Tendinopatía de Aquiles: Una visión global
La tendinopatía de Aquiles, a menudo denominada tendinitis de Aquiles, es una afección frecuente que provoca dolor, hinchazón y rigidez en la parte posterior del talón, donde el tendón de Aquiles conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. El tendón ayuda a levantar el talón del suelo al caminar, correr o saltar. El uso excesivo, el aumento repentino de la actividad o la tensión de los músculos de la pantorrilla pueden irritar el tendón, provocando molestias y dificultad de movimiento. Esta afección puede desarrollarse gradualmente y afectar tanto a deportistas como a no deportistas.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
La tendinopatía del tendón de Aquiles es una de las causas más frecuentes de dolor posterior del talón en adultos. Es especialmente frecuente entre corredores, atletas de salto y quienes aumentan repentinamente su nivel de actividad. También corren mayor riesgo las personas de mediana edad y las que tienen los músculos de la pantorrilla tensos o una mala alineación del pie. En los adultos mayores, puede estar relacionado con la artritis o con espolones óseos que irritan el tendón.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
La enfermedad se desarrolla cuando el tendón se expone a tensiones repetitivas que superan su capacidad de curación. El uso excesivo y los microdesgarros en las fibras del tendón provocan degeneración, engrosamiento y pérdida de elasticidad, en lugar de una verdadera inflamación. La tendinopatía insercional del tendón de Aquiles se produce donde el tendón se une al hueso del talón y puede implicar depósitos de calcio o inflamación de la bursa cercana (un saco lleno de líquido que reduce la fricción). La tendinopatía no insercional afecta a la porción media del tendón, varios centímetros por encima del talón.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
El tendón de Aquiles es el tendón más grande y fuerte del cuerpo, y conecta los músculos gastrocnemio y sóleo de la pantorrilla con el calcáneo (hueso del talón). Permite que el pie apunte hacia abajo y desempeña un papel vital al caminar, subir escaleras y correr. Entre el tendón y el hueso del talón hay una pequeña estructura llamada bursa retrocalcánea, que ayuda a que el tendón se deslice suavemente. Unos músculos de la pantorrilla tensos, un calzado inadecuado o una actividad excesiva pueden aumentar la tensión en esta zona.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
Las personas con tendinopatía de Aquiles suelen experimentar:
- Dolor y rigidez en la parte posterior del talón, especialmente por la mañana o después de descansar
- Hinchazón o sensibilidad a lo largo del tendón
- Calor o engrosamiento en la zona afectada
- Dificultad para levantarse de puntillas o empujar el pie
- Dolor que empeora durante o después de la actividad física
La tendinopatía insercional suele causar dolor en la parte posterior del hueso del talón, mientras que la tendinopatía de la porción media produce sensibilidad unos centímetros por encima.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico suele hacerse basándose en tus síntomas y en una exploración física. El médico presionará suavemente a lo largo del tendón para localizar los puntos sensibles y puede comprobar la flexibilidad y la fuerza de la pantorrilla. La ecografía y la resonancia magnética pueden confirmar el engrosamiento, la degeneración o los pequeños desgarros del tendón y ayudar a distinguir esta afección de una rotura tendinosa o una bursitis.
Clasificación
La tendinopatía del tendón de Aquiles suele clasificarse como:
- Tendinopatía insercional: Afecta a la unión del tendón con el hueso del talón; puede incluir espolones óseos o inflamación bursal.
- Tendinopatía no insercional (de la porción media): Afecta a la sección media del tendón, normalmente por sobreuso y microdesgarros.
- Aguda o crónica: Según el tiempo que lleven presentes los síntomas.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
Entre las afecciones que pueden simular una tendinopatía de Aquiles se incluyen:
- Rotura del tendón de Aquiles
- Bursitis retrocalcánea
- Pinzamiento posterior del tobillo
- Distensión del tendón plantar
- Dolor referido en la pantorrilla o en la parte baja de la espalda
Las pruebas clínicas y de imagen ayudan a confirmar el diagnóstico.
Opciones de tratamiento
Cuidados no quirúrgicos
La mayoría de los pacientes mejoran con cuidados conservadores. El tratamiento suele incluir
- Ejercicios excéntricos: Ejercicios controlados de descenso de la pantorrilla que fortalecen el tendón y favorecen la cicatrización.
