Hallux rigidus: Artrosis de la primera articulación MTP
El hallux rigidus, también conocido como osteoartritis de la articulación del primer metatarsofalángeo (MTP), es una causa común de rigidez y dolor en el dedo gordo del pie. Esta articulación, situada en la base del dedo gordo del pie, desempeña un papel vital en la marcha y el equilibrio. Cuando la artritis daña la articulación, limita la capacidad del dedo para doblarse hacia arriba, haciendo que actividades cotidianas como caminar o subir escaleras sean dolorosas. Con el tiempo, pueden desarrollarse espolones óseos y la articulación puede volverse cada vez más rígida.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
El hallux rigidus afecta con mayor frecuencia a adultos de mediana edad y mayores, aunque puede aparecer antes, especialmente tras una lesión. Puede afectar a uno o ambos pies, pero a menudo es unilateral. Los estudios sugieren que alrededor del 2–3 % de las personas mayores de 50 años experimentan la primera artritis articular MTP, con una frecuencia ligeramente mayor en mujeres.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
En la mayoría de los pacientes, el hallux rigidus resulta del desgaste degenerativo de las superficies articulares. El cartílago que cubre los huesos se va descomponiendo gradualmente, provocando dolor, rigidez y formación de crecimientos óseos (osteófitos).
También puede ocurrir tras lesiones menores repetidas o traumatismos que dañan el cartílago. A medida que la parte dorsal (superior) de la articulación se deteriora, se forman espolones óseos que bloquean mecánicamente el movimiento de los dedos, especialmente al doblarse hacia arriba (dorsiflexión). Algunos casos están relacionados con mecánica anormal del pie, genética o condiciones inflamatorias como la gota o la artritis reumatoide.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
La primera articulación MTP conecta la cabeza del primer hueso metatarsiano con la base de la falange proximal del dedo gordo del pie. El cartílago liso permite deslizarse sin dolor durante el movimiento, y el tendón extensor del hallucis largo levanta el dedo del pie al caminar. La cápsula articular dorsal y los ligamentos circundantes estabilizan la articulación permitiendo el movimiento. El movimiento adecuado aquí es esencial para el impulso durante cada paso.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
Los pacientes suelen experimentar dolor y rigidez en la articulación del dedo gordo del pie, especialmente al caminar, correr o ponerse de puntillas. Se puede sentir un bulto óseo en la parte superior del dedo del pie, y es común un empujón doloroso. A medida que avanza la afección, el movimiento se limita y puede aparecer hinchazón o inflamación alrededor de la articulación.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico comienza con un examen físico. El médico revisará el movimiento de los dedos, buscará sensibilidad o agrandamiento óseo y evaluará la marcha.
Las radiografías confirman el diagnóstico mostrando el estrechamiento del espacio articular, el aplanamiento de la cabeza metatarsiano y los espolones óseos dorsales. La gravedad se gradúa en función de la cantidad de pérdida de espacio articular y la restricción de movimiento.
Clasificación
El hallux rigidus se clasifica de leve a grave dependiendo de:
- Cantidad de pérdida de cartílago
- Grado de limitación de movimiento
- Tamaño de los osteófitos (espolones óseos)
Los casos leves presentan movimiento preservado con formación temprana de espolones, mientras que los casos graves muestran destrucción casi total de las articulaciones y tendencia a la fusión.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
Varias otras condiciones pueden imitar el hallux rigidus:
- Lesiones en el dedo del pie ( esguinces de la articulación MTP)
- Gota, que causa dolor articular repentino e intenso
- Trastornos sesamoides bajo la cabeza del primer metatarsiano
- Hallux valgus (juanetes) con dolor articular medial.
Opciones de tratamiento
Cuidados no quirúrgicos
La enfermedad temprana o moderada a menudo puede gestionarse sin cirugía:
- Modificaciones en el zapato , como suelas rígidas o con suela tipo rocker, para limitar el dolor de movimiento
- Plantillas ortopédicas que reducen la presión sobre la articulación
- Modificación de la actividad para evitar una flexión excesiva
- Medicamentos antiinflamatorios (AINEs) para el control del dolor
- Inyecciones de corticosteroides o ácido hialurónico para alivio temporal
Atención quirúrgica
Cuando el dolor persiste a pesar del tratamiento conservador, puede recomendarse la cirugía. Las opciones quirúrgicas dependen de lo dañada que esté la articulación:
- Cheilectomía – extirpación de espolones óseos y parte de la cabeza metatarsiana para mejorar el movimiento; Ideal para enfermedades tempranas.
- Moberg o osteotomía de descompresión : ajusta la posición ósea para desplazar el movimiento hacia una parte más sana de la articulación.
- Artrodesis (fusión): elimina el movimiento articular para la artritis en fase terminal, aliviando el dolor de forma fiable.
- Reemplazo articular (artroplastia): en casos seleccionados, preserva el movimiento mediante implantes sintéticos o parciales.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
La recuperación depende del tratamiento elegido.
- Tras la queilectomía, los pacientes suelen caminar con un zapato de suela rígida en cuestión de días, con un regreso gradual a la actividad completa durante varias semanas.
