Parálisis del nervio peroneo

La parálisis del nervio peroneo es una afección neurológica caracterizada por la caída del pie, causada por una disfunción del nervio peroneo común o de sus ramas. Puede deberse a la compresión, tracción o lesión del nervio peroneo a lo largo de su trayectoria, especialmente en la cabeza fibular, donde es más vulnerable. La condición provoca una dorsiflexión deteriorada y una aversión del pie, causando alteraciones significativas de la marcha y limitaciones funcionales.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

La parálisis del nervio peroneal es una de las mononeuropatías más frecuentes de la extremidad inferior, observada a menudo en pacientes que mantienen posiciones prolongadas de flexión de rodilla o cruce de piernas.

  • Frecuentemente se asocia con traumatismos, compresión externa o pérdida rápida de peso, lo que reduce el tejido blando protector en la cabeza fibular.
  • Los esquiadores, corredores y personas que llevan calzado ajustado también están en riesgo, especialmente de atrapamiento profundo del nervio peroneo.
  • Enfermedades metabólicas como la diabetes predisponen a las personas a lesiones nerviosas debido a la neuropatía periférica.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

Las causas principales de la parálisis del nervio peroneo incluyen:

  • Compresión: La causa más común, resultante de cruzar las piernas, sentadillas prolongadas o escayoladas/férulas apretadas.
  • Traumatismos: Especialmente por fracturas o luxaciones alrededor de la rodilla, especialmente fracturas de cuello peronérico.
  • Iatrogénico: Lesión durante procedimientos ortopédicos, como una artroplastia total de rodilla o una cirugía de cadera.
  • Factores metabólicos y sistémicos: Afecciones como la diabetes y otros trastornos neuropáticos aumentan la probabilidad de lesión del nervio peroneo.
    El nervio peroneo común se enrosca superficialmente alrededor de la cabeza fibular antes de dividirse en nervios peroneales superficiales y profundos, lo que lo hace susceptible a la presión externa.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

El nervio peroneo común se origina en las raíces espinales L4–S2 como parte del nervio ciático y recorre la parte lateral de la fosa poplítea antes de envolverse alrededor de la cabeza fibular.

  • Se divide en:
    • Nervio peroneo superficial, responsable de la inversión del pie (control de los músculos peroneo largo y corto).
    • Nervio peroneo profundo, responsable de la dorsiflexión y la extensión del dedo ( control del tibial anterior, extensor hallucis longus y extensor digitorum longus).
      El nervio peroneo profundo pasa por debajo del extensor retináculo entre los tendones extensor del hallucis longus y extensor digitorum longus. Proporciona estímulo sensorial al primer espacio web del pie.
      El nervio peroneo común es vulnerable a la presión externa debido a su ubicación superficial alrededor del cuello peronérico.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Síntomas motores:

  • Caída del pie: Incapacidad para levantar la parte delantera del pie.
  • Debilidad de la inversión: Conduce a una marcha compensatoria de steppage, en la que el paciente levanta la rodilla hasta la altura para evitar que el pie arrastre.
    Síntomas sensoriales:
  • Entumecimiento, hormigueo o ardor a lo largo de la pierna lateral, el dorso del pie y, especialmente, en el primer espacio de la red en afectación profunda del peroneo.
    Dolor:
  • El dolor puede estar localizado en la cabeza fibular o el dorso del pie, agravado por zapatos ajustados o dorsiflexión.
    Hallazgos físicos:
  • Debilidad en la dorsiflexión y eversión del tobillo.
  • Signo de Tinel positivo sobre la cabeza o dorso del peroné en una profunda atrapamiento del nervio peroneo.
  • Marcha de escalón, en la que el paciente levanta la rodilla para evitar que el pie arrastre.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

  • Velocidad de conducción nerviosa (NCV) y electromiografía (EMG): Herramientas diagnósticas clave para evaluar el sitio y la gravedad de la lesión nerviosa.
  • Resonancia magnética (RM): Útil para detectar lesiones compresivas como quistes ganglionares u osteocondromas cerca de la cabeza fionar.
  • Ultrasonido: Proporciona visualización dinámica del nervio, especialmente para identificar compresiones focales o quistes.
  • Radiografías simples: pueden identificar fracturas o deformidades que contribuyen al atrapamiento nervioso.

Clasificación

La parálisis del nervio peroneo se clasifica según la gravedad del daño nervioso y la ubicación del atrapamiento:

  • Grado I: neuropraxia leve con bloqueo temporal de conducción nerviosa; La recuperación suele ser espontánea.
  • Grado II: Axonotmesis, donde los axones nerviosos están dañados pero la vaina nerviosa permanece intacta; La recuperación con intervención puede durar de semanas a meses.
  • Grado III: Neurotmesis, donde el nervio se secciona y la recuperación completa a menudo requiere reparación quirúrgica.

