El síndrome del navicular accesorio es una afección que afecta a un hueso o trozo de cartílago adicional situado en el lado medial (interno) del pie, cerca del arco, justo detrás del hueso navicular. Aunque muchos individuos con un navicular accesorio (ANB) son asintomáticos, la afección puede causar dolor y disfunción significativos en algunos casos, especialmente cuando se asocia a estrés repetitivo o traumatismo.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
Los huesos naviculares accesorios son relativamente frecuentes, y los estudios muestran una tasa de prevalencia que oscila entre el 2% y el 25% en la población general. La afección es más frecuente en mujeres, adolescentes y personas con pie plano. A menudo se descubre incidentalmente durante la obtención de imágenes por otras afecciones o tras una lesión.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
El hueso navicular accesorio se desarrolla como una variación congénita o puede formarse con el tiempo debido a la tensión repetitiva en el pie. El hueso está estrechamente asociado con el tendón tibial posterior, que ayuda a mantener el arco del pie. El dolor suele producirse cuando el tendón se irrita por fuerzas mecánicas, como la presión o el esfuerzo, provocando inflamación y molestias.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
El hueso navicular está situado en el lado medial del pie y desempeña un papel crucial en el mantenimiento del arco. El tendón tibial posterior se une al navicular y sostiene el arco del pie durante la marcha. En el síndrome del navicular accesorio, el hueso sobrante cerca del navicular puede causar una tensión mecánica anormal en el tendón, lo que provoca irritación, inflamación y dolor.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
Los síntomas del síndrome del navicular accesorio pueden ser:
- Dolor en la cara interna del pie, sobre todo cerca del arco.
- Hinchazón y enrojecimiento alrededor del navicular accesorio.
- Prominencia ósea visible en la cara interna del pie.
- El dolor puede exacerbarse con la actividad física, el uso de zapatos apretados o la presión del calzado.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico suele basarse en:
- Exploración física: El dolor suele ser reproducible por palpación directa sobre la cara medial del pie.
- Radiografías: Para confirmar la presencia del navicular accesorio y evaluar su tamaño y posición.
- La resonancia magnética o la gammagrafía ósea pueden utilizarse en determinados casos para evaluar la inflamación o la afectación tendinosa.
Clasificación
Los huesos naviculares accesorios se clasifican en tres tipos:
- Tipo I: Hueso pequeño, redondo u ovalado, completamente separado del hueso navicular. Suele ser asintomático.
- Tipo II: unido al navicular por una placa fibrocartilaginosa. Más propenso a los síntomas, especialmente bajo estrés mecánico.
- Tipo III: Fusionado al hueso navicular por un puente óseo. Es más probable que cause dolor y disfunción debido a su tamaño y a los cambios anatómicos.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
Otras afecciones que pueden simular el síndrome del navicular accesorio son:
- Tendinitis o tendinopatía del tendón tibial posterior.
- Fascitis plantar.
- Fracturas por estrés o fracturas del hueso navicular.
- Artritis o afecciones inflamatorias que afecten a la articulación MTP.
Opciones de tratamiento
Cuidados no quirúrgicos
- Reposo y hielo para reducir la inflamación y la hinchazón.
- AINE (antiinflamatorios no esteroideos) para controlar el dolor y la inflamación.
- Plantillas ortopédicas: Plantillas a medida para sostener el arco y reducir la presión sobre el navicular accesorio.
- Modificaciones en el calzado: Llevar zapatos más anchos y acolchados para aliviar la presión sobre el pie.
- Fisioterapia: Ejercicios para fortalecer el tendón tibial posterior y mejorar la mecánica del pie.
Atención quirúrgica
Si fracasan los tratamientos conservadores y persisten los síntomas, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Entre los procedimientos habituales se incluyen:
- Escisión del hueso navicular accesorio.
- Procedimiento de Kidner: Extirpación del hueso accesorio y transferencia o redireccionamiento del tendón tibial posterior para restablecer la función normal del pie.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
- Reposo e inmovilización: Los pacientes pueden tener que llevar una escayola o una bota de fractura durante unas semanas después de la operación.
- Fisioterapia: Un programa de rehabilitación para restaurar la fuerza, la movilidad y la función del pie.
- La mayoría de los pacientes pueden esperar una recuperación completa en un plazo de 3 a 6 meses, aunque los huesos pueden tardar más en curarse por completo.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
- Infección en la zona quirúrgica.
- Recurrencia de los síntomas si no se extirpa completamente el hueso navicular accesorio o si los cuidados postoperatorios son inadecuados.
- Daño nervioso o entumecimiento alrededor de la zona operada.
