Los pies planos, también llamados pes planus, son una afección ortopédica común en la que el arco interno del pie está bajo o completamente aplanado. Esta condición puede provocar dolor, fatiga y deformidad en el pie con el tiempo. Las funciones principales del pie son apoyar el peso corporal y ayudar en el movimiento hacia adelante. Para lograrlo, el pie está compuesto por varios huesos pequeños conectados por ligamentos y músculos que forman arcos para absorber los impactos y mantener la estabilidad.
Anatomía y función del arco
Los arcos del pie distribuyen el peso corporal de manera uniforme y evitan la compresión de los nervios y vasos sanguíneos en la parte interna del pie. El arco interior actúa como un puente, sostenido por los huesos en forma de cuña del mediopié. Los ligamentos plantares y de resorte actúan como grapas que mantienen unidos estos huesos, mientras que la fascia plantar y los músculos intrínsecos funcionan como vigas de amarre. El tendón tibial posterior, el tendón tibial anterior y el ligamento deltoideo actúan como cabestrillos dinámicos que mantienen la altura y estabilidad del arco durante la marcha.
Tipos de pies planos
Más de dos tercios de los adultos tienen pies planos flexibles, donde el arco solo se colapsa al estar de pie o al apoyar peso, pero reaparece al sentarse o ponerse de puntillas. Los pies planos flexibles suelen ser indoloros y pueden no requerir tratamiento. En cambio, los pies planos rígidos presentan un arco persistente ausente tanto en posiciones de apoyo como de no peso y a menudo se asocian con anomalías estructurales o neuromusculares.
Causas
Los pies planos pueden deberse a condiciones genéticas, congénitas o adquiridas.
Los trastornos hereditarios del tejido conectivo como el síndrome de Ehlers-Danlos, el síndrome de Marfan, el síndrome de Down, la coalición tarsiana y el talus vertical congénito son causas comunes. El pie plano adquirido puede desarrollarse tras artritis (artrosis), traumatismos, tratamiento del pie torto o contractura del tendón de Aquiles debido a condiciones como la gota o la artritis reumatoide. Afecciones neuromusculares como la parálisis cerebral también pueden causar deformidades rígidas en el pie plano.
Síntomas
La mayoría de los pacientes son inicialmente asintomáticos, pero pueden desarrollar dolor, fatiga y deformidad con el tiempo. Los síntomas más frecuentes son:
- Dolor y sensaciones de ardor en el pie, especialmente tras estar mucho tiempo de pie o caminar
- Torpeza o alteración de la marcha, con el paciente levantando todo el pie del suelo en lugar de rodar de talón a dedo
- Tensión del tendón de Aquiles, deterioro de la deformidad
- Desarrollo de afecciones secundarias como tendinitis de Aquiles, fascitis plantar o juanetes
Con el tiempo, los pies planos sin tratar pueden provocar rigidez articular y artritis en los pies.
Diagnóstico
Los pies planos son normales en niños menores de tres años, ya que los arcos suelen desarrollarse para entonces. La condición se diagnostica con mayor frecuencia en adolescentes o adultos jóvenes. El diagnóstico implica un examen físico exhaustivo y una evaluación de la historia médica y familiar. El pie se examina tanto en posición de pie como sin apoyar peso para evaluar la flexibilidad del arco y la rigidez del tendón de Aquiles.
Se utilizan pruebas clínicas para evaluar la altura y el movimiento del arco del pie superior, medio e inferior. Se realizan radiografías para identificar anomalías óseas, mientras que las tomografías pueden revelar huesos tarsianos fusionados. La resonancia magnética puede utilizarse para evaluar tendones, ligamentos y otras estructuras de tejidos blandos.
Administración
El tratamiento depende del tipo de pie plano y de la gravedad de los síntomas.
- Pie plano flexible: La mayoría de los casos son asintomáticos y no requieren intervención. La fisioterapia y los ejercicios que refuercen los músculos del pie y estiran el tendón de Aquiles pueden ayudar a mantener la integridad del arco. El alivio del dolor puede lograrse con antiinflamatorios no esteroideos (AINEs). Los soportes para el arco, plantillas para el talón o plantillas ortopédicas personalizadas pueden proporcionar soporte y estabilidad adicionales. En casos sintomáticos, los brackets especiales pueden ayudar a realinear el talón.
- Ejercicios: Los ejercicios para fortalecer el arco y los músculos del pie incluyen recoger canicas con los dedos, caminar descalzo sobre la arena y caminar de puntillas para estirar y fortalecer los músculos de la pantorrilla.
- Tratamiento quirúrgico: La cirugía se reserva para el pie plano rígido o el pie plano flexible con complicaciones como dolor persistente o deformidad progresiva. Los procedimientos pueden incluir el alargamiento del tendón de Aquiles, el corte y realineamiento de huesos (osteotomía), la fusión de articulaciones para estabilizar el pie o la reconstrucción de tendones para restaurar la altura del arco.
Pronóstico
La mayoría de los casos de pies planos no son dolorosos y no requieren tratamiento. En pacientes sintomáticos, el cuidado conservador suele ser efectivo, y la corrección quirúrgica puede aliviar significativamente el dolor y restaurar la función. El pie plano rígido no tratado o afecciones asociadas como la coalición tarsiana pueden requerir corrección quirúrgica para mantener la flexibilidad y prevenir deformidades a largo plazo.
Prevención
La mayoría de los casos de pies planos no se pueden prevenir, pero llevar calzado bien sujeto y mantener buena fuerza y flexibilidad en las extremidades inferiores puede ayudar a minimizar los síntomas. La intervención temprana en niños con anormalidad en la marcha o el dolor puede prevenir complicaciones futuras.
Investigación destacada
Una revisión sistemática y metaanálisis de 2024 publicada en el Journal of Biomechanics examinó cómo las plantillas ortopédicas (plantillas) afectan a la mecánica de la marcha en adultos con pies planos flexibles.
Tras analizar 24 estudios, los investigadores descubrieron que el uso de ortesis redujo significativamente la aversión del pie trasero, la dorsiflexión del tobillo y los momentos de aducción de la rodilla, indicadores clave de una mejor alineación de pie y piernas durante la marcha. La revisión destacó que los estudios utilizando el método del Índice de Postura del Pie (FPI-6) mostraron los beneficios biomecánicos más fuertes, sugiriendo que esta medida estandarizada debería guiar futuras evaluaciones de la corrección del pie plano.
En general, los hallazgos refuerzan el papel de las ortesis en la mejora de la función de las extremidades inferiores y la eficiencia de la marcha en adultos con pies planos. («Estudio sobre los efectos biomecánicos de las ortesis en los pies en adultos con pies planos – véase PubMed.»)
Referencias / Citas (Opcional)
Grear BJ. «Trastornos de tendones y fascia y del Pes Plan en adolescentes y adultos.» Ortopedia Operativa de Campbell. 14ª ed. Elsevier; 2021.
Myerson, MS, Kadakia AR. «Corrección de deformidad del pie plano en adultos.» Cirugía reconstructiva de pie y tobillo: manejo de complicaciones. 3ª ed. Elsevier; 2019.
Winell JJ, Davidson RS. «El pie y los dedos.» Libro de texto de Pediatría Nelson. 21ª ed. Elsevier; 2020.
Equipo Orthobullets. «Deformidad del pie plano adquirida en adulto.» Orthobullets. Actualizado el 9 de octubre de 2025.

