Reconstrucción de Pes Planovalgus
El pes planovalgus, comúnmente conocido como flatfoot, es una deformidad caracterizada por el colapso del arco del pie y la angulación hacia afuera (valgo) del talón. Esta condición puede causar dolor significativo, anomalías en la marcha y dificultades con el calzado. Aunque el manejo conservador como las ortesis, los estiramientos y la fisioterapia suele ser eficaz en casos leves, la reconstrucción quirúrgica se vuelve necesaria para pacientes con síntomas persistentes o deformidad progresiva.
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
Las deformidades en los pies planos son comunes en todos los grupos de edad. En adolescentes, el pes planovalgus idiopático flexible (IFPP) ocurre sin causa conocida y suele deberse a laxitud ligamentosa o desequilibrio biomecánico. En adultos, el pie plano adquirido suele estar causado por disfunción del tendón tibial posterior (TEPT), traumatismos o trastornos sistémicos como artritis reumatoide o diabetes. El pie plano adquirido en adultos afecta hasta un 10% de las mujeres mayores de 40 años, a menudo progresando si no se trata.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
El pie plano se desarrolla cuando las estructuras que sostienen el arco medial —especialmente el tendón tibial posterior, el ligamento elástico y la fascia plantar— se debilitan o fallan. En niños y adolescentes, esto puede deberse a ligamentos flexibles, mientras que en adultos, el tendón tibial posterior suele degenerar o desgarrarse. Con el tiempo, el talón se desplaza hacia abajo y hacia dentro, el arco colapsa y el talón gira hacia afuera. La rigidez en el tendón de Aquiles o el músculo gastrocnemio puede agravar aún más la deformidad.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
El arco del pie está sostenido por una red de huesos, ligamentos y tendones, incluyendo el calcáneo (hueso del talón), el talón, el navicular y el primer metatarsiano. El tendón tibial posterior actúa como estabilizador dinámico, sosteniendo el arco durante la marcha. El ligamento de resorte proporciona soporte estático al lado medial del pie. Cuando estas estructuras fallan, el arco colapsa, el antepié se abduce y el talón se alinea en valgo.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
Los síntomas comunes del pes planovalgus incluyen:
- Dolor y fatiga en la parte interna del pie y el tobillo.
- Hinchazón alrededor del tendón posterior de la tibia.
- Dificultad para ponerse de puntillas o caminar durante mucho tiempo.
- Un arco visiblemente aplanado al estar de pie.
- Inclinación hacia afuera del talón y abducción del antepié.
- Callos o desgaste desigual en la parte interna del pie.
En casos graves, puede desarrollarse dolor en la parte externa del pie debido a la pinzación del calcano y la fíbula.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico comienza con un examen físico, análisis de la marcha y estudios de imagen. El cartel de «demasiados dedos» —donde se ven más dedos desde detrás del paciente— indica deformidad en valgo. Las radiografías del pie miden ángulos como la cobertura talonavicular y la inclinación del calcáneo. La resonancia magnética puede utilizarse para evaluar la degeneración tendinosa o los desgarros de ligamentos. En algunos casos, la puntuación de Beighton ayuda a evaluar la laxitud generalizada de los ligamentos.
Clasificación
El Pes planovalgus se clasifica como flexible o rígido. El pie plano flexible muestra un arco cuando el paciente se pone de puntillas, mientras que el pie plano rígido no lo tiene. El pie plano adulto adquirido se clasifica de I a IV en función de la extensión de la disfunción posterior del tendón tibial:
- Etapa I: Inflamación de tendones, sin deformidad.
- Fase II: Deformidad flexible con atenuación de tendones.
- Fase III: Deformidad rígida con artritis subtalar.
- Etapa IV: Deformidad que se extiende hasta la articulación del tobillo.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
Afecciones que pueden imitar al pes planovalgus incluyen coalición tarsal, artritis media, fascitis plantar y lesión del tendón peroneo. El examen clínico y la imagen ayudan a diferenciar estos de los pies planos.
Opciones de tratamiento
Atención no quirúrgica
El tratamiento conservador incluye ortesis, plantillas personalizadas y fisioterapia para fortalecer el tendón tibial posterior. El calzado de apoyo y los medicamentos antiinflamatorios ayudan a controlar el dolor. Los estiramientos de la pantorrilla y las férulas nocturnas pueden aliviar la rigidez del tendón de Aquiles o del gastrocnemio.
Atención quirúrgica
Cuando las medidas conservadoras fallan, se requiere una reconstrucción quirúrgica para restaurar la alineación y función normales. El procedimiento se individualiza según la gravedad de la deformidad e implica tanto realineamiento óseo (osteotomías) como reparación de tejidos blandos.
