El hallux valgus, comúnmente conocido como juanete, es una deformidad progresiva de la articulación del primer metatarsofalángeo (MTP), en la que el dedo gordo se desplaza lateralmente hacia el segundo dedo mientras que el primer hueso metatarsiano se desvía medialmente. Esto crea el característico bulto óseo en la parte interna del pie. Aunque a menudo se percibe como un simple problema estético, el hallux valgus representa una deformidad compleja y tridimensional que afecta a la alineación ósea, las superficies articulares, los ligamentos y el equilibrio muscular.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
El hallux valgo es una de las deformidades más comunes en la parte delantera del pie, afectando aproximadamente al 23–35% de los adultos en todo el mundo. La condición es más frecuente en mujeres, probablemente debido a diferencias estructurales en el calzado y en la parte delantera del pie. Normalmente se desarrolla entre los 40 y 60 años, aunque también pueden verse afectados adolescentes y jóvenes adultos (hallux valgus juvenil). La incidencia aumenta con la edad y es más común entre quienes llevan zapatos estrechos y puntiagudos o tacones altos.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
El hallux valgus surge de una combinación de predisposición genética y desequilibrio biomecánico. Los factores que contribuyen a su desarrollo incluyen:
- Genética: Un historial familiar de juanetes aumenta la probabilidad de que ocurran.
- Género: Las mujeres se ven afectadas de forma desproporcionada, probablemente debido a la laxitud ligamentosa y a la elección del calzado.
- Calzado: Los zapatos ajustados, estrechos o de tacón alto amontonan los dedos, aumentando la presión lateral.
- Biomecánica del pie: Los pies planos, la hipermovilidad del primer rayo y los músculos tensos de la pantorrilla (contractura equina) pueden desestabilizar la articulación del primer metatarso.
- Factores sistémicos: Afecciones como la artritis reumatoide y trastornos neuromusculares (por ejemplo, parálisis cerebral) pueden predisponer a la deformidad.
La progresión ocurre cuando los tejidos blandos alrededor de la primera articulación MTP se estiran y debilitan, lo que provoca un desequilibrio entre los músculos aductor y abductor del dedo gordo del pie, causando una desviación adicional.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
La primera articulación MTP conecta el primer hueso metatarsiano con la falange proximal del dedo gordo del pie. Permite la flexión, extensión y estabilidad durante el impulso al caminar. Una alineación adecuada permite una distribución uniforme del peso. En el hallux valgo, la desviación del primer metatarsiano y la deriva lateral del dedo alteran la congruencia articular, lo que provoca inflamación bursal, dolor y pérdida de estabilidad.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
- Dolor y sensibilidad en la parte interna del pie, especialmente sobre el juanete.
- Enrojecimiento e hinchazón sobre la articulación MTP.
- Desviación visible del dedo gordo hacia el segundo dedo.
- Dificultad para encajar en zapatos.
- Deformidades secundarias como dedos de martillo o callos bajo los metatarsianos menores (metatarsalgia de transferencia).
- Rigidez o reducción del movimiento de la articulación del dedo gordo del pie.
La intensidad del dolor varía y no siempre se correlaciona con el tamaño visible del juanete.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico comienza con un examen clínico del pie tanto en posición sentada como de pie. Los médicos evalúan la alineación articular, la irritación de la piel, la formación de callos y el rango de movimiento.
Las radiografías (radiografías) son esenciales para el diagnóstico y la planificación quirúrgica. Las principales medidas incluyen:
- Ángulo de Hallux Valgus (HVA): Normal <15°.
- Ángulo intermetatarsiano (IMA): Normal <9°.
- Ángulo articular distal del metatarsiano (DMAA): Evalúa la orientación articular.
- Hallux Valgus Interphalangeus (HVI): Indica una deformidad adicional en los dedos que requiere corrección falángica (osteotomía de Akin).
Las tomografías computarizadas con soporte de peso pueden utilizarse para deformidades complejas o recurrentes para evaluar componentes rotacionales 3D.
Clasificación
El hallux valgus puede clasificarse según la gravedad de la deformidad mediante mediciones radiográficas:
- Leve: HVA <20°, IMA <11°
- Moderado: HVA 20–40°, IMA 11–16°
- Muy fuerte: HVA >40°, IMA >16°
También puede describirse por causa (juvenil, adulta o artrítica) o por condiciones asociadas (por ejemplo, artritis reumatoide).