- La fusión requiere una recuperación más larga, con un soporte de peso limitado durante unas seis semanas hasta que los huesos sanan.
La fisioterapia ayuda a restaurar la fuerza y la flexibilidad tras la cirugía.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
La mayoría de los pacientes se recuperan bien, pero las posibles complicaciones incluyen:
- Rigidez o dolor persistente
- Alivio incompleto del dolor tras una queilectomía
- No unión (huesos que no se fusionan) tras la artrodesis, aunque esto es raro en técnicas modernas.
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
En las enfermedades tempranas, la queilectomía alivia con éxito el dolor y mejora el movimiento en la mayoría de los pacientes. En la artritis avanzada, la fusión ofrece el alivio del dolor más predecible y permite caminar con comodidad, aunque se pierde el movimiento de los dedos. En general, los pacientes logran un excelente funcionamiento con el procedimiento adecuado.
Coste de bolsillo
Medicare
Código CPT 28289 (queilectomía): $157,62
Código CPT 28750 (Artrodesis): 178,82 $
Código CPT 28291 (Reemplazo de articulación): $154.56
Medicare suele cubrir el 80% del coste aprobado, dejando a los pacientes responsables del 20%. La mayoría de los planes de seguro complementario —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— cubren este 20% de coaseguro. El seguro secundario (como TRICARE o los planes de salud del empleador) también puede pagar cualquier deducible o coaseguro restante.
Indemnización por accidente laboral
Si la artritis o la cirugía están relacionadas con una lesión laboral, la Compensación de Trabajadores suele cubrir todos los costes médicos, quirúrgicos y de rehabilitación, sin gastos de bolsillo para el paciente.
Seguro sin culpa
Si la condición resulta de un accidente de tráfico, el seguro sin culpa generalmente cubre todos los gastos médicos relacionados con la lesión, sujeto a los límites de la póliza.
Ejemplo
James se sometió a una queilectomía (CPT 28289). Su cantidad total aprobada por Medicare fue de 157,62 dólares. Su plan Medigap cubría el saldo del 20%, dejándole sin gastos personales.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es el hallux rigidus?
A. Hallux rigidus es un tipo de artritis degenerativa que afecta a la articulación en la base del dedo gordo del pie, provocando dolor y rigidez.
Q. ¿Cuáles son los síntomas del hallux rigidus?
R. Los síntomas incluyen dolor y rigidez en el dedo gordo del pie al caminar, estar de pie o agacharse, hinchazón e inflamación alrededor de la articulación, y dificultad para llevar ciertos zapatos.
Q. ¿Qué causa el hallux rigidus?
R. El hallux rigidus es causado principalmente por el desgaste del cartílago articular, a menudo por una anormalidad en la mecánica del pie, lesiones o enfermedades inflamatorias como la gota.
Q. ¿Quién está en riesgo de desarrollar hallux rigidus?
R. Las personas con anatomía anormal del pie, lesiones previas en los dedos o enfermedades inflamatorias de las articulaciones tienen un mayor riesgo de desarrollar hallux rigidus.
Q. ¿Cómo se diagnostica el hallux rigidus?
R. El diagnóstico se realiza mediante un examen físico que evalúa el rango de movimiento y la sensibilidad del dedo gordo del pie, y se confirma mediante radiografías que muestran el estrechamiento del espacio articular o espolones óseos.
Q. ¿Qué tratamientos no quirúrgicos existen para el hallux rigidus?
R. Los tratamientos no quirúrgicos incluyen el uso de zapatos con suela rígida, el uso de dispositivos ortopédicos, la aplicación de hielo, la toma de medicamentos antiinflamatorios y la fisioterapia.
Q. ¿Cuándo se recomienda la cirugía para el hallux rigidus?
R. Se recomienda la cirugía cuando los tratamientos conservadores no alivian los síntomas y la condición afecta significativamente a las actividades diarias.
Q. ¿Qué tipos de cirugía existen para el hallux rigidus?
R. Las opciones quirúrgicas incluyen la queilectomía, la fusión (artrodesis) de la articulación y el reemplazo articular (artroplastia).
Q. ¿Qué es una queilectomía?
Un. Una queilectomía consiste en la extracción de espolones óseos y una parte del hueso del pie para mejorar el movimiento articular y reducir el dolor.
Q. ¿Qué es la artrodesis para hallux rigidus?
R. La artrodesis es la fusión de los huesos en la articulación del dedo gordo del pie, eliminando el movimiento para aliviar el dolor.
Q. ¿Qué es la artroplastia para el hallux rigidus?
R. La artroplastia consiste en reemplazar la articulación dañada por un implante artificial para restaurar cierta amplitud de movimiento.
Q. ¿Cuánto dura la recuperación tras la cirugía del hallux rigidus?
R. La recuperación varía según el procedimiento, con algunos pacientes reanudando actividades en cuestión de semanas y otros necesitando varios meses para una curación completa.