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

  • Síndrome del túnel tarsal (atrapamiento del nervio tibial posterior)
  • Lesiones en el tendón peroneo
  • Inestabilidad lateral del tobillo (especialmente tras un esguince de inversión)
  • Radiculopatía lumbar (ciática)
  • Eventos cerebrovasculares que afectan a la función motora de las extremidades inferiores.

Opciones de tratamiento

Cuidados no quirúrgicos

El tratamiento no quirúrgico se centra en restaurar la función nerviosa y gestionar los síntomas:

  • Evita posiciones y actividades que provoquen compresión (cruce de piernas, sentadillas o escayolas apretadas).
  • Medicación antiinflamatoria: Para reducir el dolor y la inflamación.
  • Ortesis tobillo-pie (AFO): Ayuda a despejar los pies durante la marcha y previene caídas.
  • Fisioterapia: Centrado en fortalecer los dorsiflexores y evertores, junto con el entrenamiento de la marcha.
  • Acolchado en la cabeza de la peroné y modificación del calzado para reducir la presión externa.
  • En el síndrome del túnel tarsal anterior, evitar el calzado ajustado y el acolchado local puede aliviar los síntomas.

Atención quirúrgica

La cirugía está indicada para compresión o atrapamiento persistente tras un tratamiento conservador fallido:

  • Descompresión nerviosa: Indicada para compresión persistente o atrapamiento en la cabeza fibular o el túnel tarsal anterior.
  • Neurolisis y escisión: Para lesiones compresivas como quistes ganglionares o osteófitos.
  • Transferencia de tendón: La transferencia posterior del tendón tibial al cuneiforme lateral o al dorso del pie puede realizarse en una caída crónica del pie para restaurar la dorsiflexión.
  • Liberación quirúrgica del retináculo extensor: Recomendada para la atrapamiento profundo persistente del peroneo.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

  • Recuperación no quirúrgica: Las lesiones por compresión leves suelen recuperarse espontáneamente durante semanas o meses.
  • Recuperación postoperatoria: Para la descompresión quirúrgica, la rehabilitación suele incluir un regreso gradual a la capacidad de carga y la normalización de la marcha. La recuperación completa puede durar entre 3 y 6 meses, dependiendo de la gravedad del daño nervioso y del cumplimiento de la fisioterapia.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

  • Debilidad persistente o pérdida sensorial a pesar de la descompresión.
  • Dolor neuropático o recuperación neurológica incompleta.
  • Compresión recurrente o alivio incompleto tras la cirugía.
  • Desequilibrio de la marcha y tensión compensatoria en los músculos adyacentes.

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

  • Las lesiones por compresión leves se recuperan espontáneamente con el descanso adecuado y la modificación de la actividad.
  • Las lesiones graves o traumáticas pueden requerir reparación quirúrgica, con resultados variables según la duración previa a la intervención.
  • La recurrencia de atrapamiento tras la descompresión es rara cuando se corrigen los factores causales. El reconocimiento e intervención tempranos mejoran la recuperación a largo plazo.

Gastos de bolsillo

Medicare

Código CPT 64708 – Descompresión nerviosa: 119,08 $

Código CPT 64782 – Neurorrafia (Reparación Nerviosa): 107,48 $

Código CPT 27690 – Transferencia o reparación de tendones: $149.86

Medicare Parte B cubre el 80% del coste aprobado de estos procedimientos una vez que se ha cumplido tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield suelen cubrir ese 20% restante, minimizando o eliminando cualquier coste de bolsillo por procedimientos aprobados por Medicare. Estos planes trabajan en coordinación con Medicare para garantizar una cobertura integral y reducir tu responsabilidad financiera.

Si tienes un seguro secundario, como TRICARE, un plan basado en el empleador o cobertura de la Administración de Salud de Veteranos, este sirve como pagador secundario tras Medicare. Estos planes suelen cubrir el saldo restante, incluyendo coseguros o franquicias pequeñas, que suelen oscilar entre 100 y 300 dólares dependiendo de tu plan específico y red de proveedores.

Indemnización por accidente laboral

Si tu parálisis del nervio peroneo es causada por una lesión laboral, la Compensación de Trabajadores cubrirá todos los gastos médicos, incluyendo la descompresión nerviosa, la reparación nerviosa y la transferencia de tendones. No tendrás gastos de tu bolsillo, ya que la aseguradora del empleador paga directamente todos los tratamientos cubiertos.