- No unión o retraso en la cicatrización de los huesos tras la cirugía.
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
- La mayoría de los pacientes experimentan un alivio significativo del dolor y una mejora de la función tras la escisión del hueso navicular accesorio.
- La reaparición de los síntomas es rara, pero puede producirse si hay un esfuerzo o tensión continuados en el pie.
- La fisioterapia postoperatoria desempeña un papel clave para lograr el alivio a largo plazo y la restauración funcional.
Gastos de bolsillo
Medicare
Código CPT 28315 – Fijación o Extracción de Sesamoideo (Tratamiento Navicular Accesorio): $109.30
Código CPT 28238 – Reparación de tendón o ligamento (pie y tobillo): $151.78
La Parte B de Medicare suele cubrir el 80% del coste aprobado para estos procedimientos una vez alcanzada tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario, como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield, suelen cubrir el 20% restante, reduciendo o eliminando los gastos de bolsillo de las intervenciones quirúrgicas aprobadas por Medicare. Estos planes funcionan junto a Medicare para cubrir el déficit de cobertura.
Si tienes un seguro secundario, como TRICARE, un plan de empresa o la cobertura de la Administración Sanitaria para Veteranos, actuará como pagador secundario. Estos planes suelen cubrir cualquier saldo restante, incluido el coseguro o pequeñas franquicias, que suelen oscilar entre 100 y 300 dólares, dependiendo de tu plan y de la red de proveedores.
Indemnización por accidente laboral
Si tu síndrome del navicular accesorio requiere tratamiento debido a una lesión laboral, la Indemnización por Accidentes de Trabajo cubrirá todos los gastos médicos, incluida la intervención quirúrgica y la rehabilitación. No tendrás ningún gasto de tu bolsillo, pues la aseguradora del empresario cubrirá todos los gastos directamente.
Seguro sin culpa
Si tu dolencia está relacionada con un accidente de automóvil, el Seguro Sin Culpa suele cubrir el coste total del tratamiento, incluida la intervención quirúrgica y los cuidados de seguimiento. El único gasto de bolsillo posible puede ser una pequeña franquicia o copago, según tu póliza.
Ejemplo
David Clark desarrolló el síndrome del navicular accesorio, que requirió fijación del sesamoideo (CPT 28315). El gasto de bolsillo estimado de Medicare fue de 109,30 $. Como David tenía un seguro complementario a través de Blue Cross Blue Shield, el saldo restante quedó totalmente cubierto, por lo que no tuvo que pagar nada de su bolsillo por el procedimiento.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es el síndrome del navicular accesorio?
R. El síndrome del navicular accesorio es una afección en la que se desarrolla un hueso o trozo de cartílago de más en la cara interna del pie, justo encima del arco, y causa dolor o molestias.
Q. ¿Qué causa el síndrome del navicular accesorio?
R. Suele estar causado por una irritación o lesión del hueso navicular accesorio o del tendón tibial posterior que se une a él, sobre todo durante la actividad física o un traumatismo.
Q. ¿Quién tiene más probabilidades de desarrollar el síndrome del navicular accesorio?
R. Es más frecuente en mujeres, adolescentes y personas con pies planos o arcos caídos.
Q. ¿Cuáles son los síntomas del síndrome del navicular accesorio?
R. Los síntomas incluyen dolor e hinchazón en la cara interna del pie, enrojecimiento y una prominencia ósea visible.
Q. ¿Cómo se diagnostica el síndrome del navicular accesorio?
R. El diagnóstico se realiza mediante exploración física y se confirma con estudios de imagen como radiografías, resonancia magnética o tomografía computarizada.
Q. ¿Cuáles son los tratamientos no quirúrgicos del síndrome del navicular accesorio?
R. Los tratamientos no quirúrgicos incluyen reposo, hielo, medicamentos antiinflamatorios, inmovilización con una escayola o bota, fisioterapia y órtesis a medida.
Q. ¿Cuándo se considera la cirugía para el síndrome del navicular accesorio?
R. Se considera la cirugía cuando los tratamientos no quirúrgicos no alivian los síntomas y el dolor interfiere significativamente en las actividades cotidianas.
Q. ¿Qué opciones quirúrgicas existen para el síndrome del navicular accesorio?
R. Las opciones quirúrgicas incluyen la extirpación del hueso navicular accesorio y la reparación o reimplantación del tendón tibial posterior.
Q. ¿Cómo es la recuperación tras la cirugía del síndrome del navicular accesorio?
R. La recuperación implica un periodo de inmovilización, seguido de fisioterapia, y puede llevar de varias semanas a meses para una recuperación completa.
