Los esguinces de tobillo están entre las lesiones musculoesqueléticas más comunes, afectando tanto a deportistas como a la población general. A menudo provocan dolor, hinchazón y movilidad limitada, y pueden provocar complicaciones a largo plazo como inestabilidad crónica, discapacidad y artritis. Los estudios muestran que aproximadamente el 44% de las personas continúan experimentando síntomas como dolor o inestabilidad incluso un año después de un esguince de tobillo. Curiosamente, factores como el tipo de pie, la flexibilidad articular y el género no parecen aumentar el riesgo de desarrollar esguinces de tobillo.
Los esguinces de tobillo son una de las principales causas de visitas a urgencias y lesiones deportivas, representando millones en costes sanitarios cada año. En deportes como el baloncesto y el fútbol, representan un porcentaje significativo de todas las lesiones, afectando principalmente a los ligamentos laterales del tobillo. Debido a su prevalencia e impacto, se han desarrollado varias guías clínicas de práctica (CPG) para estandarizar el diagnóstico y tratamiento de los esguinces de tobillo.
Guías de práctica clínica para esguinces de tobillo
Una revisión sistemática de los CPG disponibles reveló variaciones sustanciales en la calidad y las recomendaciones. El estudio evaluó prácticas basadas en la evidencia para simplificar el manejo tanto para clínicos como para pacientes e identificó 17 recomendaciones clave de tratamiento respaldadas por distintos niveles de evidencia.
Diagnóstico e imagen: Las reglas de Ottawa Ankle
Un diagnóstico preciso es esencial para un tratamiento adecuado. Las Normas de Tobillo de Ottawa son directrices ampliamente reconocidas que ayudan a determinar cuándo es necesario realizar imágenes (radiografías) tras una lesión de tobillo. Están diseñados para minimizar radiografías innecesarias asegurando que no se pasen por alto las fracturas.
Los criterios clave incluyen:
- Dolor en áreas específicas – sensibilidad alrededor de las prominencias óseas del tobillo (maléola medial o lateral) – puede indicar una fractura.
- Incapacidad para soportar peso : si el paciente no puede dar cuatro pasos sin un dolor significativo, se recomienda la imagen.
Estas normas son muy sensibles y eficaces para distinguir fracturas de esguinces, lo que las convierte en una herramienta de primera línea para la evaluación en entornos de urgencias y ambulatorios.
Manejo agudo y cuidados conservadores
El manejo conservador (no quirúrgico) sigue siendo el estándar de atención para la mayoría de los esguinces de tobillo. La intervención temprana se centra en el control del dolor, la reducción de la hinchazón y la recuperación funcional.
Crioterapia (Terapia con hielo)
Aplicar hielo en las primeras 48 horas tras la lesión reduce eficazmente el dolor y la inflamación. La crioterapia es más beneficiosa durante la fase aguda, especialmente cuando se combina con compresión y elevación. Su papel disminuye en fases posteriores de recuperación.
AINEs (antiinflamatorios no esteroideos)
Se recomienda el uso a corto plazo de AINEs durante la fase aguda para aliviar el dolor y la inflamación. Se consideran seguros cuando se usan brevemente, pero se desaconseja su uso prolongado debido a posibles efectos secundarios gastrointestinales y cardiovasculares.
Tratamiento temprano de carga de peso y funcionamiento
La movilización temprana y la capacidad de carga de peso, según toleración, están fuertemente respaldadas por la evidencia. Caminar o hacer una actividad ligera poco después de la lesión acelera la recuperación, previene la rigidez y favorece la curación de los ligamentos. La inmovilización prolongada ya no se recomienda salvo en casos graves.
Dispositivos de apoyo
Las tobilleras o los soportes semirrígidos son más eficaces que las vendas o las vendas elásticas para proporcionar estabilidad y prevenir esguinces recurrentes. Las directrices recomiendan llevar una tobillera durante 4 a 6 semanas tras una lesión. Se debe evitar la inmovilización prolongada o el uso de escayos restrictivos, salvo en esguinces graves (Grado III), donde puede estar indicada una inmovilización a corto plazo (hasta 10 días) antes de comenzar la rehabilitación.
