La enfermedad de Kohler es una condición rara pero autolimitante que afecta al hueso navicular en la parte media del pie de los niños pequeños. Se caracteriza por una pérdida temporal del suministro sanguíneo (necrosis avascular) al navicular, lo que provoca colapso óseo, dolor y dificultad para caminar. Descrita por primera vez por Alban Köhler en 1908, esta condición tiene un excelente pronóstico, con la mayoría de los niños recuperándose completamente tras unos meses de manejo conservador.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
La enfermedad de Kohler afecta principalmente a niños entre los 2 y 7 años, con un pico de incidencia entre los 4 y 5 años. Es más común en niños (proporción aproximadamente de 5:1 entre hombres y mujeres), aunque las niñas pueden verse afectadas, generalmente a una edad más temprana debido a una osificación anterior del hueso navicular.
La condición suele ser unilateral, pero la implicación bilateral ocurre en menos del 10% de los casos. La enfermedad de Kohler es rara, con una incidencia estimada de menos de 1 de cada 100.000 niños.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
El hueso navicular es el último hueso tarsiano en osificarse, lo que lo hace vulnerable durante la primera infancia, cuando las fuerzas mecánicas sobre el pie aumentan debido al caminar y correr.
Los mecanismos propuestos incluyen:
- Compresión mecánica: A medida que el niño crece, el astrágalo osificado y los cuneiformes ejercen presión sobre el hueso navicular aún blando.
- Compromiso vascular: Esta presión reduce el flujo sanguíneo a través del anillo pericondral, lo que provoca isquemia y necrosis.
- Microtrauma repetitivo: Actividades normales como saltar o correr pueden agravar la lesión isquémica.
Afortunadamente, el suministro radial de sangre del navicular permite la revascularización y regeneración ósea, lo que explica por qué la enfermedad se cura espontáneamente con el tiempo.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
El hueso navicular se encuentra en el mediopié y sirve como clave de bla para el arco longitudinal medial. Conecta el talus (parte trasera) con los tres huesos cuneiformes (antepié), distribuyendo el peso y manteniendo la estabilidad del pie. La interrupción de su suministro vascular debilita temporalmente el hueso, provocando colapso, esclerosis y dolor durante la carga de peso.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
Los niños con enfermedad de Kohler suelen presentarse con:
- Dolor o sensibilidad en la parte superior o interna del mediopié.
- Cojeo o negativa a apoyar peso en el pie afectado.
- Marcha antálgica, en la que el niño camina sobre el borde exterior del pie para evitar la presión sobre el navicular.
- Hinchazón o enrojecimiento leve sobre la parte media del pie medial (ocasionalmente).
- No hay fiebre ni síntomas sistémicos, lo que ayuda a distinguirlo de una infección.
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina tras un aumento de la actividad o un trauma menor.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico se basa en hallazgos clínicos y en la imagen radiográfica.
- Examen físico: Muestra sensibilidad localizada sobre el mediopié dorsomedial con movimiento normal del tobillo y subtalar.
- Radiografías: La seña de identidad diagnóstica. Los hallazgos incluyen:
- Hueso navicular aplanado o fragmentado.
- Mayor densidad (esclerosis).
- Pérdida del patrón trabecular normal.
- Colapso de la parte central del hueso.
Estos hallazgos suelen ser unilaterales, pero también pueden aparecer en ambos lados.
- Resonancia magnética: Rara vez es necesario, pero puede confirmar necrosis avascular en casos tempranos o atípicos al mostrar edema de médula ósea.
Clasificación
La enfermedad de Kohler puede estar estadada radiográficamente:
- Etapa temprana (isquémica): Esclerosis y pérdida del patrón trabecular.
- Etapa de fragmentación: Colapso y fragmentación del navicular.
- Etapa de curación: Reforma gradual y retorno de la densidad ósea normal.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
- Coalición tarsal (fusión de huesos tarsos que causa el pie plano rígido).
- Fractura por estrés en la navicular u otros huesos del mediopié.
- Osteomielitis (infección ósea).
- Síndrome navicular accesorio.
- Artritis juvenil idiopática.
Las radiografías son clave para distinguir estas condiciones.
Opciones de tratamiento
Atención no quirúrgica
La enfermedad de Kohler es autolimitante y el manejo conservador casi siempre es efectivo. El tratamiento se centra en el alivio de los síntomas y en prevenir un mayor estrés en el hueso:
- Control del dolor: Paracetamol o AINEs como el ibuprofeno.