Seguro sin culpa

Si tu parálisis nerviosa está relacionada con un accidente de tráfico, el Seguro Sin Culpa generalmente cubrirá el coste total de tu tratamiento, incluyendo cirugía y atención de seguimiento. El único gasto potencial de tu bolsillo puede ser una pequeña franquicia o copago según los términos de tu póliza.

Ejemplo

Linda Turner desarrolló parálisis del nervio peroneo tras una lesión de rodilla, requiriendo descompresión nerviosa (CPT 64708) y transferencia de tendones (CPT 27690). El coste estimado de su bolsillo de Medicare para la transferencia del tendón fue de 149,86 dólares. Como Linda tenía seguro suplementario a través de Blue Cross Blue Shield, el saldo restante estaba completamente cubierto, lo que la dejaba sin gastos de bolsillo para los procedimientos.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Qué es la parálisis del nervio peroneo?
R. La parálisis del nervio peroneo es una condición causada por daño o compresión del nervio peroneo, que provoca debilidad o parálisis en los músculos que levantan el pie y los dedos.

Q. ¿Cuáles son los síntomas de la parálisis del nervio peroneo?
R. Los síntomas incluyen caída del pie, entumecimiento u hormigueo en la parte superior o en la parte externa de la pierna, y dificultad para levantar el pie o los dedos.

Q. ¿Qué causa la parálisis del nervio peroneo?
R. Las causas incluyen traumatismos, compresión del nervio en la rodilla, cruce prolongado de las piernas, pérdida de peso o condiciones médicas como diabetes o tumores nerviosos.

Q. ¿Cómo se diagnostica la parálisis del nervio peroneo?
R. El diagnóstico se realiza mediante examen físico, historial del paciente y pruebas diagnósticas como estudios de conducción nerviosa, electromiografía y estudios de imagen.

Q. ¿Qué es la caída del pie en el contexto de la parálisis del nervio peroneo?
R. La caída del pie es la incapacidad de levantar la parte delantera del pie, lo que provoca que se arrastre al caminar, y es un síntoma común de parálisis del nervio peroneo.

Q. ¿Qué tratamientos no quirúrgicos existen para la parálisis del nervio peroneo?
R. Los tratamientos no quirúrgicos incluyen fisioterapia, férulas o ortesis, modificación de la actividad y medicamentos para el manejo del dolor o de las afecciones subyacentes.

Q. ¿Cuándo se considera la cirugía para la parálisis del nervio peroneo?
R. La cirugía se considera cuando el tratamiento no quirúrgico fracasa, o si hay una causa clara, como una masa que comprime el nervio o un traumatismo grave que requiere reparación nerviosa.

Q. ¿Qué tipos de cirugía se utilizan para tratar la parálisis del nervio peroneo?
R. Las opciones quirúrgicas incluyen descompresión nerviosa, reparación nerviosa, injertos nerviosos o procedimientos de transferencia de tendones.

Q. ¿Cuál es el pronóstico para la recuperación de la parálisis del nervio peroneo?
R. El pronóstico depende de la causa y gravedad del daño nervioso; Algunos pacientes se recuperan completamente, mientras que otros pueden presentar debilidad persistente o requerir el uso prolongado de brackets.

Q. ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de la parálisis del nervio peroneo?
R. El tiempo de recuperación varía de semanas a meses, y a veces más largo, dependiendo de la extensión de la lesión nerviosa y la efectividad del tratamiento.

Q. ¿Qué causa la parálisis del nervio peroneo?
Un. Puede deberse a compresión, traumatismos o complicaciones quirúrgicas, especialmente tras fracturas o procedimientos cerca de la cabeza fibular.

Q. ¿Cómo se trata la parálisis del nervio peroneo?
R. El tratamiento inicial implica reposo, medicamentos antiinflamatorios y fisioterapia. Si los síntomas persisten, puede ser necesaria la cirugía.

Q. ¿Cuáles son los síntomas de la parálisis del nervio peroneo?
R. Los síntomas incluyen caída del pie, debilidad en la eversión del pie, entumecimiento y hormigueo a lo largo de la pierna lateral y el pie.

Q. ¿Cuándo se requiere cirugía para la parálisis del nervio peroneo?
R. La cirugía es necesaria si las medidas conservadoras fallan, o si hay caída persistente del pie o compresión severa.

Q. ¿Cuál es el tiempo de recuperación?
R. El tiempo de recuperación varía. Los casos no quirúrgicos mejoran en semanas o meses, mientras que la recuperación quirúrgica puede durar entre 3 y 6 meses.

Resumen y conclusiones

La parálisis del nervio peroneo es una afección neurológica que causa caída del pie y deterioro funcional debido a daños en el nervio peroneo común o profundo. El diagnóstico precoz y el tratamiento conservador pueden conducir a una recuperación completa, mientras que la descompresión quirúrgica puede ser necesaria para casos graves o de larga duración. La intervención oportuna mejora los resultados funcionales y reduce la discapacidad a largo plazo.