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
- Hallux rigidus (rigidez artrítica de la articulación del dedo gordo del pie)
- Gota o artritis inflamatoria
- Sesamoiiditis (inflamación bajo la primera articulación MTP)
- Bursitis o inflamación de tejidos blandos
- Fractura por estrés del primer metatarsiano
Opciones de tratamiento
Atención no quirúrgica
El manejo conservador se centra en aliviar los síntomas más que en corregir la deformidad.
- Modificación del calzado: Zapatos con puntera ancha para reducir la presión sobre el juanete.
- Relleno y separadores para los dedos: Amortigua la zona y evita irritaciones.
- Ortesis: Las plantillas personalizadas mejoran la alineación y reducen la tensión en la parte delantera del pie.
- Fisioterapia: Estiramiento de gemelos y fortalecimiento intrínseco de los músculos.
- Medicamentos antiinflamatorios: Reduce el dolor y la hinchazón.
El tratamiento no quirúrgico es adecuado para casos leves o para pacientes que no son candidatos quirúrgicos.
Atención quirúrgica
La cirugía está indicada cuando persisten limitaciones de dolor y funcionalidad a pesar de las medidas conservadoras. Existen más de 100 procedimientos quirúrgicos, normalmente agrupados en categorías según la gravedad de la deformidad y el lugar de corrección:
- Procedimientos de tejidos blandos
- Procedimiento McBride modificado: Equilibra los tejidos blandos alrededor de la articulación MTP, a menudo combinado con realineación ósea.
- Osteotomías distales del metatarsiano
- Osteotomía Chevron (Austin): Corte en forma de V en la cabeza del metatarsiano para deformidades leves a moderadas.
- Osteotomía de diáfisis (midshaft)
- Osteotomía con bufanda: Permite corregir deformidades angulares y rotacionales severas.
- Osteotomías proximales
- Osteotomía proximal en chevron o media luna: Para casos graves; ajusta la base metatarsana.
- Procedimiento Lapidus (Primera fusión tarsometatársica):
- Es ideal para hipermovilidad o deformidades recurrentes. Estabiliza el primer rayo fusionando la base del primer metatarsiano con el cuneiforme medial.
- Primera fusión articular de MTP:
- Indicado para juanetes artríticos o cirugías previas fallidas.
- Cirugía mínimamente invasiva (MIS):
- Los enfoques percutáneos modernos (por ejemplo, SERI, MIS Chevron + Akin) reducen el tamaño de la incisión y el tiempo de recuperación.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
- Osteotomías distales: Los pacientes a menudo pueden soportar peso inmediatamente en un zapato quirúrgico durante 4–6 semanas.
- Lapidus y osteotomías proximales: Requiere que no se apoyen en peso durante 6–8 semanas.
- Fusión MTP: Cicatriza en 8–10 semanas, seguida de una transición gradual al zapato.
La fisioterapia y los ejercicios de rango de movimiento ayudan a la recuperación. La inflamación puede persistir durante varios meses.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
- Recurrencia de deformidad (hasta un 30% en algunas series)
- Sobrecorrección (hallux varus)
- No unión o cicatrización ósea retrasada
- Irritación o entumecimiento nervioso alrededor de la incisión
- Dolor o rigidez persistentes
- Metatarsalgia de transferencia debido a una distribución alterada del peso
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
Con una planificación quirúrgica adecuada y rehabilitación, la mayoría de los pacientes logran excelentes resultados. Se espera alivio del dolor y una mejor función, con tasas de satisfacción de los pacientes superiores al 85%. La recuperación completa puede durar entre 3 y 5 meses, dependiendo del tipo de procedimiento y el nivel de actividad.