Q. ¿Puede reaparecer el síndrome del navicular accesorio tras el tratamiento?
R. La reaparición es rara tras la extirpación quirúrgica, pero un esfuerzo o lesión continuados pueden causar síntomas similares en la zona.
Q. ¿El síndrome del navicular accesorio puede afectar a ambos pies?
R. Sí, puede afectar a uno o a ambos pies, aunque los síntomas pueden ser más graves en un pie que en otro.
Q. ¿A qué edad suelen aparecer los síntomas del síndrome del navicular accesorio?
R. Los síntomas suelen aparecer durante la adolescencia, cuando los huesos están madurando y aumenta el nivel de actividad física.
Q. ¿Qué papel desempeña el calzado en el tratamiento del síndrome del navicular accesorio?
R. El calzado de apoyo puede ayudar a reducir la tensión en el pie y aliviar los síntomas asociados a la afección.
Q. ¿Es útil la fisioterapia para el síndrome del navicular accesorio?
R. Sí, la fisioterapia puede fortalecer el tendón tibial posterior, mejorar la mecánica del pie y reducir el dolor.
Q. ¿Pueden los pies planos contribuir al síndrome del navicular accesorio?
R. Sí, los pies planos pueden aumentar la tensión sobre el navicular accesorio y el tendón tibial posterior, contribuyendo a los síntomas.
Resumen y conclusiones
El síndrome del navicular accesorio es una afección frecuente, pero a menudo pasada por alto, que puede causar dolor y disfunción crónicos del pie, sobre todo en personas que practican una actividad física repetitiva.
La mayoría de los casos pueden controlarse con tratamientos conservadores como reposo, aparatos ortopédicos y fisioterapia. En los casos graves, la intervención quirúrgica, como el procedimiento de Kidner, puede proporcionar un alivio duradero.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Un estudio de 2025 comparó los resultados de la intervención de Kidner modificada -una cirugía para extirpar el navicular accesorio y reparar el tendón tibial posterior- en atletas frente a no atletas. El estudio siguió a 42 pacientes (de 10 a 37 años) y descubrió que ambos grupos experimentaron un alivio significativo del dolor y una mejora de la función del pie tras la intervención.
Curiosamente, los atletas que practicaban un solo deporte (como bailarines o jugadores de fútbol) manifestaron un dolor y una función peores antes de la intervención, pero tras ésta, sus resultados fueron tan positivos como los de los atletas que practicaban varios deportes y los no atletas.
Los resultados sugieren que la cirugía es igual de eficaz en todos los grupos de pacientes, ofreciendo un alivio fiable del dolor y la vuelta a la actividad a quienes no responden a los tratamientos conservadores. («Estudio sobre la cirugía de Kidner modificada para el síndrome del navicular accesorio – ver PubMed«)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
Los cirujanos ortopédicos especializados en cirugía de pie y tobillo realizan la intervención.
El equipo quirúrgico también puede incluir podólogos y fisioterapeutas para los cuidados postoperatorios y la rehabilitación.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Si experimentas dolor persistente, hinchazón o dificultad para realizar las actividades cotidianas debido al dolor de pies, es importante que consultes a un profesional sanitario para discutir las posibles opciones de tratamiento.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Busca atención urgente si
- Se produce dolor intenso o hinchazón en el lugar de la operación.
- Signos de infección, como fiebre, enrojecimiento o supuración de la incisión.
- Incapacidad para mover el pie o soportar peso a pesar del tratamiento.
¿Cómo es realmente la recuperación?
En el postoperatorio, los pacientes estarán inmovilizados varias semanas y seguirán un programa de fisioterapia para recuperar fuerza y movilidad.
La recuperación completa suele tardar de 3 a 6 meses, y algunos pacientes necesitan hasta un año para la curación completa.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
Si no se trata, el dolor puede hacerse crónico, lo que reduce la movilidad y aumenta el riesgo de fracturas por estrés en el pie.
¿Cómo prevenirlo?
Un calzado adecuado es clave para evitar una mayor tensión sobre el navicular accesorio y el tendón tibial posterior.
Los ejercicios de fortalecimiento para sostener el tendón tibial posterior y mejorar la mecánica del pie pueden ayudar a reducir la tensión en el pie.
Nutrición y salud ósea o articular
Una ingesta adecuada de calcio, vitamina D y proteínas favorece la salud ósea y promueve la recuperación postoperatoria.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Tras la operación, evita las actividades de alto impacto hasta que el pie se haya curado por completo. Sigue los consejos de tu cirujano respecto al retorno gradual a las actividades físicas.