- Estiramientos: Estiramientos regulares de la pantorrilla para mejorar la flexibilidad
- Modificación de la actividad: Reducir o evitar las actividades que producen dolor, como correr o saltar
- Modificación del calzado: Zapatos de apoyo o taloneras para reducir la tensión del tendón
- Terapia con hielo: Aplicar hielo durante 15-20 minutos, dos o tres veces al día
- Medicamentos antiinflamatorios: Uso a corto plazo de ibuprofeno o naproxeno para aliviar el dolor
- Terapia de ondas de choque: Se utiliza en casos crónicos para estimular la curación
Generalmente se evitan las inyecciones de corticoesteroides dentro del tendón porque aumentan el riesgo de rotura.
Atención quirúrgica
Se considera la cirugía si los síntomas persisten tras seis a doce meses de rehabilitación estructurada. Las opciones incluyen:
- Desbridamiento tendinoso: Eliminación del tejido degenerado y reparación del tendón sano.
- Extirpación del espolón calcáneo: Para la tendinopatía insercional con espolón óseo
- Técnicas mínimamente invasivas: Como el desbridamiento percutáneo o la extirpación de vasos anómalos, que pueden reducir el tiempo de recuperación
Los cuidados postoperatorios incluyen una rehabilitación gradual con fisioterapia para recuperar la fuerza y la flexibilidad.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
La recuperación lleva tiempo y requiere constancia con los ejercicios. La rehabilitación no quirúrgica puede llevar de tres a seis meses para conseguir una mejora significativa. Tras la operación, los pacientes suelen utilizar una bota durante cuatro a seis semanas, seguidas de estiramientos y fortalecimiento progresivos. La mayoría de las personas pueden volver a sus actividades normales en seis meses, aunque la recuperación total puede tardar hasta un año.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
Las complicaciones potenciales son:
- Progresión a rotura completa del tendón
- Dolor o rigidez persistentes
- Irritación nerviosa, especialmente del nervio sural
- Infección o problemas de cicatrización de la herida tras la intervención quirúrgica
- Debilidad si la rehabilitación es incompleta
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
El pronóstico de la tendinopatía de Aquiles es favorable con un diagnóstico precoz y una rehabilitación estructurada. La mayoría de los pacientes se recuperan totalmente con un programa de ejercicios excéntricos y una gestión adecuada de la carga. La cirugía ofrece buenos resultados en los casos graves o crónicos, aunque la recuperación puede llevar varios meses.
Gastos de bolsillo
Medicare
Desbridamiento Abierto y Reparación (Código CPT 27652): $154.58
Resección de espolón calcáneo (código CPT 28118): 140,01 $.
Desbridamiento Mínimamente Invasivo / Percutáneo (Código CPT 27605): $74.78
Con Medicare, los pacientes suelen pagar el 20% del coste aprobado, a menos que tengan un seguro complementario. Planes como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield suelen cubrir este 20% de coseguro, lo que significa que la mayoría de los pacientes pagan poco o nada.
Los planes secundarios, como la cobertura de la empresa, TRICARE o el seguro de la Administración Sanitaria de Veteranos (VHA), actúan como pagadores secundarios y pueden cubrir cualquier franquicia o copago restante una vez que se alcanza una pequeña franquicia (normalmente de 100 a 300 $).
Indemnización por accidente laboral
Si la enfermedad está relacionada con el trabajo, la Indemnización por Accidentes de Trabajo cubre todo el coste del tratamiento, la intervención quirúrgica y la rehabilitación, sin que el paciente tenga que desembolsar nada.
Seguro sin culpa
Si la lesión es consecuencia de un accidente de coche, el seguro Sin Culpa suele pagar todos los cuidados relacionados. La franquicia restante depende de las condiciones de cada póliza.
Ejemplo
Michael se sometió a una Resección de Espolón Calcáneo (Código CPT 28118) por tendinopatía insercional del tendón de Aquiles. Su coste de bolsillo estimado por Medicare fue de 140,01 $. Como tenía cobertura complementaria de Blue Cross Blue Shield, su coseguro del 20% quedó totalmente cubierto, por lo que no tuvo que hacer frente a ningún gasto personal.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es la tendinopatía de Aquiles?
R. La tendinopatía de Aquiles se refiere a una afección que implica dolor e hinchazón alrededor del tendón de Aquiles, que conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Es frecuente entre los atletas, pero también puede afectar a los no atletas, sobre todo a las personas de mediana edad y con sobrepeso.
Q. ¿Qué causa la tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. La tendinopatía del tendón de Aquiles está causada por un fallo en la respuesta de cicatrización del tendón debido al uso excesivo, el esfuerzo repetitivo y otros factores biomecánicos. Esto provoca la disrupción de las fibras de colágeno y la degeneración del tendón.