Gastos de bolsillo
Medicare
Código CPT 28292 – Procedimiento de tejidos blandos (por ejemplo, tipo McBride modificado): 159,49 $
Código CPT 28296 – Osteotomía del Metatarsiano Distal (por ejemplo, Chevron/Austin o Chevron mínimamente invasivo + Akin): 200,67 $
Código CPT 28306 – Osteotomía de diáfisis (midshaft) (por ejemplo, corrección tipo osteotomía con bufanda): Coste no proporcionado
Código CPT 28297 – Osteotomía Proximal (Corrección del Metatarsiano Proximal): 231,14 $
Código CPT 28740 – Procedimiento Lapidus (Primera fusión tarsometatarsana): $189.82
Código CPT 28750 – Primera fusión articular MTP (Artrodesis, Gran Dedo del Pie): 178,82 $
La Parte B de Medicare cubre el 80% del coste aprobado de estos procedimientos una vez que se haya cumplido tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield suelen cubrir ese 20% restante, minimizando o eliminando los gastos de bolsillo de las cirugías aprobadas por Medicare. Estos planes complementarios se coordinan con Medicare para cubrir la carencia de cobertura y reducir la responsabilidad financiera de los pacientes.
Si tienes un seguro secundario, como TRICARE, un plan basado en el empleador o la cobertura de la Administración de Salud de Veteranos, actúa como un pagador secundario. Estos planes suelen cubrir cualquier coseguro o franquicia restante, que suele oscilar entre 100 y 300 dólares, dependiendo de los términos de tu cobertura y la red de proveedores.
Indemnización por accidente laboral
Si tu deformidad en el juanete fue causada o agravada por una condición relacionada con el trabajo, la Compensación Laboral cubrirá todos los costes del tratamiento, incluyendo cirugía, cuidados postoperatorios y rehabilitación. No tendrás gastos de tu bolsillo, ya que la aseguradora del empleador cubre directamente todos los gastos médicos aprobados.
Seguro sin culpa
Si tu deformidad en el juanete o condición relacionada del pie se desarrolla como resultado de un accidente de tráfico, el seguro sin culpa suele cubrir el coste total del tratamiento, incluyendo corrección quirúrgica y cuidados postoperatorios. El único posible coste de su bolsillo puede ser una pequeña franquicia o copago, dependiendo de tu póliza de seguro.
Ejemplo
Karen Mitchell se sometió a una osteotomía Chevron (CPT 28296) y a una corrección de Akin como parte de una cirugía de juanete mínimamente invasiva. El coste estimado de su bolsillo de Medicare para el procedimiento fue de 200,67 dólares. Como Karen tenía seguro suplementario a través de AARP Medigap, el saldo restante del 20% quedó completamente cubierto, dejándola sin gastos personales para el procedimiento.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es el hallux valgo?
A. Hallux valgus, comúnmente conocido como juanete, es una deformidad en la que el dedo gordo se desvía hacia afuera en dirección al segundo dedo, provocando a menudo un bulto óseo en el lateral del pie.
Q. ¿Qué causa el hallux valgo?
R. El hallux valgus puede ser causado por factores genéticos, mecánica anormal del pie, el desgaste de zapatos ajustados o mal ajustados, y condiciones como pies planos o artritis.
Q. ¿Cuáles son los síntomas del hallux valgus?
R. Los síntomas incluyen un bulto visible en el lateral del pie, dolor, hinchazón, enrojecimiento y dificultad para llevar zapatos o caminar.
Q. ¿Puede el hallux valgus causar otros problemas en los pies?
Un. Sí, puede causar problemas como dedos en martillo, metatarsalgia e irritación de la piel debido a la fricción de los zapatos.
Q. ¿Cómo se diagnostica el hallux valgus?
Un. Se diagnostica mediante un examen físico y se confirma con radiografías que soportan peso y muestran el ángulo entre el dedo gordo del pie y el primer metatarsiano.
Q. ¿Qué tratamientos no quirúrgicos existen para el hallux valgus?
R. Las opciones no quirúrgicas incluyen llevar zapatos más anchos, usar ortesis o almohadillas para juanetes, aplicar hielo y tomar medicamentos antiinflamatorios.
Q. ¿Cuándo se considera la cirugía para hallux valgus?
R. Se considera la cirugía cuando las medidas no quirúrgicas no logran aliviar el dolor y la deformidad interfiere significativamente con las actividades diarias.
Q. ¿Qué tipos de cirugía se realizan para el hallux valgus?
R. Los procedimientos quirúrgicos incluyen la bunyonectomía, la osteotomía y el realineamiento de tejidos blandos, seleccionados según la gravedad de la deformidad.
Q. ¿Cuánto dura la recuperación tras la cirugía de juanete?
R. La recuperación varía, pero normalmente implica varias semanas de apoyo limitado seguidas de un regreso gradual a las actividades normales durante unos meses.
