Quiste facetario sinovial

Un quiste facetario sinovial es un pequeño saco lleno de líquido que se forma en la articulación facetaria de la columna, más a menudo en la zona lumbar (zona lumbar). Estos quistes se desarrollan debido a cambios degenerativos en la columna y pueden comprimir los nervios cercanos, causando dolor lumbar y dolor irradiado en la pierna (ciática).
Mientras que algunos quistes facetarios no causan síntomas, otros pueden provocar estrechamiento del canal espinal (estenosis) y molestias significativas.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

Los quistes facetarios sinoviales son poco comunes, pero suelen aparecer en adultos mayores (mayores de 50 años) debido a artritis y cambios de desgaste en la columna vertebral. Se encuentran con mayor frecuencia en los niveles L4–L5, donde el movimiento y la degeneración son mayores. Tanto hombres como mujeres se ven afectados por igual.

Sección axial de la resonancia magnética que muestra la articulación facetaria.

Sección axial de la resonancia magnética que muestra la articulación facetaria.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

Las articulaciones facetarias conectan las vértebras en la parte posterior de la columna y permiten un movimiento suave. Están rodeadas por una cápsula que produce líquido sinovial, un lubricante que ayuda a que las articulaciones se muevan fácilmente.
Con el envejecimiento y la degeneración:

  • Los discos intervertebrales pierden altura, lo que ejerce más estrés sobre las articulaciones facetarias.
  • Se desarrolla artritis facetaria, lo que conduce a inflamación e inestabilidad articular.
  • La cápsula puede producir exceso de líquido sinovial, que puede formar una bolsa o quiste.
    Este quiste puede presionar sobre las raíces nerviosas cercanas o el canal espinal, causando dolor y síntomas neurológicos.
    Ocasionalmente, la hemorragia dentro del quiste (hematoma del quiste facetario) empeora rápidamente los síntomas.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

Las articulaciones facetarias se encuentran detrás de cada vértebra y guían el movimiento en la columna. Cada articulación tiene cartílago liso y está encerrada por una cápsula llena de líquido sinovial para su lubricación.
Cuando ocurre degeneración, la cápsula puede debilitarse, abultarse y formar un quiste. Este quiste puede infiltrarse en el conducto espinal, reduciendo el espacio disponible para los nervios.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Los síntomas dependen del tamaño y la ubicación del quiste:

  • Dolor lumbar—a menudo peor al estar de pie o caminando.
  • Dolor en la pierna (ciática): Dolor irradiado desde la parte baja de la espalda hacia una o ambas piernas.
  • Entumecimiento o hormigueo en las piernas o los pies.
  • Debilidad en las piernas si el quiste comprime las raíces nerviosas.
  • Claudicación neurogénica: Dolor en las nalgas y las piernas que empeora al caminar y mejora al sentarme o inclinarme hacia adelante.
  • Empeoramiento repentino del dolor si se produce sangrado dentro del quiste.

Los síntomas suelen ser similares a la estenosis espinal o a una hernia discal.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico comienza con un examen físico y una evaluación neurológica.

  • Resonancia magnética: La prueba de imagen estándar de oro para detectar quistes facetarios y evaluar la compresión nerviosa.
  • TAC: Puede utilizarse para una evaluación detallada de la estructura ósea o para guiar inyecciones.
  • Radiografías: Puede mostrar cambios degenerativos o inestabilidad articular.
    Un quiste facetario aparece en la resonancia magnética como una masa llena de líquido cerca de una articulación facetaria degenerada.

Clasificación

Los quistes facetarios sinoviales se clasifican según su ubicación y los hallazgos asociados:

  • Quistes lumbares: Los más comunes (especialmente L4–L5).
  • Quistes cervicales o torácicos: Poco hecho.
  • Con o sin compresión nerviosa: Sintomático (compresivo) o asintomático (no compresivo).