Q. ¿Cuáles son los síntomas de la tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. Los síntomas incluyen dolor, hinchazón y rigidez alrededor del tendón de Aquiles, sobre todo al inicio y al final de la actividad física. A medida que la afección empeora, el dolor puede hacerse persistente.
Q. ¿Cómo se diagnostica la tendinopatía de Aquiles?
R. La tendinopatía de Aquiles se diagnostica principalmente mediante una evaluación clínica, que incluye la historia clínica y la exploración física. La ecografía o la resonancia magnética pueden utilizarse para confirmar o descartar otras afecciones.
Q. ¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar una tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. Los factores de riesgo incluyen la edad, el nivel de actividad, la biomecánica (por ejemplo, pies planos o arcos altos), calzado inadecuado, errores de entrenamiento y afecciones sistémicas como la diabetes y el colesterol alto.
Q. ¿Cuáles son los tratamientos conservadores de la tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. Los tratamientos conservadores incluyen fisioterapia (ejercicios excéntricos), antiinflamatorios no esteroideos (AINE), crioterapia, terapia con ondas de choque y terapias de inyección como el plasma rico en plaquetas (PRP).
Q. ¿Cuándo se considera la cirugía para la tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. La cirugía se considera si los tratamientos conservadores fracasan después de 6-12 meses. Las opciones quirúrgicas incluyen la cirugía abierta del tendón o técnicas mínimamente invasivas como el desbridamiento percutáneo del tendón.
Q. ¿Cuál es el pronóstico de la tendinopatía de Aquiles?
R. El pronóstico suele ser favorable con una intervención precoz, especialmente con tratamientos conservadores. Sin embargo, los casos crónicos pueden requerir una rehabilitación prolongada, y la cirugía puede no garantizar una recuperación completa.
Q. ¿Puede la tendinopatía del tendón de Aquiles provocar otras complicaciones?
R. Sí, una tendinopatía del tendón de Aquiles grave o no tratada puede provocar la rotura del tendón o un dolor crónico que limite las actividades diarias.
Q. ¿Cuál es el papel de los ejercicios excéntricos en el tratamiento de la tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. Los ejercicios excéntricos ayudan a remodelar el tendón promoviendo la reticulación del colágeno y mejorando la fuerza, lo que los convierte en una piedra angular del tratamiento conservador.
Q. ¿La tendinopatía de Aquiles puede afectar a ambas piernas?
R. Sí, la tendinopatía de Aquiles puede afectar a ambas piernas, aunque es más frecuente que afecte a una. Puede ser más probable que se produzca en la otra pierna debido a los movimientos compensatorios.
Q. ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de una tendinopatía del tendón de Aquiles?
R. El tiempo de recuperación varía según la gravedad de la afección y el enfoque del tratamiento. Los casos leves pueden mejorar en unas semanas con un tratamiento conservador, mientras que los casos graves pueden tardar varios meses.
Q. ¿Se recomienda algún cambio en el estilo de vida para prevenir la tendinopatía de Aquiles?
R. Sí, mantener un peso saludable, utilizar calzado adecuado, aumentar gradualmente los niveles de actividad física e incorporar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento del tendón de Aquiles pueden ayudar a prevenir la afección.
Q. ¿Cuál es la diferencia entre la tendinopatía del tendón de Aquiles y la tendinitis del tendón de Aquiles?
R. La tendinopatía del tendón de Aquiles es un término más general que se refiere a la degeneración del tendón debida al uso excesivo, mientras que la tendinitis del tendón de Aquiles se refiere específicamente a la inflamación del tendón, que es menos frecuente y suele observarse en casos agudos.
Q. ¿Pueden ayudar los estiramientos en la tendinopatía de Aquiles?
R. Los estiramientos pueden ayudar a aliviar la tirantez y mejorar la flexibilidad, lo que puede reducir la tensión en el tendón de Aquiles. Sin embargo, debe hacerse con cuidado y combinarse con ejercicios de fortalecimiento para obtener mejores resultados.
Q. ¿Cuál es la diferencia entre tendinitis y tendinopatía del tendón de Aquiles?
A. La tendinitis se refiere a la inflamación, mientras que la tendinopatía incluye tanto la degeneración como los cambios por sobreuso en la estructura del tendón.
Q. ¿Puede curarse la tendinopatía de Aquiles sin cirugía?
A. Sí. La mayoría de los casos responden bien a los estiramientos, el fortalecimiento y la modificación de la actividad.
Q. ¿Debo dejar de hacer ejercicio?
A. Las actividades de alto impacto deben reducirse, pero los ejercicios de bajo impacto, como la natación o el ciclismo, son seguros.