Q. ¿Cuáles son los riesgos de la cirugía de hallux valgus?
R. Los riesgos incluyen infección, recurrencia de la deformidad, rigidez, lesión nerviosa e insatisfacción con el resultado estético.
Q. ¿Puede el hallux valgus reaparecer tras una cirugía?
Un. Sí, es posible que ocurra una recaída, especialmente si factores que contribuyen como un calzado inadecuado no se abordan.
Q. ¿Es necesaria fisioterapia tras una operación de juanete?
R. A menudo se recomienda la fisioterapia para restaurar el movimiento, la fuerza y la marcha adecuada tras la cirugía.
Q. ¿Qué tipo de zapatos deberían usarse después de recuperarse del hallux valgo?
R. Se recomienda zapatos de caja ancha, con soporte adecuado para el arco y prevenir la recurrencia y mantener la salud de los pies.
Resumen y conclusiones
El hallux valgus (juanete) es una deformidad común y a menudo dolorosa del pie causada por una desalineación del primer metatarsiano y el dedo gordo del pie. Mientras que el manejo conservador alivia los síntomas, la cirugía proporciona una corrección duradera y alivio del dolor. La elección del procedimiento depende de la gravedad de la deformidad, la movilidad articular y las necesidades del paciente. Los avances en la imagen y las técnicas mínimamente invasivas han mejorado la precisión, reducido el tiempo de recuperación y aumentado la satisfacción del paciente.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Un estudio de 2024 de Foot & Ankle Specialist introdujo una técnica sencilla y de bajo coste de apósitos postoperatorios para la corrección del hallux valgus que proporciona soporte semirrígido sin necesidad de cambios frecuentes.
El método utiliza un depresor de lengüeta de madera colocado a lo largo del interior del dedo gordo para ayudar a mantener una alineación neutra durante la cicatrización. Los apósitos se cambian solo una vez a las dos semanas y se mantienen hasta las seis semanas tras la cirugía, minimizando las visitas a la clínica mientras se mantiene la corrección y se evitan complicaciones.
Los autores no informan de problemas en heridas y subrayan que este enfoque ofrece una alternativa práctica y fácilmente replicable a rutinas de cuidados postoperatorios más restrictivas o laboriosas. («Estudio sobre una férula para los dedos de bajo coste que ayuda a mantener la alineación tras una cirugía de juanete – véase PubMed»)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
La corrección de juanetes la realizan cirujanos ortopédicos de pie y tobillo o cirujanos podológicos. El equipo de atención suele incluir anestesistas, fisioterapeutas y ortesistas.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Consulta a un especialista en pies y tobillos si experimentas dolor persistente, dificultad para encontrar zapatos cómodos o deformidad progresiva a pesar de las medidas conservadoras.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Se requiere una evaluación inmediata si hay hinchazón severa, enrojecimiento o incapacidad para soportar peso tras un traumatismo en la zona del juanete, ya que esto puede indicar fractura o infección.
¿Cómo es realmente la recuperación?
La recuperación implica el cuidado de la herida, el control de la inflamación y el apoyo gradual de peso. Se espera una leve rigidez e hinchazón durante varios meses. El uso prolongado de calzado de soporte y ortesis ayuda a mantener la corrección.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
Los juanetes no tratados pueden empeorar con el tiempo, provocando dolor crónico, dificultad para caminar, deformidades en el dedo de martillo y artritis degenerativa de la articulación MTP.
¿Cómo prevenirlo?
- Lleva zapatos anchos y con soporte y espacio suficiente para los dedos.
- Mantén un peso corporal saludable para reducir el estrés en los pies.
- Estira y fortalece los músculos de la pantorrilla y el pie.
- Aborda las anomalías en el pie plano o en la marcha a tiempo con ortesis.
Nutrición y salud ósea o articular
Una dieta rica en calcio, vitamina D y ácidos grasos omega-3 favorece la salud ósea y articular. Una hidratación adecuada y los alimentos antiinflamatorios ayudan a reducir la inflamación postoperatoria y a mejorar la cicatrización.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Después de la cirugía o tratamiento conservador, evita zapatos ajustados y tacones altos. El regreso gradual a la actividad normal, los estiramientos regulares y el uso de ortesis pueden prevenir la recurrencia y preservar la alineación del pie.

