Prolapso de disco intervertebral (PIVD)

El disco intervertebral prolapsado (EIV) —también llamado disco herniado o herniado— ocurre cuando el material interno blando de un disco espinal atraviesa una rotura en su capa externa. Esto puede presionar nervios cercanos o la médula espinal, provocando dolor, entumecimiento o debilidad. La EIP afecta más a menudo a la zona lumbar (columna lumbar) o al cuello (columna cervical).

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

La hernia discal es una de las causas más comunes de dolor de espalda y cuello en adultos de entre 30 y 50 años. Los hombres se ven ligeramente más afectados que las mujeres. Es más frecuente en personas que realizan levantamientos, flexiones o giros repetitivos, y en quienes permanecen sentados durante largos periodos. El tabaquismo, la obesidad y la mala postura también aumentan el riesgo.

Diagrama de disco herniado o disco intervertebral prolapsado

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

Cada disco espinal actúa como un cojín entre las vértebras, absorbiendo el impacto y permitiendo un movimiento suave. Con la edad, los discos pierden contenido de agua, volviéndose menos flexibles y más propensos a desgarrarse.
Las causas más comunes incluyen:

  • Degeneración relacionada con la edad (la más común)
  • Movimiento repetitivo o levantamiento pesado
  • Torsión repentina o trauma
  • Obesidad o mala postura
  • Predisposición genética

Cuando el material interno gelatinoso del disco (núcleo pulposo) escapa a través del anillo externo duro (anillo fibroso), puede comprimir un nervio, provocando dolor e inflamación.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

El disco intervertebral consta de tres partes:

  • Anillo fibroso: Una capa exterior dura y fibrosa.
  • Núcleo pulposo: Un centro suave, similar a un gel, que absorbe los impactos.
  • Placas finales: Capas delgadas de cartílago que unen el disco a las vértebras.

Los discos separan y amortiguan las vértebras mientras permiten el movimiento. Cuando un disco prolapsa o se hernia, el material desplazado puede irritar o comprimir las raíces nerviosas dentro del canal espinal, causando dolor y síntomas neurológicos.

Resonancia magnética de la columna lumbar en la sección sagital que muestra protrusión discal.

Resonancia magnética de la columna lumbar en la sección sagital que muestra protrusión discal.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Los síntomas dependen de la localización y la gravedad de la compresión nerviosa:

  • DVI lumbar (lumbar):
    • Dolor lumbar
    • Dolor que se irradia por una o ambas piernas (ciática)
    • Entumecimiento, hormigueo o debilidad en las piernas o pies
  • PIVD cervical (cuello):
    • Dolor de cuello que se irradia a los hombros, brazos o manos
    • Hormigueo o debilidad en los brazos o manos
  • Casos graves (Síndrome de la Coda Equina):
    • Pérdida de control vesical o intestinal
    • Entumecimiento en la zona de la silla
    • Debilidad o parálisis en las piernas
      Se trata de una emergencia quirúrgica que requiere atención inmediata.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico comienza con una historia clínica completa y un examen físico para evaluar reflejos, fuerza y sensibilidad.
Las pruebas de imagen ayudan a confirmar el diagnóstico:

  • Radiografías: Descarta otras causas de dolor de espalda.
  • Resonancia magnética: Muestra hernia discal y compresión nerviosa.
  • TAC o mielograma: Se usa si la resonancia magnética no es posible.
  • Estudios electrodiagnósticos (EMG/NCS): Evalúa la función nerviosa si los síntomas persisten o no son claros.

Imagen de resonancia magnética que muestra múltiples hernias discales.

Imagen de resonancia magnética que muestra múltiples hernias discales.

Clasificación

Las hernias discales se clasifican según la anatomía y la ubicación:
Por Anatomía:

  • Protrusión: El disco sobresale hacia afuera, pero el núcleo pulposo permanece contenido.
  • Extrusión: El núcleo pulposo atraviesa el anillo fibroso pero permanece unido al disco.
  • Secuestro: El fragmento se separa completamente del disco.