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

Las condiciones que pueden imitar los síntomas de los quistes facetarios incluyen:

  • Hernia de disco lumbar
  • Estenosis espinal
  • Espondilolistesis degenerativa
  • Hetema o absceso epidural
  • Tumores de la columna vertebral

Opciones de tratamiento

Cuidados no quirúrgicos

La mayoría de los pacientes comienzan con un manejo conservador:

  • Medicamentos: Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) reducen el dolor y la inflamación.
  • Fisioterapia: Los ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad mejoran la estabilidad y alivian la presión.
  • Terapia de calor o frío: Ayuda a reducir la rigidez y las molestias.
  • Inyecciones epidurales de esteroides: Puede reducir temporalmente la inflamación y el dolor.
  • Ruptura de quiste guiada por TC con inyección de esteroides: Consiste en romper el quiste e inyectar medicación antiinflamatoria para aliviar la compresión nerviosa. Algunos pacientes pueden necesitar inyecciones repetidas.

Atención quirúrgica

Se considera la cirugía cuando los síntomas persisten a pesar del tratamiento conservador o se desarrollan déficits neurológicos.
Las opciones quirúrgicas incluyen:

  • Laminectomía y descompresión: Extrae parte del hueso y la articulación facetaria para aliviar la presión nerviosa y eliminar el quiste. Normalmente se hace por síntomas unilaterales (unilaterales).
  • Facetectomy with fusion: Involves removing part or all of the facet joint and stabilizing the spine with screws and rods. Indicated for:
    • Quistes bilaterales o recurrentes
    • Estenosis del canal espinal central
    • Inestabilidad de las vértebras

Las técnicas mínimamente invasivas permiten incisiones más pequeñas, una recuperación más rápida y menos alteración tisular.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

  • Gestión conservadora: La mejoría puede producirse durante varias semanas o meses.
  • Después de la cirugía: La mayoría de los pacientes experimentan un alivio inmediato del dolor en las piernas. Las estancias hospitalarias suelen durar entre 1 y 2 días para cirugía mínimamente invasiva.
  • Rehabilitación: La fisioterapia comienza poco después de la cirugía para restaurar el movimiento y fortalecer la espalda.
    La recuperación completa suele producirse en un plazo de 4 a 8 semanas.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

Los riesgos potenciales incluyen:

  • Recurrencia del quiste
  • Lesión nerviosa o dolor persistente
  • Infección o sangrado
  • Inestabilidad espinal (puede requerir fusión)
  • Fuga de líquido cefalorraquídeo (LCR)

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

Las perspectivas a largo plazo son excelentes. La mayoría de los pacientes logran un alivio duradero del dolor y una mayor movilidad tras el tratamiento. La tasa de recurrencia tras la cirugía es muy baja, especialmente cuando se realiza estabilización espinal. El diagnóstico y tratamiento precoz previenen la compresión nerviosa crónica.

Gastos de bolsillo

Medicare

Código CPT 63047 – Descompresión / Laminectomía con escisión de quiste: $271,76
Código CPT 63005 – Excisión limitada de quistes facetarios: 300,40 $
Código CPT 22612 – Fusión (si es necesario): 382,85 $
Código CPT 22842 – Instrumentación (varillas, tornillos, placas – 3–6 segmentos): $185.26

Bajo Medicare, el 80% de los costes aprobados para estos procedimientos de columna están cubiertos una vez que se ha cumplido tu franquicia anual. Los pacientes son responsables del 20% restante. Los planes de seguro complementario —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— suelen cubrir esta parte del 20%, lo que significa que la mayoría de los pacientes tienen pocos o ningún coste de bolsillo por cirugías aprobadas por Medicare. Estas pólizas complementarias trabajan directamente con Medicare para garantizar una cobertura integral para procedimientos de descompresión y estabilización espinal como la laminectomía, la excisión de quistes y la fusión.

Si tienes un seguro secundario —como cobertura basada en el empleador, TRICARE o la Administración de Salud de Veteranos (VHA)— actúa como pagador secundario una vez que Medicare ha procesado la reclamación. Una vez que se cumpla tu franquicia, el plan secundario puede cubrir el coseguro restante o costes adicionales. Los planes de seguro secundario suelen tener una franquicia modesta, que oscila entre 100 y 300 dólares dependiendo de la póliza específica y la cobertura de la red.