Q. ¿Puede el hallux rigidus reaparecer tras una cirugía?
R. La recurrencia es menos común tras la fusión, pero puede ocurrir con otros procedimientos, especialmente si no se aborda la causa subyacente.
Q. ¿Cómo se puede prevenir el hallux rigidus?
R. Las estrategias de prevención incluyen llevar calzado adecuado, evitar el estrés repetitivo en el dedo y tratar las anomalías subyacentes en el pie desde el principio.
Q. ¿El hallux rigidus es lo mismo que un juanete?
R. No. Un juanete (hallux valgus) hace que el dedo gordo del pie se desplace lateralmente, mientras que hallux rigidus causa rigidez y movimientos limitados debido a la artritis.
Q. ¿Volverá la artritis después de la cirugía?
R. La queilectomía puede no detener la degeneración a largo plazo, pero sí puede retrasar la progresión. La fusión alivia el dolor de forma permanente al detener el movimiento en la articulación afectada.
Q. ¿Puede el ejercicio empeorarlo?
R. La flexión de alto impacto o repetitiva puede empeorar los síntomas. Las actividades de bajo impacto como el ciclismo o la natación suelen ser seguras.
Resumen y conclusiones
El hallux rigidus es una artritis degenerativa de la articulación del dedo gordo del pie que provoca rigidez, dolor y dificultad para moverse. Los casos tempranos responden bien a los cambios de calzado y a las ortesis, mientras que la artritis avanzada suele requerir corrección quirúrgica. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes recuperan la comodidad y vuelven a las actividades diarias normales.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Una reseña de 2025 de Nakajima (J Clin Med 2025; 14:1595) desafía el pensamiento tradicional sobre el hallux rigidus. El autor sostiene que la mayoría de las cirugías que preservan las articulaciones pasan por alto la verdadera causa de la condición: tejidos blandos plantares acortados y tensos que provocan pinzamiento dorsal y daño en el cartílago en la primera articulación MTP.
El artículo revisa evidencias que muestran que la osteotomía de descompresión metatarsiana, que baja y reposiciona la cabeza metatarsiana para aliviar la tensión plantar, produce mejores resultados a largo plazo que la queilectomía, el procedimiento estándar actual de referencia.
También introduce el procedimiento artroscópico mínimamente invasivo de Cochrane, que libera directamente las estructuras plantares tensas para restaurar el movimiento mientras preserva la articulación. El artículo concluye que el tratamiento futuro del hallux rigidus debe centrarse en la rigidez mecánica subyacente, no solo en eliminar espolones óseos, para mejorar la función y reducir la recurrencia. («Reseña sobre la cirugía de preservación articular para hallux rigidus — véase PubMed.»)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
El tratamiento es realizado por cirujanos ortopédicos de pie y tobillo o cirujanos podológicos con experiencia en preservación y reconstrucción articular. El equipo de atención también puede incluir anestesiólogos, enfermeros y fisioterapeutas para ayudar con cirugías, recuperación y rehabilitación.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Deberías acudir a un especialista si tienes dolor persistente, rigidez o hinchazón en la articulación del dedo gordo, o si los cambios de zapato y el descanso ya no ayudan. Una evaluación temprana puede prevenir el empeoramiento de la artritis y preservar la movilidad articular.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Rara vez se requiere una evaluación de urgencia, pero debe buscarse por dolor repentino y intenso, incapacidad para soportar peso, deformidad visible o signos de infección como enrojecimiento, fiebre o secreción tras la cirugía.
¿Cómo es realmente la recuperación?
Espera algo de hinchazón y dolor leve durante varias semanas tras la cirugía. Al principio pueden usarse ayudas para caminar. La mayoría de los pacientes vuelven al calzado normal entre cuatro y ocho semanas, dependiendo del procedimiento. Los estiramientos continuos y la fisioterapia fomentan la comodidad y la flexibilidad a largo plazo.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
Sin tratamiento, el hallux rigidus tiende a progresar con el tiempo, lo que provoca un empeoramiento de la rigidez, espolones óseos más grandes y dificultad para caminar. El retraso en la atención puede limitar las opciones quirúrgicas y dificultar la recuperación.
¿Cómo prevenirlo?
Llevar zapatos cómodos y de soporte con punteras anchas y evitar tacones altos puede reducir el estrés en la articulación del dedo gordo. Mantener un peso corporal saludable, estirar los músculos de la pantorrilla y los dedos de los pies, y evitar el estrés repetitivo en los dedos también puede ayudar a prevenir la progresión.
Nutrición y salud ósea o articular
Una dieta equilibrada rica en calcio, vitamina D y proteínas favorece la salud de las articulaciones y los huesos. Mantenerse hidratado y mantener un peso saludable reduce el estrés en las articulaciones y mejora la cicatrización tras la cirugía.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Tras la recuperación, los pacientes pueden volver a la mayoría de las actividades diarias y recreativas. Evita el estrés repetitivo en el dedo y elige ejercicios de bajo impacto como el ciclismo, la natación o el entrenamiento en elíptica. Los zapatos de soporte y las plantillas ortopédicas personalizadas pueden ayudar a mantener la comodidad a largo plazo.