- Osteotomía de alargamiento de la columna calcânea lateral (LCL) (CPT 28304):
Alarga el lado externo del hueso del talón para corregir la abducción del antepie y mejorar la cobertura de la articulación talonavicular. Se inserta un injerto óseo, típicamente de 8 a 11 mm, en el lugar de la osteotomía. - Osteotomía calcânea medializada (CPT 28300):
Desplazca el calcano posterior hacia el interior para corregir la alineación del valgo y restaurar el equilibrio en la parte trasera. - Transferencia de tendones del flexor largo del dedo (FDL) (CPT 27691):
El tendón FDL se traslada para sostener o reemplazar el tendón tibial posterior debilitado, fortaleciendo el arco medial. - Plicatura del ligamento de resorte (CPT 28200):
Aprieta el ligamento del muelle para mejorar el soporte del arco y restaurar la estabilidad. - Osteotomía cuneiforme (algodón) medial (CPT 28306):
Coloca un injerto óseo en el cuneiforme medial para corregir la supinación del antepie y mejorar la alineación del primer rayo. - Excisión Navicular Accesoria (CPT 28238):
Extrae un hueso accesorio en la parte interna del pie que puede contribuir a la deformidad del pie plano, seguido de la reinserción del tendón tibial posterior. - Recesión gastrocnemia o alargamiento del tendón de Aquiles (CPT 27687, 27606):
Alarga los músculos tensos de las pantorrillas para mejorar la flexibilidad del tobillo y reducir la tensión en el arco.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
Tras la cirugía, los pacientes suelen permanecer sin apoyar peso durante seis semanas usando muletas o un patinete de rodilla. Se permite apoyar parcialmente el peso con una bota de caminar durante cuatro semanas adicionales. La fisioterapia comienza tras la retirada del yeso para fortalecer el pie y restaurar la movilidad. La recuperación completa, incluyendo el regreso al calzado y las actividades normales, suele tardar entre 3 y 6 meses.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
Las complicaciones pueden incluir la unión no unida o la unión tardía de los injertos óseos, especialmente con aloinjertos. Otros riesgos incluyen infección, irritación nerviosa, dolor persistente y recurrencia de la deformidad. El hardware utilizado para fijación puede requerir una retirada posterior.
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
La reconstrucción quirúrgica del pé planovalgus proporciona una corrección duradera y un alivio significativo del dolor. Los estudios informan mejoras en las puntuaciones de la American Orthopaedic Foot and Ankle Society (AOFAS), pasando de una media de 56,7 preoperatorios a 95,3 postoperatorios. Una técnica quirúrgica adecuada y la rehabilitación postoperatoria resultan en una excelente alineación y función a largo plazo.
Costes de bolsillo para el tratamiento
Medicare
Código CPT 28304 – Alargamiento calcâneo de columna lateral: $191.57
Código CPT 28300 – Osteotomía Calcânea Medializada: $153.01
Código CPT 27691 – Transferencia de tendón del flexor digitorum longus (FDL): $175.25
Código CPT 28200 – Plicatura de ligamento de resorte: $113.23
Código CPT 28306 – Osteotomía cuneiforme medial (algodón): 139,80 $
Código CPT 28238 – Excisión Navicular Accesoria: 151,78 $
Código CPT 27687 – Recesión del gastrocnemio: 106,77 $.
Código CPT 27606 – Alargamiento del tendón de Aquiles: 63,37 $
Medicare Parte B suele cubrir el 80% del coste aprobado de estos procedimientos una vez que se ha cumplido tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield generalmente cubren ese 20% restante, minimizando o eliminando gastos de bolsillo por procedimientos aprobados por Medicare. Estos planes están diseñados para coordinarse con Medicare y cubrir la brecha de cobertura y reducir los costes totales para los pacientes.
Si tienes un seguro secundario, como TRICARE, un plan basado en el empleador o la cobertura de la Administración de Salud de Veteranos, actúa como un pagador secundario. Estos planes suelen cubrir cualquier coseguro restante o franquicia pequeña, que normalmente oscila entre 100 y 300 dólares, dependiendo de tu plan y red de proveedores.
Indemnización por accidente laboral
Si tu deformidad en el pie plano o la cirugía reconstructiva resultante es necesaria debido a una lesión laboral o una tensión repetitiva, la Compensación Laboral cubrirá todos los gastos médicos relacionados, incluyendo cirugía, rehabilitación y cuidados postoperatorios. No tendrás gastos de tu bolsillo, ya que la aseguradora del empleador paga directamente todos los servicios aprobados.
Seguro sin culpa
Si tu deformidad en el pie plano o lesión relacionada fue causada o agravada por un accidente de tráfico, el seguro sin culpa normalmente cubrirá el coste total del tratamiento, incluyendo todos los procedimientos reconstructivos y de tendones. El único posible coste de su bolsillo puede ser una pequeña franquicia o copago, dependiendo de tu póliza.