Terapia Manual
La terapia manual, que incluye la movilización articular, la manipulación y el masaje de tejidos blandos, ha demostrado beneficios tanto a corto como a largo plazo en la recuperación. Incluso una sola sesión puede reducir significativamente el dolor y la inflamación. También mejora el rango de movimiento y mejora la recuperación funcional en general.
Ejercicio y Rehabilitación
La terapia de ejercicio es una piedra angular en el manejo de los esguinces de tobillo, promoviendo una recuperación más rápida y reduciendo el riesgo de recurrencia. La rehabilitación se centra en restaurar la flexibilidad, el equilibrio, la fuerza y la propiocepción.
Los componentes clave incluyen:
- Ejercicios terapéuticos para mejorar la estabilidad y coordinación articular.
- Entrenamiento de equilibrio y propioceptivo para restaurar el control neuromuscular.
- Entrenamiento de fuerza para los músculos peroneos, pantorrillas y tibiales para apoyar la articulación.
Aunque los programas supervisados pueden proporcionar una recuperación más estructurada, los programas de ejercicio en casa sin supervisión también son beneficiosos y ampliamente fomentados.
Rehabilitación y regreso al deporte
Dos directrices principales enfatizan fuertemente la rehabilitación estructurada como esencial para una recuperación completa y un regreso seguro al deporte. La rehabilitación mejora la fuerza del tobillo, la coordinación y la función general de las extremidades inferiores, reduciendo significativamente el riesgo de inestabilidad crónica.
Inmovilización y cirugía
La inmovilización se reserva para esguinces graves con daño ligamento significativo (Grado III). No debe exceder los 10 días, tras los cuales debe comenzar la rehabilitación funcional. La cirugía rara vez está indicada y normalmente se reserva para inestabilidad crónica o atletas de élite que requieren una recuperación más rápida para volver a competir. El tratamiento conservador sigue siendo preferido debido a su seguridad, rentabilidad y riesgo mínimo de complicaciones.
Otras y terapias emergentes
- Acupuntura: Considerada de bajo riesgo y rentable, aunque la evidencia de su superioridad sobre la atención estándar sigue siendo limitada.
- Opáceos: Tienen niveles bajos de recomendación debido a la falta de evidencia suficiente de beneficio y riesgo de dependencia.
- Modalidades como la ecografía, la diatermia, la electroterapia y la terapia láser: muestran un beneficio mínimo o nulo demostrado y no se recomiendan para el manejo de esguinces de tobillo.
Recomendaciones clave basadas en la evidencia
De las 17 recomendaciones evaluadas, seis tienen evidencia sólida y se recomiendan encarecidamente para el manejo de esguinces de tobillo:
- Reglas de tobillo de Ottawa para diagnósticos precisos y decisiones de imagen.
- Terapia manual para reducir el dolor y mejorar la función.
- Crioterapia durante la fase aguda para controlar el dolor y la hinchazón.
- Uso de férulas de apoyo durante 4 a 6 semanas para estabilizar el tobillo.
- Carga temprana de peso para favorecer la curación y prevenir la rigidez.
- Rehabilitación estructurada para restaurar fuerza, equilibrio y función.
Las intervenciones emergentes pero menos establecidas, como la acupuntura, la electroacupuntura y la farmacopuntura, muestran potencial pero requieren estudios adicionales de alta calidad para determinar su eficacia a largo plazo. En cambio, terapias como la diatermia, la ecografía y el tratamiento láser no tienen evidencia suficiente para respaldar su uso.
Investigación destacada
Un ensayo clínico aleatorizado publicado en 2025 en Cureus evaluó la eficacia de añadir la telerrehabilitación a la atención habitual para esguinces de tobillo. Ochenta y dos pacientes con esguinces de tobillo de grado I o II se dividieron en dos grupos: uno recibió tratamiento estándar y el otro añadió un programa estructurado de telerrehabilitación de cuatro semanas con ejercicios guiados diarios.