Perspectiva clínica y hallazgos recientes

Un informe de caso de 2025 publicado en The Journal of Orthopaedic Case Reports describió a un niño de 9 años que desarrolló una caída aguda del pie debido a la compresión del nervio peroneo común por un osteocondroma de la cabeza fibular.

La resonancia confirmó el crecimiento óseo que presionaba contra el nervio. El paciente fue sometido a una escisión quirúrgica temprana y neurolisis, lo que condujo a una recuperación neurológica completa en cinco meses y a la función completa a los dos años.

Los autores subrayaron que la descompresión rápida en un plazo de tres meses desde el inicio de los síntomas es fundamental para prevenir daños nerviosos permanentes y asegurar una recuperación completa. («Estudio sobre la parálisis del nervio peroneo causada por osteocondroma fibular de cabeza – véase PubMed.«)

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

El tratamiento de la parálisis del nervio peroneo es gestionado por neurólogos, cirujanos ortopédicos, cirujanos podológicos y especialistas en rehabilitación. El equipo de atención trabaja en conjunto para ofrecer un enfoque integral en el diagnóstico, la gestión quirúrgica y la rehabilitación.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Consulta a un especialista si desarrollas caída del pie, debilidad en el pie o los dedos, o entumecimiento en la pierna o el pie, especialmente tras una lesión, cirugía o compresión prolongada.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Busca atención inmediata si experimentas caída repentina del pie, dolor intenso o pérdida de sensibilidad en la pierna, ya que esto puede indicar una lesión nerviosa aguda que requiera una evaluación urgente.

¿Cómo es realmente la recuperación?

La recuperación de la parálisis del nervio peroneo depende de la gravedad de la lesión nerviosa. Las lesiones por compresión leves suelen recuperarse con medidas conservadoras durante semanas o meses, mientras que los casos quirúrgicos requieren entre 3 y 6 meses para una rehabilitación completa y recuperación funcional.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

Ignorar la parálisis del nervio peroneo puede provocar caída permanente del pie, debilidad muscular y anomalías en la marcha. La intervención temprana ayuda a restaurar la función y prevenir la discapacidad a largo plazo.

¿Cómo prevenirlo?

Evita la presión prolongada sobre la pierna, especialmente cerca de la cabeza del peroné. Utiliza una posición adecuada al estar sentado o durmiendo, y usa calzado ajustado adecuadamente para evitar la compresión nerviosa.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta equilibrada con complejo de vitaminas B, ácidos grasos omega-3 y magnesio favorece la reparación nerviosa y reduce la inflamación. Mantener una buena hidratación y controlar los niveles de azúcar en sangre también mejora la salud nerviosa.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Durante la recuperación, evita actividades de alto impacto. Concéntrate en ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad para la parte inferior de la pierna para favorecer la curación nerviosa y prevenir una nueva lesión.

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Fax: (212) 203-9223

pie y tobillo Condiciones

Dr. Mo Athar, MD

El Dr. Mohammad Athar, cirujano ortopédico con amplia experiencia y especialista en pie y tobillo, atiende a sus pacientes en las consultas de Complete Orthopedics en Queens/Long Island. Con formación especializada en reconstrucción de cadera y rodilla, el Dr. Athar cuenta con una amplia experiencia en prótesis totales de cadera y rodilla para el tratamiento de la artritis de cadera y rodilla, respectivamente. Como cirujano ortopédico, también realiza intervenciones quirúrgicas para tratar roturas de menisco, lesiones de cartílago y fracturas. Está certificado para realizar reemplazos de cadera y rodilla asistidos por robótica y es un experto en técnicas de vanguardia para el reemplazo de cartílago.

Además, el Dr. Athar es un especialista en pie y tobillo con formación especializada, lo que le ha permitido acumular una vasta experiencia en cirugía de pie y tobillo, incluyendo el reemplazo de tobillo, nuevas técnicas de reemplazo de cartílago y cirugía de pie mínimamente invasiva. En este ámbito, realiza cirugías para tratar la artritis de tobillo, las deformidades del pie, los juanetes, las complicaciones del pie diabético, las deformidades de los dedos de los pies y las fracturas de las extremidades inferiores. El Dr. Athar es experto en el tratamiento no quirúrgico de afecciones musculoesqueléticas en las extremidades superiores e inferiores, como aparatos ortopédicos, medicamentos, ortesis o inyecciones para tratar las afecciones mencionadas anteriormente. Capacidades de edición limitadas.

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