La ciática se denomina por diferentes términos en la literatura, incluyendo síndrome radicular lumbosacra, radiculopatía, dolor de la raíz nerviosa y atrapamiento o irritación de la raíz nerviosa.
Existe un desacuerdo entre clínicos e investigadores respecto al uso del término ciática porque no refleja con precisión la naturaleza del dolor en las piernas causado por la afectación de las raíces nerviosas lumbosacras.
Se recomienda encarecidamente que el término ciática se sustituya por términos más precisos y explicativos, como dolor de raíz nerviosa o radiculopatía, para describir mejor la condición.
Sin embargo, por comodidad en esta revisión, se empleará el término ciática, aunque se reconoce que el dolor de raíz nerviosa o la radiculopatía describen con mayor precisión la naturaleza del problema.
En la práctica clínica, la ciática, una forma de dolor lumbar (LBP), es fácilmente reconocible en la mayoría de los casos. Normalmente se caracteriza por dolor que se irradia por debajo de la rodilla hacia el pie y los dedos, siguiendo la distribución de la raíz nerviosa afectada, comúnmente L5 o S1.
Otros síntomas pueden incluir entumecimiento, sensación de hormigueo, debilidad muscular y cambios en los reflejos. La ciática se considera un síntoma más que un diagnóstico específico, siendo la hernia discal lumbar y la estenosis del canal lumbar o foraminal las causas subyacentes comunes.
Raramente, tumores, quistes u otros factores extraespinales también pueden provocar ciática. Se cree que la inflamación resultante de la irritación o compresión de la raíz nerviosa afectada por los tejidos circundantes es la causa principal de los síntomas.
Los hallazgos de la literatura han cuestionado la creencia comúnmente aceptada de que la mayoría de las personas con ciática se recuperan bien y resuelven sus síntomas de forma natural. En cambio, estos hallazgos indican que los pacientes con ciática suelen experimentar una forma de dolor más duradera e intensa en comparación con quienes tienen dolor lumbar (LBP).
Además, tienden a tener un resultado menos favorable, requieren una mayor utilización de recursos sanitarios, enfrentan una discapacidad prolongada y soportan períodos más largos de ausencias laborales.
Menos estudios se han centrado específicamente en la ciática en comparación con la investigación sobre el dolor lumbar general. Las discrepancias en las tasas de prevalencia reportadas de ciática pueden atribuirse a definiciones variables de la condición y a dificultades para distinguirla de otros tipos de dolor en las piernas.
Es fundamental diferenciar con precisión entre ciática y otras formas de dolor referido en la pierna para comprender eficazmente su naturaleza y prevalencia.
Factores como los diferentes métodos de recogida de datos, las distintas definiciones de ciática, las poblaciones estudiadas y los periodos de tiempo en los que se reportan las cifras de prevalencia contribuyen a la amplia variedad de prevalencias de ciática reportadas.
Epidemiología
La prevalencia reportada de síntomas ciáticos en la literatura muestra una variabilidad significativa, con valores que oscilan entre el 1,6% y el 43%. Esta amplia variedad de prevalencias de ciática reportada puede atribuirse a estos factores en conjunto.
La prevalencia de los síntomas ciáticos varía según la rigor de la definición utilizada. Definiciones más estrictas resultan en tasas de prevalencia más bajas, mientras que los estudios con definiciones menos estrictas reportan tasas más altas.
Factores como la distribución del dolor, la duración y el diagnóstico o tratamiento médico influyen en las cifras de prevalencia. Existe la posibilidad de subestimación cuando se confía en el diagnóstico o tratamiento del médico, ya que no todas las personas con síntomas ciáticos buscan atención médica.
Las tasas anuales de prevalencia de ciática en la población general, caracterizada como dolor lumbar acompañado de dolor en la pierna por debajo de la rodilla, oscilaron entre el 9,9% y el 25%. Los exámenes clínicos suelen mostrar tasas más bajas.
Un estudio encontró una prevalencia puntual del 4,8% según el examen clínico, mientras que otro estimó una prevalencia a seis meses del 1,2%. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los exámenes clínicos reflejan síntomas el día de la evaluación y pueden subestimar el impacto de condiciones fluctuantes como la ciática.