El estudio encontró que los pacientes que realizaron telerrehabilitación mostraron mejoras significativamente mayores en la función del tobillo y una recuperación más rápida, especialmente en esguinces moderados (grado II). También informaron de menos dolor y menos días de falta en el trabajo.
Los hallazgos sugieren que la integración de herramientas digitales de rehabilitación puede mejorar los resultados y acelerar la recuperación de la actividad en pacientes que se recuperan de esguinces de tobillo. («Estudio sobre cómo añadir la telerrehabilitación al cuidado de esguinces de tobillo – véase PubMed.»)
Resumen y principales conclusiones
Los esguinces de tobillo son muy frecuentes y pueden provocar inestabilidad persistente o dolor crónico si no se gestionan adecuadamente. La evidencia respalda firmemente la movilización temprana, el uso de aparatos funcionales, la crioterapia a corto plazo y los AINEs, la terapia manual y la rehabilitación estructurada como las estrategias de manejo más eficaces. El tratamiento conservador sigue siendo el enfoque preferido, mientras que la cirugía se reserva para casos graves o recurrentes.
Siguiendo estas directrices basadas en la evidencia, los pacientes pueden lograr una recuperación más rápida, reducir las tasas de recurrencia y mejorar la estabilidad del tobillo, permitiendo un regreso más rápido y seguro a las actividades diarias o a la participación deportiva.
Referencias / Citas (Opcional)
Stiell IG, McKnight RD, Greenberg GH, et al. «Implementación de las Reglas del Tobillo de Ottawa.» Orthobullets.
Colegio Americano de Cirujanos de Pies y Tobillos. «Directrices para el manejo de esguinces de tobillo.» FootHealthFacts.org.
van der Wees PJ et al. «Guías de práctica clínica para el tratamiento del esguince agudo de tobillo: una revisión sistemática.» Revista Británica de Medicina Deportiva. Actualizado en octubre de 2025.
¿Tienes más preguntas?
¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo de los esguinces recurrentes de tobillo?
Los esguinces recurrentes de tobillo pueden provocar inestabilidad crónica, daño articular y un mayor riesgo de artrosis en el tobillo afectado.
¿Existen factores de riesgo que predispongan a las personas a esguinzar el tobillo?
Sí, los factores de riesgo para esguinces de tobillo incluyen antecedentes de lesiones en el tobillo, calzado inadecuado, participación en deportes de alto impacto y factores ambientales como el terreno irregular.
¿Pueden ocurrir esguinces de tobillo sin un evento traumático específico?
Sí, los esguinces de tobillo pueden ocurrir sin un evento traumático específico, como durante actividades repetitivas o cambios bruscos de dirección.
¿Cómo ayuda el protocolo R.I.C.E. (Reposo, Hielo, Compresión, Elevación) en el manejo de los esguinces de tobillo?
El protocolo R.I.C.E. ayuda a reducir el dolor, la inflamación y la inflamación, promueve la curación y facilita la recuperación temprana tras un esguince de tobillo.
: ¿Qué tipos de ejercicios se recomiendan para la rehabilitación tras un esguince de tobillo?
Los ejercicios de rehabilitación para esguinces de tobillo suelen incluir ejercicios de rango de movimiento, ejercicios de fortalecimiento, entrenamiento de equilibrio y propiocepción, y un regreso gradual a las actividades funcionales.
¿Cuánto tiempo después de un esguince de tobillo se pueden reanudar las actividades de carga de peso?
El momento para reanudar las actividades de carga de peso tras un esguince de tobillo depende de la gravedad de la lesión y de factores individuales, aunque se puede iniciar un apoyo parcial según se tolere en esguinces leves a moderados.
¿Es necesario inmovilizar para todos los esguinces de tobillo?
La inmovilización puede ser necesaria para esguinces graves de tobillo o aquellos asociados a daños importantes en los ligamentos para favorecer la cicatrización y prevenir lesiones mayores.