Compensación por Trabajadores
Si tu quiste en la faceta lumbar o compresión de la columna fue resultado de una lesión laboral, la Compensación de Trabajadores cubrirá el coste total del tratamiento quirúrgico, incluyendo la descompresión, la extirpación de quistes y la fusión espinal si es necesario. No tendrás gastos de bolsillo bajo una reclamación aceptada de compensación laboral.

Seguro sin culpa
Si tu condición espinal o quiste facetario fue causado o empeorado por un accidente de tráfico, el Seguro Sin Culpa cubrirá todos los gastos quirúrgicos y hospitalarios relacionados, incluyendo descompresión, extirpación de quistes y procedimientos de fusión. El único coste posible para ti puede ser una pequeña franquicia, dependiendo de los términos de tu póliza.

Ejemplo
Patricia, una paciente de 62 años con estenosis lumbar y un quiste en la articulación facetaria, fue sometida a descompresión con escisión de quiste (CPT 63047) y fusión posterior con instrumentación (CPT 22612 + 22842) para estabilizar la columna. Sus costes de bolsillo de Medicare fueron de 271,76 dólares, 382,85 y 185,26 dólares, respectivamente. Como tenía cobertura complementaria a través de AARP Medigap, el 20% que Medicare no pagó estaba completamente cubierto, dejándola sin gastos de bolsillo para la cirugía.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Qué causa un quiste facetario sinovial?
Un. Se desarrolla a partir de artritis degenerativa en las articulaciones facetarias, que produce un exceso de líquido sinovial que se acumula y forma un quiste.

Q. ¿En qué se diferencia un quiste facetario sinovial de una hernia discal?
Un. Ambos pueden comprimir nervios y causar ciática, pero un quiste facetario surge en una articulación, mientras que una hernia discal proviene del disco intervertebral.

Q. ¿Pueden los quistes facetarios desaparecer por sí solos?
R. Los quistes pequeños a veces se encogen o se rompen de forma natural, pero la mayoría persisten o se agrandan con el tiempo.

Q. ¿Cuándo es necesaria la cirugía?
R. Se recomienda la cirugía para el dolor persistente, síntomas neurológicos o inestabilidad espinal tras el fracaso del tratamiento conservador.

Resumen y conclusiones

Un quiste facetario sinovial es un saco lleno de líquido que se forma debido a artritis y degeneración en las articulaciones facetarias de la columna. Aunque muchos casos mejoran con medicamentos, terapia o inyecciones, la cirugía proporciona un alivio duradero para síntomas persistentes o graves. Las técnicas modernas mínimamente invasivas hacen que la extirpación quirúrgica sea segura, eficaz y esté asociada a una recuperación rápida.

Perspectiva clínica y hallazgos recientes

Un caso reciente describió a una mujer de 64 años con quiste facetario sinovial lumbar en niveles L4–L5 que presentaba claudicación neurogénica y dolor radicular tras una artroplastia previa de cadera. La resonancia reveló un quiste extradural que comprimía la raíz nerviosa L5 derecha y estrechaba el canal espinal.

El paciente se sometió a laminectomía posterior, artretomía parcial, escisión de quiste y fusión posterolateral instrumentada, lo que llevó a una mejora significativa en la capacidad de caminar y solo un dolor lumbar residual leve dos años después de la cirugía. Los autores enfatizaron que los quistes sinoviales facetarios lumbares, que se encuentran más comúnmente en L4–L5 debido a la alta movilidad y la degeneración facetaria, pueden imitar síntomas de estenosis de cadera o columna, complicando el diagnóstico. La resonancia magnética sigue siendo el estándar de oro, mostrando lesiones extradurales bien definidas y lisas adyacentes a las articulaciones facetarias.

