La artroplastia total de cadera (ATC), comúnmente conocida como cirugía de reemplazo de cadera, es un procedimiento altamente eficaz diseñado para aliviar el dolor, restaurar la movilidad y mejorar la calidad de vida de pacientes que sufren afecciones graves de las articulaciones de cadera.
¿Quién necesita una prótesis de cadera?
El reemplazo de cadera suele recomendarse para pacientes que experimentan:
- Dolor intenso en la cadera: Dolor persistente que interfiere con las actividades diarias y no mejora con tratamientos conservadores como medicamentos, fisioterapia o modificaciones en el estilo de vida.
- Movilidad restringida: dificultad para caminar, subir escaleras o realizar tareas cotidianas debido a rigidez o molestias en la cadera.
- Problemas de las articulaciones de cadera:
- Artrosis: La causa más común de la ATM, caracterizada por la degradación del cartílago articular.
- Artritis reumatoide: Una condición inflamatoria que puede dañar la articulación de la cadera.
- Necrosis avascular: Una condición en la que el suministro de sangre a la cabeza femoral se reduce, causando la muerte del tejido óseo.
- Fracturas de cadera: Las fracturas graves que comprometen la función articular pueden requerir reemplazo.
Comprendiendo el procedimiento
La ATC consiste en reemplazar las partes dañadas de la articulación de la cadera por componentes artificiales:
- Componente femoral: Un tallo metálico insertado en el fémur (hueso del muslo) con una cabeza en forma de bola.
- Componente acetabular: Una copa hecha de materiales duraderos como polietileno o cerámica que sustituye la cavidad de la cadera.
- Fijación: Los componentes se aseguran utilizando cemento o una técnica sin cemento que se basa en el crecimiento óseo natural para la estabilidad.
Preparación para la cirugía
Una preparación adecuada garantiza el mejor resultado posible:
- Evaluación prequirúrgica: Tu cirujano evaluará tu estado de salud general, incluyendo análisis de sangre, imágenes y una revisión del historial médico. Esto ayuda a identificar riesgos y determinar el mejor enfoque.
- Cambios en el estilo de vida:
- Control del peso: Alcanzar un peso saludable reduce el estrés en la nueva articulación y mejora la recuperación.
- Dejar de fumar: Fumar puede retrasar la cicatrización de heridas y aumentar el riesgo de infecciones.
- Ejercicio: Fortalecer los músculos circundantes puede acelerar la recuperación tras la cirugía.
- Medicamentos: Informa a tu médico sobre todos los medicamentos que estás tomando, ya que algunos pueden necesitar ser suspendidos o ajustados.
El día de la cirugía
Esto es lo que ocurre el día de tu procedimiento:
- Anestesia: Puede recibir anestesia general o regional (espinal o epidural), dependiendo de su estado médico y de la recomendación del cirujano.
- Enfoque quirúrgico:
- El cirujano realiza una incisión cerca de la cadera para acceder a la articulación.
- Se extraen el hueso y el cartílago dañados, y se implantan los componentes artificiales.
- Duración: El procedimiento suele durar entre 1 y 2 horas.
Qué esperar tras la cirugía
La recuperación de la ATT implica una combinación de descanso, fisioterapia y cuidados de seguimiento:
- Estancia hospitalaria: La mayoría de los pacientes permanecen hospitalizados entre 1 y 3 días. En algunos casos, las técnicas mínimamente invasivas permiten el flujo el mismo día.
- Manejo del dolor:
- Un enfoque multimodal reduce la dependencia de los opioides e incluye antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y anestésicos locales.
- Fisioterapia:
- Comienza en las 24 horas posteriores a la cirugía para promover la movilidad y prevenir complicaciones como coágulos sanguíneos.
- Los ejercicios a largo plazo se centran en mejorar la fuerza, la flexibilidad y el equilibrio.
- Ajustes en casa:
- Asegúrate de que tu hogar sea seguro y accesible eliminando los peligros de tropiezos e instalando barandillas de soporte en zonas clave como el baño.
Beneficios de la prótesis de cadera
Los pacientes que se someten a la THA pueden esperar:
- Alivio del dolor: reducción o eliminación drástica del dolor de cadera.
- Movilidad mejorada: Caminar más fácilmente, subir escaleras y participar en actividades diarias.
- Mejora de la calidad de vida: Mayor independencia y participación en actividades que disfrutas.
Riesgos y complicaciones potenciales
Aunque la THA suele ser segura, todas las cirugías conllevan ciertos riesgos. Las complicaciones más comunes incluyen:
- Infección:
- Se previene con antibióticos y técnicas quirúrgicas estériles.
- Los síntomas incluyen fiebre, enrojecimiento o drenaje de la herida.
- Coágulos de sangre:
- Se previene con medicamentos, medias de compresión y movilización temprana.
- Luxación:
- Evita ciertos movimientos, como cruzar las piernas o doblarte demasiado hacia delante, para reducir el riesgo.
- Desgaste o aflojamiento del implante:
- Los avances en materiales y técnicas minimizan este riesgo, pero los pacientes más jóvenes y activos pueden necesitar una cirugía de revisión en el futuro.
Cosas que se deben y no deben hacer después de la cirugía
Para asegurar una recuperación sin contratiempos:
- Haz:
- Sigue tu plan de fisioterapia.
- Utiliza ayudas a la movilidad (por ejemplo, andadores o bastóns) según se recomiende.
- Mantén tu herida quirúrgica limpia y seca.
- No lo hagas:
- Esfuerzate demasiado durante el periodo inicial de recuperación.
- Participa en actividades de alto impacto como correr o saltar.
- Ignora el dolor o la inflamación inusuales: contacta inmediatamente con tu cirujano.
Estilo de vida tras un reemplazo de cadera
Tu nueva cadera está diseñada para durar muchos años con el cuidado adecuado. Así es como proteger tu inversión:
- Actividad:
- Participa en actividades de bajo impacto como nadar, caminar o andar en bicicleta.
- Evita movimientos repetitivos y de alto impacto que puedan estresar la articulación.
- Visitas de seguimiento:
- Las revisiones regulares permiten al cirujano monitorizar el implante y tratar los problemas a tiempo.
- Vida saludable:
- Mantén una dieta equilibrada, un peso saludable y un estilo de vida activo para apoyar la salud general de tus articulaciones.
Cuándo contactar con tu cirujano
Aunque la mayoría de los pacientes se recuperan sin problemas, contacta con tu cirujano si experimentas:
- Dolor o hinchazón persistentes.
- Fiebre o escalofríos.
- Dificultad para caminar o usar el articular.
- Signos de infección, como enrojecimiento o secreción.
Conclusión
La artroplastia total de cadera es un procedimiento que cambia la vida y ofrece un alivio duradero y una mejor calidad de vida a pacientes con enfermedades graves de cadera. Comprendiendo el proceso y siguiendo las recomendaciones de tu cirujano, puedes lograr el mejor resultado posible y disfrutar de una vida más activa y plena. Para un asesoramiento más personalizado, programa una consulta hoy mismo.

