es la complicación más frecuente a largo plazo, y se produce en una parte significativa de los pacientes con fracturas desplazadas. Esto provoca dolor y rigidez al caminar por terrenos irregulares. En casos graves, una fusión subastragalina (fusión de la articulación) puede eliminar eficazmente este dolor.

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Preguntas frecuentes

Q. ¿Cuánto tiempo estaré con muletas? Normalmente entre 8 y 12 semanas, dependiendo de si se ha realizado cirugía y de cómo progrese la curación. Un scooter de rodilla es una alternativa más cómoda a las muletas para muchos pacientes.

Q. ¿Tendré artritis después? Existe una posibilidad real, sobre todo en las fracturas graves y desplazadas. Aproximadamente 1 de cada 3 pacientes desarrolla algún grado de artritis subastragalina a lo largo de 10 años. Muchos la controlan bien con órtesis y modificación de la actividad. Algunos acaban necesitando un procedimiento de fusión.

Q. ¿Puedo volver a correr? Muchos pacientes sí, pero se necesitan de 12 a 18 meses y un retorno gradual. A menudo es necesario correr sobre superficies más blandas y limitar la actividad de alto impacto a largo plazo.

Resumen y conclusiones

Las fracturas calcáneas, en particular las que afectan a la faceta posterior, plantean importantes retos en la atención ortopédica. Un conocimiento detallado de la anatomía, el mecanismo de lesión y las opciones de tratamiento disponibles es esencial para el éxito del tratamiento. Aunque el tratamiento no quirúrgico puede ser adecuado para las fracturas menos graves, a menudo se requiere una intervención quirúrgica para las fracturas desplazadas o complejas. Los avances en las técnicas quirúrgicas, incluidos los abordajes mínimamente invasivos, han mejorado los resultados y reducido las complicaciones.

Cuándo acudir a urgencias

Una fractura de calcáneo es una urgencia. Si te has caído de altura y tienes dolor intenso en el talón y no puedes andar, acude a urgencias. La inflamación puede desarrollarse rápidamente y llegar a ser lo bastante grave como para afectar a la cicatrización de la herida si la intervención se retrasa demasiado. Acude a un servicio de urgencias o llama a nuestra consulta para que te orienten.

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pie y tobillo Condiciones

El contenido de esta página ha sido redactado, editado o aprobado por los médicos que se indican a continuación y fue revisado por última vez para verificar su exactitud el 6 de junio de 2026.

Dra. Ambreen N Sharif

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