Aunque el manejo conservador con analgésicos, inyecciones de corticosteroides o aspiración de quistes puede ofrecer un alivio temporal, la excisión quirúrgica combinada con fusión ofrece los mejores resultados a largo plazo al abordar tanto la compresión neural como la inestabilidad espinal subyacente, minimizando así el riesgo de recurrencia. (Estudio del manejo quirúrgico del quiste facetario sinovial lumbar – Véase PubMed.)

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

El tratamiento lo proporcionan cirujanos ortopédicos de columna o neurocirujanos, a menudo trabajando con especialistas en manejo del dolor, radiólogos y fisioterapeutas.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Consulta a un especialista en columna si experimentas:

  • Dolor persistente en la espalda o las piernas
  • Entumecimiento o debilidad en las piernas
  • Dolor que empeora al estar de pie o caminar

¿Cuándo acudir a urgencias?

Busca atención médica inmediata si desarrollas

  • Pérdida de control vesical o intestinal
  • Debilidad o entumecimiento severo en las piernas
  • Empeoramiento repentino del dolor tras una caída o lesión

¿Cómo es realmente la recuperación?

Tras la cirugía, la mayoría de los pacientes experimentan una mejora inmediata en el dolor y la movilidad de las piernas. La fisioterapia ayuda a fortalecer la espalda y prevenir recurrencias. El regreso a la actividad normal suele ser posible en un plazo de 4–8 semanas.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

Ignorar un quiste facetario sintomático puede provocar dolor crónico, daño nervioso o un empeoramiento de la estenosis espinal. El diagnóstico y tratamiento precoz mejoran los resultados.

¿Cómo prevenirlo?

  • Mantén una buena postura y alineación de la columna.
  • Haz ejercicio regularmente para fortalecer el core y los músculos de la espalda.
  • Evita los giros repetitivos o levantar peso.
  • Controla la artritis y mantén un peso saludable.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta rica en calcio, vitamina D y ácidos grasos omega-3 favorece la salud ósea y reduce la inflamación. Mantenerse hidratado mantiene lubricadas las articulaciones espinales.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Realiza ejercicios de bajo impacto como natación, yoga o caminar. Evita actividades de alto impacto que fatiguen la espalda. Los estiramientos regulares mantienen la flexibilidad y reducen el estrés en las articulaciones facetarias.

¿Tienes más preguntas?

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(631) 981-2663

Fax: (212) 203-9223

columna vertebral Condiciones

Dr. Mo Athar, MD

El Dr. Mohammad Athar, cirujano ortopédico con amplia experiencia y especialista en pie y tobillo, atiende a sus pacientes en las consultas de Complete Orthopedics en Queens/Long Island. Con formación especializada en reconstrucción de cadera y rodilla, el Dr. Athar cuenta con una amplia experiencia en prótesis totales de cadera y rodilla para el tratamiento de la artritis de cadera y rodilla, respectivamente. Como cirujano ortopédico, también realiza intervenciones quirúrgicas para tratar roturas de menisco, lesiones de cartílago y fracturas. Está certificado para realizar reemplazos de cadera y rodilla asistidos por robótica y es un experto en técnicas de vanguardia para el reemplazo de cartílago.

Además, el Dr. Athar es un especialista en pie y tobillo con formación especializada, lo que le ha permitido acumular una vasta experiencia en cirugía de pie y tobillo, incluyendo el reemplazo de tobillo, nuevas técnicas de reemplazo de cartílago y cirugía de pie mínimamente invasiva. En este ámbito, realiza cirugías para tratar la artritis de tobillo, las deformidades del pie, los juanetes, las complicaciones del pie diabético, las deformidades de los dedos de los pies y las fracturas de las extremidades inferiores. El Dr. Athar es experto en el tratamiento no quirúrgico de afecciones musculoesqueléticas en las extremidades superiores e inferiores, como aparatos ortopédicos, medicamentos, ortesis o inyecciones para tratar las afecciones mencionadas anteriormente. Capacidades de edición limitadas.

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