Q. ¿Puedo aplicar hielo en la zona?
A. Sí, el hielo puede ayudar a reducir el dolor y la hinchazón, sobre todo después de la actividad.
Q. ¿Qué pasa si siento un chasquido repentino en el talón?
A. Un dolor agudo y repentino puede indicar una rotura del tendón: busca atención médica inmediatamente.
Q. ¿Es seguro ponerse una inyección de esteroides?
A. Se evitan las inyecciones de corticoides directamente en el tendón debido al riesgo de rotura.
Q. ¿Cuándo es necesaria la cirugía?
A. La cirugía sólo se recomienda tras al menos seis meses de tratamiento conservador fallido.
Resumen y conclusiones
La tendinopatía de Aquiles es una fuente frecuente y a menudo evitable de dolor en el talón y la parte inferior de la pierna. El reconocimiento precoz, el reposo y la rehabilitación estructurada son fundamentales para la recuperación. Con un tratamiento constante y un calzado adecuado, la mayoría de las personas vuelven a la actividad plena sin limitaciones a largo plazo.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Una investigación reciente de la Universidad de Gante ha proporcionado información valiosa sobre cómo las técnicas de rehabilitación pueden mejorar los resultados de los pacientes con tendinopatía insercional del tendón de Aquiles.
En un ensayo clínico aleatorizado de 2025 publicado en el British Journal of Sports Medicine, los investigadores compararon dos programas basados en ejercicios: uno que limitaba la compresión del tendón evitando la dorsiflexión profunda del tobillo y utilizando elevaciones del talón, y otro que permitía el estiramiento completo. Los pacientes que siguieron el programa de baja compresión manifestaron un alivio del dolor significativamente mayor, una mejora de la función y mayores índices de satisfacción a las 12 y 24 semanas.
El estudio destaca que reducir la compresión del tendón y controlar cuidadosamente el movimiento del tobillo durante la rehabilitación puede ser clave para una recuperación más rápida y mejores resultados a largo plazo en pacientes con tendinopatía insercional del tendón de Aquiles, en consonancia con los principios de tratamiento conservador ya descritos en esta página. («Estudio sobre la reducción de la compresión del tendón para mejorar la recuperación de la tendinopatía de Aquiles – ver PubMed»)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
El tratamiento suele estar a cargo de cirujanos ortopédicos de pie y tobillo o especialistas en medicina deportiva. Los fisioterapeutas desempeñan un papel clave en la orientación de los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, mientras que los especialistas en rehabilitación supervisan el retorno gradual a la actividad.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Debes acudir a un especialista si tienes un dolor persistente en el talón que interfiere con la marcha, el ejercicio o las actividades cotidianas, sobre todo si los síntomas no mejoran tras dos semanas de autocuidados.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Busca atención médica inmediata si experimentas un dolor agudo y repentino, una sensación de chasquido o incapacidad para caminar o empujar el pie: esto puede indicar una rotura del tendón.
¿Cómo es realmente la recuperación?
La recuperación es gradual. El dolor y la rigidez pueden persistir durante varias semanas, pero la rehabilitación y los estiramientos constantes promueven una mejora constante. La inflamación y el dolor suelen desaparecer en unos meses, y la mayoría de los pacientes recuperan toda su fuerza.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
Ignorar la tendinopatía de Aquiles puede provocar dolor crónico, rigidez persistente y, finalmente, rotura del tendón. La distensión a largo plazo también puede causar problemas compensatorios en la rodilla, la cadera o la zona lumbar.
¿Cómo prevenirlo?
La prevención incluye mantener la flexibilidad de la pantorrilla, llevar calzado de apoyo, evitar aumentos bruscos de la intensidad del ejercicio e incorporar estiramientos regulares antes y después de la actividad física.
Nutrición y salud ósea o articular
Una dieta equilibrada rica en proteínas magras, calcio, vitamina D y ácidos grasos omega-3 favorece la curación de los tendones. Mantenerse hidratado y con un peso saludable también reduce la tensión del tendón.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Durante la recuperación, céntrate en ejercicios de bajo impacto, como la natación o el ciclismo. Reintroduce gradualmente las carreras y los saltos una vez que recuperes la fuerza y la flexibilidad sin dolor. Unas rutinas adecuadas de calentamiento y enfriamiento son esenciales para evitar la recurrencia.