Por ubicación:

  • Central: Comprime la médula espinal o cauda equina.
  • Paracentral: Más común; afecta a las raíces nerviosas descendentes.
  • Foraminal o lateral lejano: Compresas que salen de las raíces nerviosas.

Sección axial de la columna que muestra hernia discal central.


Sección axial de la columna que muestra hernia discal central.

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

Las condiciones que imitan la EIVP incluyen:

  • Estenosis espinal
  • Espondilolistesis (vértebra desplazada)
  • Enfermedad degenerativa del disco
  • Artritis de la articulación facetaria
  • Tumores o infecciones espinales

Opciones de tratamiento

Cuidados no quirúrgicos

La mayoría de los pacientes mejoran sin cirugía.
La gestión conservadora incluye:

  • Descanso y modificación de la actividad: Evita levantar, girar o doblarte.
  • Medicamentos: Antiinflamatorios (AINEs), analgésicos o relajantes musculares.
  • Terapia de calor y frío: Hielo para el dolor agudo; Calor para la rigidez.
  • Fisioterapia: Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento una vez que el dolor disminuya.
  • Inyecciones epidurales de esteroides: Reduce la inflamación y alivia el dolor nervioso cuando el cuidado conservador no sea suficiente.

Muchas hernias discales se contraen de forma natural a medida que el cuerpo reabsorbe el material desplazado durante varios meses.

Atención quirúrgica

Se considera la cirugía cuando las medidas conservadoras fallan o cuando los síntomas neurológicos empeoran.
Los procedimientos comunes incluyen:

  • Microdiscectomía: Extirpación mínimamente invasiva de la parte herniada que presiona el nervio.
  • Laminectomía: Extirpación de parte del hueso vertebral (lámina) para aliviar la presión.
  • Discectomía con fusión: En las herniaciones cervicales, se extrae el disco y las vértebras adyacentes se fusionan con injertos óseos e implantes.
  • Reemplazo de disco artificial: En casos seleccionados, una alternativa que preserva el movimiento a la fusión.

El objetivo de la cirugía es aliviar la presión sobre los nervios, reducir el dolor y restaurar la función.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

  • Recuperación no quirúrgica: Los síntomas suelen mejorar en un plazo de 6–12 semanas con reposo y terapia.
  • Posoperatorio: La mayoría de los pacientes caminan en cuestión de horas y regresan a casa el mismo día o después de una noche. La recuperación completa tarda entre 4 y 8 semanas, dependiendo del nivel de actividad y del procedimiento.
    La fisioterapia ayuda a fortalecer los músculos del core y prevenir recurrencias.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

Las complicaciones son poco frecuentes, pero pueden incluir:

  • Infección o sangrado
  • Lesión nerviosa o entumecimiento
  • Recurrencia de la hernia discal
  • Fuga de líquido cefalorraquídeo (desgarro dural)
  • Dolor o rigidez persistentes

Seguir las instrucciones postoperatorias reduce el riesgo y mejora la cicatrización.

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

La mayoría de los pacientes se recuperan completamente y vuelven a sus actividades normales. El alivio del dolor se logra en más del 90% de los casos quirúrgicos. La recurrencia es rara si se mantienen una postura adecuada, ejercicio y cambios en el estilo de vida.

Afeitadoras utilizadas para eliminar material de disco intervertebral

Afeitadoras utilizadas para eliminar material de disco intervertebralInstrumentos utilizados para la fusión espinal lumbar

Instrumentos utilizados para la fusión espinal lumbar

Los instrumentos de la imagen anterior se utilizan para extraer el material del disco intervertebral, crear una superficie cruda para la inserción de la jaula ósea e insertar los tornillos pediculares.