La variación en las tasas de prevalencia reportadas de ciática en la literatura está influida por las poblaciones específicas estudiadas. Las poblaciones trabajadoras, especialmente aquellas que realizan trabajos manuales y físicamente exigentes, tienden a mostrar tasas más altas de prevalencia de ciática.
Sin embargo, comparar estas tasas directamente es complicado debido a las diferencias en los diseños de estudio. Además, la composición por edades de las poblaciones estudiadas también puede contribuir a la variabilidad observada.
Para explorar la correlación entre ciática y edad, sería necesario disponer de datos específicos por edad dentro de un único estudio, que no estaban disponibles en los estudios examinados.
Los resultados de la revisión no respaldaron estimaciones previas de la prevalencia de ciática, que llegaba hasta al 40%. Estas estimaciones probablemente se basaron en estudios con poblaciones con dolor lumbar (LBP), que no se incluyeron en esta revisión específica.
Sin embargo, comprender la prevalencia de la ciática entre las personas que padecen lombalesis puede ser útil para los servicios sanitarios, ya que se reconoce que quienes presentan síntomas ciáticos suelen necesitar más recursos sanitarios y tienen una recuperación menos favorable en comparación con quienes solo tienen lombal. La ciática se reconoce constantemente como un indicador de un pronóstico peor.
Aunque el examen clínico es reconocido como el enfoque preferido para evaluar estos síntomas, puede que no siempre sea práctico en la investigación epidemiológica. Además, la naturaleza fluctuante de condiciones como la ciática hace que las estimaciones puntuales de prevalencia sean menos fiables para determinar la presencia de síntomas. En estos casos, la autonotificación se vuelve necesaria, incluso cuando hay examen clínico disponible.
Utilizar «dolor por debajo de la rodilla» como sustituto de la ciática es un enfoque razonable hasta que se establezca una definición más adecuada mediante más investigaciones.
La correlación entre el dolor de pierna autoreportado relacionado con el dolor lumbar y los hallazgos de los exámenes clínicos es actualmente desconocida, así como la posibilidad de un conjunto de signos y síntomas autoreportados que puedan ofrecer estimaciones comparables a las evaluaciones clínicas.
Describir y captar con precisión estos síntomas es de suma importancia para la investigación epidemiológica y de intervención, ya que el dolor ciático se reconoce como un factor de riesgo para resultados desfavorables en casos de dolor lumbar.
La definición de síntomas ciáticos y la inclusión de poblaciones trabajadoras con empleos físicamente exigentes contribuyen a las diferencias observadas. Se pueden lograr estimaciones mejoradas mediante futuros estudios epidemiológicos con métodos precisos de autoinforme.
La evidencia epidemiológica precisa y comparable de la ciática puede informar los recursos sanitarios y los esfuerzos de investigación, teniendo en cuenta sus costes individuales y sociales.
¿Tienes más preguntas?
¿Cómo sé si el dolor de mi pierna se debe a la ciática?
La ciática se caracteriza típicamente por un dolor que se irradia desde la parte baja de la espalda hacia abajo, pasando por la zona de los glúteos y llegando a una pierna, siguiendo el recorrido del nervio ciático. El dolor suele ser agudo o ardiente y puede ir acompañado de hormigueo, entumecimiento o debilidad muscular. Un profesional sanitario puede diagnosticar la ciática mediante un examen físico y estudios de imagen, como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, para identificar la causa subyacente.
¿Es la ciática una condición permanente?
La ciática no siempre es permanente. Muchos casos se resuelven por sí solos con tratamiento conservador en pocas semanas o meses. Sin embargo, si la causa subyacente, como una hernia de disco o una estenosis espinal, no se aborda, los síntomas pueden persistir o reaparecer. En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para proporcionar alivio a largo plazo.
¿Cuáles son los primeros pasos que debería dar si creo que tengo ciática?
Si sospechas que tienes ciática, empieza con medidas conservadoras como descanso, medicamentos analgésicos de venta libre (como AINEs) y ejercicios suaves de estiramiento. Evita actividades que agraven tus síntomas. Si tu dolor persiste durante más de unas semanas, es intenso o va acompañado de debilidad significativa, entumecimiento o pérdida de control intestinal o vesical, busca atención médica de inmediato.
