La estimulación de la médula espinal (SCS) es un procedimiento quirúrgico utilizado para ayudar a aliviar el dolor crónico, especialmente en pacientes que no han encontrado alivio con otros tratamientos. Consiste en la implantación de un dispositivo que envía impulsos eléctricos a la médula espinal para alterar las señales de dolor que viajan al cerebro.
Anatomía funcional
La médula espinal se extiende dentro de la columna vertebral, comenzando desde la base del cerebro y extendiéndose por la espalda, terminando cerca de las vértebras L1-L2. Sirve como la principal vía de comunicación entre el cerebro y el cuerpo. La médula espinal envía nervios espinales que controlan el movimiento y la sensación en las cuatro extremidades y transmiten información sensorial, incluido el dolor, del cuerpo al cerebro.
La estimulación de la médula espinal funciona alterando las señales de dolor que se envían desde la zona afectada al cerebro, ayudando a reducir la percepción del dolor en pacientes con dolor de espalda crónico o radiculopatía (dolor de raíz nerviosa).
Biomecánica o Fisiología
El estimulador de la médula espinal consiste en electrodos implantados en el espacio epidural, que es el espacio entre las vértebras y la cubierta protectora de la médula espinal. Estos electrodos están conectados a un pequeño generador de pulsos implantado bajo la piel, normalmente en la zona lumbar. Cuando se activa, el generador de pulsos envía impulsos eléctricos a la médula espinal.
El mecanismo principal no es eliminar la fuente del dolor, sino interrumpir las señales de dolor que viajan al cerebro, reduciendo así la percepción del dolor. La estimulación eléctrica no elimina la fuente del dolor, sino que altera la forma en que el cerebro interpreta estas señales.

Variantes y anomalías comunes
La estimulación de la médula espinal se utiliza típicamente en pacientes con dolor crónico que no han respondido a otros tratamientos, incluidos medicamentos, fisioterapia y procedimientos invasivos. Es especialmente beneficioso para pacientes con condiciones como:
- Síndrome de espalda fallida : dolor crónico tras una cirugía de columna que no produjo los resultados deseados.
- Enfermedad degenerativa del disco : desgaste de los discos espinales que causa dolor crónico.
- Síndrome de dolor regional complejo : un tipo de dolor crónico que suele afectar a una extremidad tras una lesión o cirugía.
- Aracnoiditis – inflamación de las capas protectoras de la médula espinal, que provoca un dolor intenso.
Además, los pacientes con radiculopatía, donde la compresión nerviosa provoca dolor que irradia desde la columna, pueden beneficiarse del SCS.
Relevancia clínica
El SCS es un tratamiento no destructivo y reversible que ha demostrado proporcionar un alivio significativo del dolor en pacientes con enfermedades crónicas que afectan a la columna. Este procedimiento puede mejorar la calidad de vida, reducir la dependencia de los medicamentos para el dolor y ayudar a los pacientes a retomar sus actividades normales.
Los pacientes que son candidatos a estimulación medular generalmente presentan dolor persistente a pesar de probar tratamientos conservadores, y la terapia se utiliza para controlar el dolor cuando otras opciones de tratamiento han fracasado.
Visión general de la imagen
La imagen juega un papel esencial en la evaluación prequirúrgica del SCS, permitiendo a los médicos determinar el origen del dolor y confirmar que no existe un problema subyacente que contraindique el procedimiento. Los métodos de imagen más comunes incluyen radiografías, resonancias magnéticas y tomografías computarizadas, que ayudan a localizar la fuente del dolor, como hernias discales o estenosis espinal. La imagen también ayuda a guiar la colocación de los electrodos en el espacio epidural durante el procedimiento.
Afecciones asociadas
El SCS es especialmente beneficioso para pacientes con afecciones degenerativas de la columna, radiculopatía o síndrome de cirugía de espalda fallida. También es eficaz en casos de síndrome de dolor regional complejo, donde el dolor es generalizado y otros tratamientos no han proporcionado alivio.
Aunque el SCS puede ser útil para controlar el dolor crónico, no es un tratamiento curativo. Está diseñado para gestionar los síntomas y mejorar la función, permitiendo a los pacientes realizar actividades diarias sin depender en exceso de medicamentos para el dolor.
Aplicaciones quirúrgicas o de diagnóstico
El estimulador de la médula espinal no es un tratamiento de primera línea, pero normalmente se considera después de que otras medidas conservadoras hayan fracasado. Es especialmente útil para pacientes con dolor crónico que no puede gestionarse eficazmente con medicamentos orales o procedimientos invasivos.