Pinzas de distracción y jaulas TLIF

Pinzas de distracción y jaulas TLIF

La fusión intersomática transforaminal lumbar (TLIF) utiliza una incisión lateral desde la espalda para la fusión de las vértebras. La imagen de arriba muestra pinzas de distracción utilizadas para crear un espacio entre las vértebras para la inserción de la jaula ósea junto con el material del injerto óseo, facilitando la fusión del segmento afectado.

Gastos de bolsillo

Medicare

Código CPT 63075 – Discectomía cervical: 333,20 $
Código CPT 63055 – Discectomía torácica: $403,73
Código CPT 63030 – Discectomía lumbar / Microdiscectomía: 225,06 $
Código CPT 22558 – Fusión Intersomática Lumbar Anterior (ALIF): 368,50 $

Bajo Medicare, el 80% de la cantidad aprobada para estos procedimientos se cubre una vez que se ha cumplido la franquicia anual. El 20% restante es responsabilidad del paciente. Los planes de seguro complementarios —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— están diseñados para cubrir este coseguro, reduciendo o eliminando significativamente los costes de bolsillo de las cirugías de columna aprobadas por Medicare. Estos planes se coordinan directamente con Medicare, asegurando que los pacientes normalmente tengan cobertura completa para procedimientos como discectomía o fusión espinal.

Si tienes un seguro secundario —como cobertura basada en el empleador, TRICARE o la Administración de Salud de Veteranos (VHA)— actúa como pagador secundario después de que Medicare haya tramitado la reclamación. Una vez que se cumpla tu franquicia, el plan secundario puede pagar el coseguro restante y cualquier saldo pendiente. Los deducibles de los seguros secundarios suelen oscilar entre 100 y 300 dólares, dependiendo de tu póliza y tu estado de red.

Compensación por Trabajadores
Si tu PIVD se desarrolló o se agravó debido a actividades laborales, la Compensación Laboral cubrirá el coste total del tratamiento quirúrgico, incluyendo discectomía cervical, torácica o lumbar y fusión espinal si es necesario. Esto incluye todos los gastos hospitalarios, quirúrgicos y postoperatorios, lo que te deja sin coste de tu bolsillo bajo una reclamación aceptada de compensación laboral.

Seguro sin culpa
Si tu hernia discal ocurrió como resultado de un accidente de tráfico, el seguro sin culpa cubrirá todos los costes médicos y quirúrgicos asociados a tu diagnóstico y tratamiento, incluyendo discectomías y procedimientos de fusión. Puede que solo seas responsable de una pequeña franquicia dependiendo de los detalles de tu póliza.

Ejemplo
Sonia, una paciente de 58 años, sufría una hernia discal lumbar que le causaba dolor y debilidad en las piernas. Se sometió a una microdiscectomía lumbar (CPT 63030) con un coste estimado de bolsillo de Medicare de 225,06 dólares. Como tenía seguro suplementario a través de AARP Medigap, el 20% de coaseguro que no pagaba Medicare estaba totalmente cubierto, lo que resultó en que no hubo ningún gasto de bolsillo para su cirugía.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Puede una hernia de disco curarse por sí sola?
R. Sí. Muchos casos mejoran con el tiempo y la terapia conservadora a medida que el cuerpo reabsorbe el material herniado.

Q. ¿Cuándo es necesaria la cirugía?
R. Se recomienda la cirugía si el dolor dura más allá de 6–12 semanas a pesar de la terapia, o si hay debilidad en las piernas o pérdida del control de vejiga/intestinos.

Q. ¿Puede la fisioterapia ayudar a prevenir la recurrencia?
R. Sí. Fortalecer los músculos de la espalda y abdominales reduce el estrés sobre los discos.

Q. ¿Son las inyecciones una solución permanente?
R. No, pero pueden proporcionar un alivio temporal para permitir la participación en terapia.