Ejemplo
Anthony Rivera tenía una deformidad adulta adquirida del pie plano con insuficiencia tendinosa y colapso del arco. Su reconstrucción incluyó osteotomía calcânea (CPT 28300), transferencia de tendones FDL (CPT 27691) y recesión gastrocnemica (CPT 27687). Sus costes estimados de bolsillo de Medicare sumaron aproximadamente 175,25 dólares para la transferencia de tendones y cantidades menores para los demás componentes. Como Anthony tenía un seguro suplementario a través de Blue Cross Blue Shield, sus saldos restantes estaban completamente cubiertos, lo que le dejaba sin gastos de bolsillo durante toda la reconstrucción.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es el Pes Planovalgus?
Un. Es una condición en la que el arco del pie colapsa, provocando que el talón se incline hacia afuera y el pie se aplane.
Q. ¿Cuándo es necesaria la cirugía?
R. Se requiere cirugía por dolor persistente, deformidad progresiva o fracaso de tratamientos conservadores como ortesis o terapias.
Q. ¿Cuánto dura la recuperación?
R. La recuperación suele durar entre 3 y 6 meses, con la ausencia de apoyo durante las primeras seis semanas seguida de un regreso gradual a la marcha.
Q. ¿Se pueden realizar varios procedimientos juntos?
R. Sí. La reconstrucción del pie plano suele combinar procedimientos óseos y de tejidos blandos para corregir todos los componentes de la deformidad.
Q. ¿Caminaré normalmente después de la cirugía?
Un. La mayoría de los pacientes recuperan la capacidad de caminar completamente gracias a una mejora en la mecánica del pie y una movilidad sin dolor.
Resumen y conclusiones
La reconstrucción del Pes Planovalgus es un procedimiento transformador que restaura la alineación, la estabilidad y la función sin dolor en pacientes con deformidad grave del pie plano. Al combinar osteotomías y procedimientos de tejidos blandos, los cirujanos pueden abordar tanto anomalías estructurales como funcionales, mejorando significativamente la calidad de vida.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Un estudio reciente comparó plantillas sensorimotoras y de soporte en adultos con pie plano flexible y encontró que las plantillas sensorimotoras, combinadas con ejercicios para los pies, mejoraron la estabilidad del arco y redujeron el área de contacto con los pies, indicando una corrección muscular más activa.
En cambio, las plantillas de soporte aliviaban el dolor más rápido, pero tendían a aumentar la zona de contacto del pie y a debilitar potencialmente los músculos que soportaban el arco con el tiempo.
En general, el estudio concluyó que el entrenamiento prolongado de los músculos del pie y el uso selectivo de plantillas sensorimotoras pueden mejorar tanto la función como la comodidad sin los inconvenientes del soporte pasivo continuo. («Estudio que compara plantillas de soporte vs. sensoriomotoras para pie plano flexible – véase PubMed.«)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
La reconstrucción del Pes Planovalgus la realizan cirujanos ortopédicos de pie y tobillo o cirujanos podológicos especializados en cirugía reconstructiva del pie. El equipo multidisciplinar incluye anestesiólogos, enfermeros y fisioterapeutas para la atención postoperatoria.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Consulta a un especialista si experimentas dolor crónico en el arco, dificultad para caminar o agravamiento de deformidades en el pie a pesar de un manejo conservador.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Busca atención inmediata si desarrollas dolor intenso, hinchazón, enrojecimiento, secreción o fiebre tras la cirugía, lo que puede indicar infección o problemas relacionados con el hardware.
¿Cómo es realmente la recuperación?
El proceso de recuperación requiere una estricta adhesión a una rehabilitación gradual y no con carga de peso. La fisioterapia se centra en reconstruir la fuerza y la flexibilidad. La mayoría de los pacientes vuelven a las actividades diarias en seis meses.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
El pes planovalgus sin tratar puede provocar deformidades progresivas, dolor crónico y artritis en el mediopié y el tobillo, lo que puede requerir cirugías reconstructivas más complejas más adelante.
¿Cómo prevenirlo?
Usa zapatos con soporte, evita estar de pie durante mucho tiempo con calzado que no te lo permita, mantén un peso corporal saludable y realiza ejercicios de fortalecimiento regulares para el pie y la pantorrilla.
Nutrición y salud ósea o articular
Una dieta rica en calcio, vitamina D y proteínas favorece la curación ósea tras la cirugía. Evita fumar, ya que afecta la circulación y retrasa la recuperación.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Tras la recuperación, sigue usando calzado de apoyo y participa en actividades de bajo impacto como ciclismo, natación o yoga para mantener la fuerza y flexibilidad del pie. Las revisiones regulares aseguran resultados duraderos y evitan recurrencias.