¿Se pueden usar tobilleras o soportes para prevenir esguinces recurrentes?
Sí, los tobilleros o soportes pueden ayudar a prevenir esguinces recurrentes proporcionando estabilidad, reduciendo el exceso de movimiento y apoyando los ligamentos lesionados durante la actividad física.
¿Cómo contribuye la fisioterapia al manejo de los esguinces de tobillo?
La fisioterapia desempeña un papel clave en el manejo de los esguinces de tobillo al promover la cicatrización de los tejidos, restaurar la movilidad y la fuerza articular, mejorar el equilibrio y la propiocepción, y facilitar una reincorporación segura a la actividad.
¿Se recomiendan las inyecciones de corticosteroides para el tratamiento de esguinces de tobillo?
Las inyecciones de corticosteroides pueden considerarse para esguinces graves de tobillo con dolor e inflamación significativos, pero su uso suele estar limitado debido a posibles efectos adversos y al riesgo de debilitamiento tendinoso.
¿Cuáles son las posibles complicaciones de esguinces de tobillo no tratados o mal gestionados?
Las posibles complicaciones de esguinces de tobillo no tratados o mal gestionados incluyen dolor crónico, inestabilidad, lesiones recurrentes, rigidez articular y limitaciones funcionales a largo plazo.
¿Pueden los esguinces de tobillo provocar otras lesiones en el pie o en la extremidad inferior?
Sí, los esguinces de tobillo pueden provocar lesiones secundarias como lesiones en el tendón peroneo, pinzamiento del tobillo, daños en el cartílago o fracturas por estrés en el pie o la parte inferior de la pierna.
¿Cómo afecta el momento de iniciar el tratamiento a los resultados de los esguinces de tobillo?
El inicio temprano del tratamiento adecuado, que incluye reposo, hielo, compresión, elevación y rehabilitación, puede conducir a una recuperación más rápida y mejores resultados a largo plazo para los esguinces de tobillo.
¿Existen consideraciones especiales para el manejo de los esguinces de tobillo en niños o adolescentes?
Sí, las consideraciones especiales para el manejo de esguinces de tobillo en niños o adolescentes pueden incluir lesiones en la placa de crecimiento, ejercicios de rehabilitación adecuados a la edad y un regreso gradual a actividades deportivas para prevenir nuevas lesiones.
¿Cuáles son los criterios para determinar cuándo es seguro volver al deporte o a las actividades físicas tras un esguince de tobillo?
Los criterios para un regreso seguro al deporte o a las actividades físicas tras un esguince de tobillo incluyen la resolución del dolor y la hinchazón, la restauración del rango de movimiento y la fuerza, la estabilidad funcional y la finalización exitosa de los protocolos de rehabilitación.
¿Existen pautas específicas para prevenir esguinces de tobillo en deportistas o personas que participan en actividades de alto riesgo?
Sí, las pautas específicas para prevenir esguinces de tobillo pueden incluir el uso de calzado adecuado, realizar ejercicios para fortalecer el tobillo, usar férulas o vendajes protectores y evitar superficies de juego peligrosas.
¿Se pueden prevenir los esguinces de tobillo mediante programas de preparación física previa a la temporada o protocolos de prevención de lesiones de tobillo?
Sí, los programas de acondicionamiento previo a la temporada y los protocolos de prevención de lesiones de tobillo que se centran en el fortalecimiento, la flexibilidad, la propiocepción y una biomecánica adecuada pueden ayudar a reducir el riesgo de esguinces de tobillo en deportistas y personas activas.
¿Qué tan efectivos son los tobilleros o el vendaje profiláctico para prevenir esguinces iniciales o recurrentes?
Las férulas o el vendaje profiláctico pueden reducir el riesgo de esguinces iniciales o recurrentes en personas con antecedentes de inestabilidad o en quienes participan en actividades de alto riesgo, pero su efectividad puede variar según factores como la adherencia y el ajuste.