- Modificación del calzado: Soportes suaves para el arco o cuñas mediales en el talón.
- Inmovilización: En casos más graves o dolorosos, un yeso de caminar con piernas cortas durante 4–6 semanas proporciona un excelente alivio del dolor y acelera la recuperación.
- Modificación de actividad: Evita juegos de alto impacto o correr hasta que los síntomas mejoren.
Atención quirúrgica
La cirugía no está indicada para la enfermedad de Kohler, ya que la condición se resuelve espontáneamente con cuidados conservadores.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
- Con inmovilización: Los síntomas suelen desaparecer en un plazo de 6–12 semanas.
- Sin inmovilización: Los síntomas pueden persistir entre 6 y 15 meses, pero eventualmente desaparecerán.
Las radiografías de seguimiento muestran la normalización de la forma y densidad navicular en un plazo de 6 a 18 meses. Los niños recuperan la plena función sin deformidades residuales ni artritis.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
- Dolor persistente en el mediopié (raro).
- Aplanamiento leve del hueso navicular (normalmente asintomático).
- Un diagnóstico erróneo que lleva a un retraso en el tratamiento de otras condiciones (por ejemplo, infección o fractura).
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
El pronóstico para la enfermedad de Kohler es excelente. La mayoría de los niños se recuperan completamente sin efectos a largo plazo. Las radiografías muestran finalmente la reosificación y restauración de la forma y tamaño normales del navicular. A diferencia de otras necrosas avasculares, no existe riesgo de deformidad crónica ni artritis.
Gastos de bolsillo
Medicare
Código CPT 29425 – Aplicación de yeso para caminar con piernas cortas: 17,92 $
La Parte B de Medicare suele cubrir el 80% del coste aprobado de este procedimiento una vez que se ha cumplido tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield generalmente cubren ese 20% restante, minimizando o eliminando los gastos de bolsillo de los servicios aprobados por Medicare. Estos planes complementarios colaboran con Medicare para cubrir la carencia de cobertura y reducir tu coste total.
Si tienes un seguro secundario como TRICARE, un plan basado en el empleador o la Administración de Salud de Veteranos, actúa como pagador secundario. Estos planes suelen cubrir cualquier coaseguro o franquicia restante, que normalmente oscila entre 100 y 300 dólares anuales, dependiendo de tu póliza y red de proveedores.
Indemnización por accidente laboral
Si tu necesidad de un yeso corto para caminar es consecuencia de una lesión laboral, la Compensación de Trabajadores cubrirá todos los gastos asociados, incluyendo la aplicación del yeso, el seguimiento y la retirada. No tendrás gastos de tu bolsillo, ya que la aseguradora de tu empleador se encargará de todos los cargos aprobados.
Seguro sin culpa
Si tu lesión ocurrió como parte de un accidente de tráfico, el Seguro Sin Culpa generalmente cubrirá el coste total de tu yeso y el cuidado relacionado. El único gasto potencial de su bolsillo podría ser una pequeña franquicia o copago, dependiendo de tu póliza.
Ejemplo
Robert Ellis requirió un yeso corto para caminar en la pierna (CPT 29425) tras sufrir un esguince de tobillo. Su coste estimado de bolsillo de Medicare era de 17,92 dólares. Como Robert tenía seguro suplementario a través de AARP Medigap, su saldo restante quedó completamente cubierto, lo que le dejó sin gastos de bolsillo para la aplicación del yeso.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es la enfermedad de Kohler?
La enfermedad de A. Kohler es una afección rara en la que un hueso del pie llamado hueso navicular pierde su suministro sanguíneo, lo que provoca el colapso y la regeneración ósea.
Q. ¿Quién suele padecer la enfermedad de Kohler?
A. La enfermedad de Kohler suele afectar a los niños, más comúnmente a niños de entre 3 y 7 años.
Q. ¿Qué causa la enfermedad de Kohler?
La enfermedad de A. Kohler es causada por una pérdida temporal de suministro sanguíneo al hueso navicular durante su desarrollo, pero se desconoce la razón exacta de la pérdida de suministro.