El procedimiento SCS es mínimamente invasivo y puede implantarse con pequeñas incisiones. El dispositivo también puede ser probado mediante un procedimiento de prueba para garantizar la eficacia antes de la implantación permanente.
Procedimiento
El procedimiento de implantar un estimulador de médula espinal consiste primero en la implantación de un estimulador de prueba bajo anestesia local. El estimulador de prueba consiste en colocar un electrodo a través de la piel hasta el espacio epidural conectado a un generador externo. El paciente regresa después de una semana aproximadamente para determinar si obtendría alivio con un estimulador. El periodo de tiempo del estimulador del ensayo también permite al paciente informar de cualquier efecto secundario de la estimulación que justifique no seguir adelante con el procedimiento.
La colocación de un dispositivo de estimulación de la médula espinal implica anestesia ligera y la creación de agujeros en las estructuras vertebrales (laminotomía) para insertar los electrodos. Los electrodos nunca tocan directamente la médula espinal y se colocan en el espacio epidural (espacio entre las vértebras y el revestimiento de la médula espinal). Los cables pasan por debajo de la piel para conectarse al generador que se implanta en la nalga.
Candidatos para la estimulación de la médula espinal
Los pacientes con dolor crónico en los que todas las demás formas de manejo conservador han fallado pueden beneficiarse de la estimulación de la médula espinal. El procedimiento también puede ayudar a pacientes que sufren un síndrome de insuficiencia lumbar y que no se beneficien de la cirugía de revisión. Normalmente, los pacientes son examinados para detectar cualquier enfermedad psiquiátrica subyacente y adicción a las drogas. Además del dolor crónico de espalda causado por artritis degenerativa o traumatismos, los pacientes con condiciones como el síndrome de dolor regional complejo y la aracnoiditis también pueden beneficiarse del SCS.
Complicaciones
Comúnmente, los pacientes pueden informar de una sensación inusual de parestesia al activar el dispositivo para el dolor. Normalmente, cambiar la frecuencia e intensidad de la transmisión puede aliviar los síntomas de la parestesia. Como en cualquier procedimiento quirúrgico, puede haber complicaciones derivadas de hemorragias o infecciones. Además, puede haber una complicación de fuga de líquido cefalorraquídeo durante el procedimiento que cause dolores de cabeza frecuentes.
Puede haber complicaciones durante el procedimiento, como daños involuntarios en los nervios espinales o en la médula espinal causados por los electrodos, lo que puede causar parálisis o entumecimiento de las extremidades. Puede haber fallos en la batería o complicaciones cutáneas por la implantación del generador y los electrodos.
Prevención y mantenimiento
Aunque la estimulación de la médula espinal ofrece un alivio significativo del dolor para enfermedades crónicas, no es una cura. Los pacientes deben continuar con fisioterapia y modificaciones en el estilo de vida para ayudar a mantener la salud de su columna y sistema musculoesquelético. Esto incluye ejercicio regular, control del peso y corrección de postura para prevenir la recurrencia del dolor.
El propio dispositivo requiere mantenimiento, incluyendo reemplazo de pilas (cada 2-4 años para baterías no recargables) y ajustes periódicos en la configuración de estimulación eléctrica según los síntomas del paciente.
Investigación destacada
Un estudio reciente investigó los efectos de la estimulación transcutánea de la médula espinal (tSCS) combinada con el entrenamiento de marcha asistido por robot (RAGT) sobre la recuperación motora y de la marcha en personas con lesión medular incompleta (iSCI).
El ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado simulado demostró que la combinación de tSCS y RAGT condujo a mejoras significativas en las puntuaciones motoras de extremidades inferiores (LEMS), la velocidad de marcha (10MWT) e independencia funcional (WISCI-II) tras un mes de seguimiento. Los participantes del grupo de SCS también mostraron mayor fuerza motora en extensores de rodilla y dorsiflexores de tobillo en comparación con el grupo simulado.
A pesar del tamaño de muestra modesto, estos resultados apoyan el potencial del SCT como un complemento prometedor del entrenamiento de la marcha para mejorar la recuperación motora en pacientes con iSCI («Estudio sobre la estimulación transcutánea de la médula espinal combinada con entrenamiento de la marcha – Véase PubMed»).
Resumen y principales conclusiones
La estimulación de la médula espinal es una opción de tratamiento mínimamente invasiva y reversible para pacientes con dolor lumbar crónico o radiculopatía que no han respondido a otros tratamientos. Consiste en implantar electrodos que envían impulsos eléctricos a la médula espinal, modificando la forma en que el cerebro percibe el dolor.