Resumen y conclusiones

Un disco intervertebral prolapsado ocurre cuando el material interno del disco presiona nervios cercanos, causando dolor de espalda o cuello y posible entumecimiento o debilidad. La mayoría de las personas se recuperan con cuidados conservadores, pero la cirugía puede aliviar la compresión nerviosa persistente o severa. Un diagnóstico precoz, cambios en el estilo de vida y una rehabilitación adecuada ayudan a garantizar una recuperación a largo plazo.

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

El tratamiento es proporcionado por cirujanos ortopédicos de columna o neurocirujanos, apoyados por fisioterapeutas, especialistas en dolor y expertos en rehabilitación.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Consulta a un especialista si tienes:

  • Dolor persistente de espalda o cuello
  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos o las piernas
  • Dolor que empeora al sentarse o agacharse
  • Dificultad para caminar o estar de pie durante largos periodos

¿Cuándo acudir a urgencias?

Busca atención médica inmediata si experimentas:

  • Pérdida repentina del control de la vejiga o del intestino
  • Debilidad o parálisis grave de las piernas
  • Entumecimiento en la zona del asiento (glúteos, muslos, genitales)
    Estos síntomas pueden indicar síndrome de la cauda equina, una emergencia quirúrgica.

¿Cómo es realmente la recuperación?

La recuperación es gradual. El dolor mejora primero, seguido de fuerza y flexibilidad. La fisioterapia restaura la estabilidad y la confianza en el movimiento. La mayoría de la gente vuelve al trabajo y a las actividades normales en pocos meses.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

La hernia discal no tratada puede provocar dolor crónico, daño nervioso o debilidad permanente. En casos graves, la compresión puede causar parálisis o pérdida de control de la vejiga.

¿Cómo prevenirlo?

  • Mantén una buena postura mientras estás sentado o levantando peso.
  • Evita doblar o girar repetidamente.
  • Haz ejercicio regularmente para fortalecer los músculos del core.
  • Mantén un peso saludable y evita fumar.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta equilibrada rica en calcio, vitamina D y proteínas favorece la salud ósea de la columna. Mantenerse hidratado mantiene los discos espinales flexibles y resistentes.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Mantente activo con ejercicios de bajo impacto como natación, yoga o caminar. Utiliza la ergonomía adecuada en el trabajo, evita estar sentado durante largos periodos y levanta objetos usando las piernas, no la espalda.

Para información sobre procedimientos y costes TLIF, por favor haga clic aquí.

¿Tienes más preguntas?

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Fax: (212) 203-9223

columna vertebral Condiciones

Dr. Mo Athar, MD

El Dr. Mohammad Athar, cirujano ortopédico con amplia experiencia y especialista en pie y tobillo, atiende a sus pacientes en las consultas de Complete Orthopedics en Queens/Long Island. Con formación especializada en reconstrucción de cadera y rodilla, el Dr. Athar cuenta con una amplia experiencia en prótesis totales de cadera y rodilla para el tratamiento de la artritis de cadera y rodilla, respectivamente. Como cirujano ortopédico, también realiza intervenciones quirúrgicas para tratar roturas de menisco, lesiones de cartílago y fracturas. Está certificado para realizar reemplazos de cadera y rodilla asistidos por robótica y es un experto en técnicas de vanguardia para el reemplazo de cartílago.

Además, el Dr. Athar es un especialista en pie y tobillo con formación especializada, lo que le ha permitido acumular una vasta experiencia en cirugía de pie y tobillo, incluyendo el reemplazo de tobillo, nuevas técnicas de reemplazo de cartílago y cirugía de pie mínimamente invasiva. En este ámbito, realiza cirugías para tratar la artritis de tobillo, las deformidades del pie, los juanetes, las complicaciones del pie diabético, las deformidades de los dedos de los pies y las fracturas de las extremidades inferiores. El Dr. Athar es experto en el tratamiento no quirúrgico de afecciones musculoesqueléticas en las extremidades superiores e inferiores, como aparatos ortopédicos, medicamentos, ortesis o inyecciones para tratar las afecciones mencionadas anteriormente. Capacidades de edición limitadas.

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