¿Se puede prevenir la ciática?
Aunque puede que no sea posible prevenir todos los casos de ciática, ciertos cambios en el estilo de vida pueden ayudar a reducir el riesgo. Mantener una buena postura, practicar técnicas adecuadas de pesas, mantenerse activo, fortalecer los músculos del core y evitar estar sentado durante mucho tiempo pueden ayudar a prevenir la ciática. Además, mantener un peso saludable reduce la tensión sobre la columna vertebral.
¿Cuál es la tasa de éxito de los tratamientos no quirúrgicos para la ciática?
Los tratamientos no quirúrgicos para la ciática, como la fisioterapia, los medicamentos y las inyecciones epidurales de esteroides, son efectivos para muchas personas. Los estudios sugieren que hasta el 90% de las personas con ciática mejoran el manejo conservador en unas pocas semanas o meses. Sin embargo, la tasa de éxito varía según la gravedad de la condición y la causa subyacente.
¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse de la ciática con tratamiento no quirúrgico?
El tiempo de recuperación de la ciática con tratamiento no quirúrgico varía. La mayoría de los pacientes experimentan una mejora significativa en un plazo de 4 a 6 semanas. Sin embargo, para algunos puede tardar más, especialmente si la causa subyacente es más compleja o si hay episodios recurrentes.
¿Cuáles son los riesgos asociados al tratamiento quirúrgico para la ciática?
Los riesgos asociados al tratamiento quirúrgico para la ciática, como la discectomía o laminectomía, incluyen infección, sangrado, daño nervioso, coágulos sanguíneos y complicaciones relacionadas con la anestesia. También existe el riesgo de inestabilidad espinal si se extrae demasiado hueso o tejido, lo que puede requerir una cirugía adicional.
¿Cuánto dura el periodo de recuperación tras una cirugía de ciática?
El periodo de recuperación tras la cirugía para la ciática varía según el tipo de cirugía y la salud general del paciente. En procedimientos mínimamente invasivos como la microdiscectomía, la recuperación puede durar de unas semanas a varios meses. Las cirugías más extensas, como la laminectomía, pueden requerir un tiempo de recuperación más largo, de varios meses.
¿Necesitaré fisioterapia después de una cirugía por ciática?
Sí, la fisioterapia suele recomendarse después de la cirugía para la ciática para ayudar a mejorar la fuerza, la flexibilidad y la recuperación general. Un fisioterapeuta te guiará a través de ejercicios y actividades que fomenten la curación, reducen el dolor y previenen futuras lesiones.
¿Existen efectos a largo plazo de la ciática si no se trata?
Si la ciática no se trata, especialmente cuando es causada por una hernia discal grave o estenosis espinal, puede provocar dolor crónico, daño nervioso permanente y debilidad o atrofia muscular. En casos raros, la ciática no tratada puede causar pérdida del control intestinal o de la vejiga, lo cual es una emergencia médica.
¿Puede la ciática reaparecer tras una cirugía?
Sí, la ciática puede reaparecer tras la cirugía, especialmente si la causa subyacente no se aborda completamente o si aparecen nuevos problemas en la columna. Las tasas de recurrencia varían, pero algunos estudios sugieren que hasta un 15% de los pacientes pueden experimentar ciática recurrente tras la cirugía.
¿Qué tan efectivas son las inyecciones epidurales de esteroides para la ciática?
Las inyecciones epidurales de esteroides pueden proporcionar un alivio significativo del dolor a corto plazo en algunas personas con ciática, reduciendo la inflamación alrededor del nervio afectado. Sin embargo, los efectos suelen ser temporales, durando desde unas semanas hasta unos meses. A menudo se utilizan como parte de un plan de tratamiento más amplio, incluyendo fisioterapia y modificaciones en el estilo de vida.
¿Qué cambios en el estilo de vida pueden ayudar a controlar los síntomas de la ciática?
Los cambios en el estilo de vida que pueden ayudar a controlar los síntomas de la ciática incluyen ejercicio regular, mantener un peso saludable, practicar una buena postura, usar muebles ergonómicos, evitar estar sentado durante mucho tiempo y la incorporación de ejercicios para fortalecer el core en tu rutina. Dejar de fumar y gestionar el estrés también puede ayudar a mejorar la salud general de la columna.