El procedimiento ha demostrado proporcionar un alivio significativo del dolor, mejorando la calidad de vida y permitiendo a los pacientes reducir su dependencia de los medicamentos para el dolor. Es especialmente eficaz para quienes sufren afecciones degenerativas de la columna, síndrome de cirugía de espalda fallida y síndrome de dolor regional complejo.
Aunque no es una cura, la estimulación de la médula espinal puede proporcionar alivio del dolor a largo plazo y mejora funcional para muchos pacientes, convirtiéndola en una parte valiosa de una estrategia integral de manejo del dolor.
¿Tienes más preguntas?
¿Qué es la estimulación de la médula espinal (SCS)?
La estimulación de la médula espinal (SCS) es un tratamiento para el dolor crónico en el que se implanta un dispositivo para transmitir impulsos eléctricos a la médula espinal, modulando las señales de dolor antes de que lleguen al cerebro.
¿Cómo funciona el SCS para aliviar el dolor?
El SCS actúa interfiriendo con las señales de dolor enviadas desde la médula espinal al cerebro. Los pulsos eléctricos estimulan las fibras nerviosas, alterando la percepción del dolor por parte del cerebro, reduciendo así el malestar.
¿Qué es el Síndrome de Cirugía de Espalda Fallida (FBSS)?
FBSS se refiere al dolor persistente o recurrente tras una cirugía de columna. A menudo incluye dolor neuropático que se origina en nervios dañados o irritados, lo que convierte al SCS en un posible tratamiento para el alivio.
¿En qué se diferencia el SCS de otros tratamientos para el dolor?
El SCS actúa directamente al sistema nervioso modulando las señales de dolor, a diferencia de los medicamentos que actúan de forma sistémica o las terapias físicas que trabajan músculos y articulaciones. El SCS también ayuda a los pacientes a reducir la dependencia de medicamentos, especialmente opioides.
¿En qué consiste la fase del ensayo del SCS?
El ensayo SCS consiste en colocar temporalmente electrodos en la columna para comprobar si el dispositivo proporciona suficiente alivio del dolor. Este ensayo suele durar aproximadamente una semana y, si tiene éxito (reducción del dolor del 50% o más), los pacientes pueden optar por la implantación permanente.
¿Cuáles son los riesgos del procedimiento SCS?
Los riesgos incluyen infección, migración de plomo (cuando los electrodos se desplazan de su posición prevista), fallos en el dispositivo, daño nervioso y la posible necesidad de cirugía de revisión. Aproximadamente entre el 4% y el 31% de los pacientes pueden necesitar revisión.
¿Cuánto dura el dispositivo SCS?
El dispositivo implantado suele durar entre 5 y 10 años dependiendo del uso. Los dispositivos recargables suelen durar más tiempo, pero aún necesitan reemplazo periódico cuando la batería se agota.
¿Sentiré la estimulación eléctrica todo el tiempo?
Con el SCS convencional, algunos pacientes experimentan una sensación de hormigueo conocida como parestesia. Sin embargo, las técnicas más recientes de estimulación de alta frecuencia y ráfagas buscan aliviar el dolor sin la sensación de hormigueo.
¿El SCS requiere mantenimiento después de la implantación?
Sí, los pacientes con SCS necesitan atención de seguimiento para monitorizar el funcionamiento del dispositivo. El generador de pulsos puede necesitar ser reemplazado cada 5-10 años, y se pueden hacer ajustes en la configuración del dispositivo según sea necesario.
¿Puedo seguir tomando medicamentos con SCS?
Sí, aún puedes tomar medicación, pero muchos pacientes descubren que pueden reducir o eliminar la necesidad de analgésicos, especialmente opioides, tras una terapia exitosa con SCS.
¿Puedo hacerme una resonancia magnética con un implante de SCS?
Los dispositivos SCS antiguos no eran compatibles con resonancia magnética, pero muchos modelos más recientes sí lo son. Sin embargo, siempre debes informar a tu profesional sanitario sobre el implante antes de programar una resonancia magnética, ya que pueden ser necesarias precauciones especiales.
¿Está cubierto por el seguro SCS?
En la mayoría de los casos, el SCS está cubierto por el seguro, especialmente cuando se recomienda para condiciones como dolor crónico o FBSS. Sin embargo, la cobertura puede variar, por lo que es importante consultar con tu proveedor.