Q. ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Kohler?
R. Los síntomas incluyen dolor, hinchazón, sensibilidad en el arco del pie y cojera.
Q. ¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Kohler?
La enfermedad de A. Kohler se diagnostica mediante un examen físico y se confirma con radiografías que muestran cambios en el hueso navicular.
Q. ¿Qué muestra una radiografía en la enfermedad de Kohler?
A. Las radiografías suelen mostrar el hueso navicular como denso, plano y fragmentado.
Q. ¿Cómo se trata la enfermedad de Kohler?
R. El tratamiento suele incluir reposo, inmovilización con yeso o férula, y manejo del dolor.
Q. ¿Requiere cirugía la enfermedad de Kohler?
R. Rara vez se necesita cirugía para la enfermedad de Kohler.
Q. ¿Cuánto tarda en curarse la enfermedad de Kohler?
R. La curación suele ocurrir en varios meses o hasta dos años, y la mayoría de los niños se recuperan completamente sin problemas a largo plazo.
Q. ¿Cuál es el pronóstico para la enfermedad de Kohler?
Un. El pronóstico es excelente y la mayoría de los niños recuperan su función completa sin ninguna deformidad permanente.
Q. ¿Puede la enfermedad de Kohler afectar ambos pies?
Un. Sí, aunque es menos común, la enfermedad de Kohler puede afectar a ambos pies.
Resumen y conclusiones
La enfermedad de Kohler es una condición rara y autolimitante que causa necrosis avascular temporal del hueso navicular en niños pequeños. Se presenta con dolor en el mediopié, cojera y hallazgos radiográficos característicos de aplanamiento navicular y esclerosis. El manejo conservador con reposo, inmovilización y control del dolor conduce a una recuperación completa en casi todos los casos. El reconocimiento temprano ayuda a aliviar los síntomas rápidamente y evita intervenciones innecesarias.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Un informe de caso de 2025 publicado en el Journal of Orthopaedic Case Reports describió una rara aparición de enfermedad de Kohler bilateral en una niña de 5 años, el primer caso de este tipo notificado en casi un siglo.
El niño presentó dolor en la parte media del pie y cojera tras la actividad física, mostrando signos radiográficos de esclerosis y fragmentación de ambos huesos naviculares. El tratamiento conservador con férula de pierna corta y reposo condujo a una recuperación completa en un año.
El estudio refuerza que la enfermedad de Kohler sigue siendo una condición autolimitante con excelentes resultados cuando se diagnostica temprano y se gestiona con síntomas, evitando intervenciones innecesarias. («Estudio reciente sobre la enfermedad de Kohler bilateral en niños – véase PubMed.«)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
Los cirujanos ortopédicos pediátricos o pediatras especializados en afecciones musculoesqueléticas suelen diagnosticar y gestionar la enfermedad de Kohler. Los radiólogos ayudan con la evaluación por imagen, y los fisioterapeutas pueden apoyar la rehabilitación de la marcha tras el yeso.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Los padres deberían buscar una evaluación si su hijo desarrolla dolor inexplicable en la parte media del pie, cojera o reticencia a soportar peso, especialmente entre los 2 y 7 años.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Se justifica una evaluación inmediata si el niño no puede soportar peso de repente, si hay hinchazón con fiebre (posible infección) o si el dolor sigue a un trauma agudo.
¿Cómo es realmente la recuperación?
La mayoría de los niños reanudan su actividad normal en un plazo de 2–3 meses. La sensibilidad residual ocasional puede persistir brevemente, pero se resuelve a medida que el hueso se remodela.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
Si no se trata, los síntomas pueden durar más, pero el hueso acabará sanando espontáneamente. Sin embargo, ignorar el dolor persistente podría suponer pasar por alto otras condiciones como la infección o la coalición tarsal.
¿Cómo prevenirlo?
No existen medidas preventivas conocidas, pero el reconocimiento temprano y el descanso durante los síntomas activos minimizan las molestias y aseguran una recuperación más rápida.
Nutrición y salud ósea o articular
Una dieta equilibrada rica en calcio, vitamina D y proteínas favorece el crecimiento y la curación ósea. Una hidratación adecuada y la actividad al aire libre (para la síntesis natural de vitamina D) favorecen una osificación saludable.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Fomenta el juego de bajo impacto y evita saltos o carreras excesivas durante la recuperación. Unos zapatos que se ajusten bien y con suelas blandas pueden evitar el estrés en el mediopié durante la curación.