¿Puede la ciática causar daño nervioso permanente?
Sí, si la ciática es causada por una compresión nerviosa prolongada y no se trata, puede provocar daños nerviosos permanentes. Esto puede provocar dolor crónico, entumecimiento, debilidad o pérdida de función en la pierna afectada. La intervención y el tratamiento tempranos son cruciales para prevenir complicaciones a largo plazo.
¿Cuál es la diferencia entre una microdiscectomía y una laminectomía?
Una microdiscectomía es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que consiste en la extracción de una pequeña porción de una hernia discal que comprime una raíz nerviosa. Una laminectomía, por otro lado, consiste en extirpar una porción del hueso vertebral (lámina) para crear más espacio para los nervios, algo que se utiliza a menudo para tratar la estenosis espinal. La elección del procedimiento depende de la causa subyacente y la gravedad de la ciática.
¿Es siempre necesaria la cirugía para la ciática causada por una hernia discal?
No, la cirugía no siempre es necesaria para la ciática causada por una hernia discal. La mayoría de los casos mejoran con tratamientos no quirúrgicos como fisioterapia, medicamentos y modificaciones en el estilo de vida. La cirugía suele considerarse solo si los tratamientos conservadores no logran alivio tras unos meses o si existen síntomas graves como debilidad significativa o pérdida de control de la vejiga.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia con la ciática?
La fisioterapia puede ayudar a aliviar los síntomas de la ciática mejorando la flexibilidad, fortaleciendo los músculos que sostienen la columna y promoviendo una correcta alineación de la columna. Los terapeutas utilizan una variedad de ejercicios y técnicas para reducir el dolor, mejorar la movilidad y prevenir futuros episodios de ciática.
¿Qué medicamentos se usan habitualmente para tratar la ciática?
Los medicamentos comúnmente utilizados para tratar la ciática incluyen antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno o el naproxeno, relajantes musculares y, en algunos casos, analgésicos nerviosos como gabapentina o pregabalina. Para el dolor severo, se puede considerar el uso a corto plazo de opioides. Los corticosteroides también pueden usarse para reducir la inflamación y el dolor.
¿Son eficaces tratamientos alternativos como la acupuntura para la ciática?
Algunas personas encuentran alivio de la ciática con tratamientos alternativos como la acupuntura, los ajustes quiroprácticos o la terapia de masaje. Aunque la evidencia científica sobre la eficacia de estos tratamientos es diversa, pueden proporcionar alivio a algunas personas. Es importante consultar con un profesional sanitario antes de comenzar cualquier terapia alternativa.
¿Cuáles son los signos que indican que debería buscar atención médica inmediata por la ciática?
Busca atención médica inmediata para la ciática si experimentas dolor repentino y intenso, debilidad significativa, entumecimiento en la pierna, pérdida de control de la vejiga o del intestino, o si tus síntomas empeoran rápidamente. Estos podrían ser signos de una condición grave como el síndrome de la cauda equina, que requiere tratamiento urgente.
¿Puede la ciática aparecer en ambas piernas simultáneamente?
Aunque la ciática suele afectar solo a una pierna, puede ocurrir en ambas piernas si hay compresión nerviosa en ambos lados de la columna. Esto es menos común y suele asociarse a afecciones medulares más significativas, como herniación discal bilateral o estenosis espinal severa.
¿Puede la ciática ser causada por algo que no sea un problema de columna?
Sí, la ciática también puede ser causada por problemas no espinales, como el síndrome piriforme, donde el músculo piriforme irrita el nervio ciático. También puede ser causada por traumatismos, tumores o infecciones que afecten al nervio ciático o a sus raíces.
¿Qué papel juega la edad en el desarrollo de la ciática?
La edad puede ser un factor en el desarrollo de la ciática porque las enfermedades de la columna como hernias discales, estenosis espinal y enfermedad degenerativa de los discos son más frecuentes con la edad. Sin embargo, la ciática puede aparecer a cualquier edad, especialmente en personas con factores de riesgo como levantar peso, estar sentado durante mucho tiempo o ciertos deportes.

