Anatomía de la columna lumbar

El dolor lumbar es una de las principales causas de discapacidad y ausentismo laboral en todo el mundo. Aunque la mayoría de los episodios se resuelven sin una intervención importante, la frecuencia y duración del dolor de espalda están aumentando, especialmente en sociedades industrializadas. Esta tendencia ha generado una creciente preocupación entre los profesionales sanitarios, ya que la tasa de discapacidad causada por el dolor de espalda aumenta más rápido que el crecimiento poblacional.

La ciática, una afección caracterizada por dolor que irradia a lo largo del nervio ciático, también es muy prevalente. Los estudios indican que alrededor del 40% de los adultos experimentan ciática al menos una vez en su vida. Aunque la hernia del disco intervertebral es la causa más común, otras afecciones espinales como espondilolisis, espondilolistesis, hipertrofia de la articulación facetaria y estenosis del canal lateral también pueden provocar síntomas ciáticos.

Anatomía funcional

La columna lumbar está compuesta por cinco vértebras (L1–L5) que forman la parte inferior de la columna vertebral. Estas vértebras son grandes y fuertes, diseñadas para soportar la mayor parte del peso del cuerpo. Entre cada vértebra se encuentra un disco intervertebral que proporciona amortiguación, flexibilidad y absorción de impactos.

El canal espinal de esta región alberga la cauda equina — un haz de raíces nerviosas que desciende para suministrar las extremidades inferiores. El diseño de la columna lumbar permite flexión, extensión, flexión lateral y rotación limitada, equilibrando movilidad con fuerza.

Ligamentos transforaminales de la columna lumbar

Estudios anatómicos previos ya han identificado variaciones en el ligamento lumbosacro y el ligamento radiante dentro de la región lumbar, con pocos casos en los que su configuración podría provocar compresión de la raíz nerviosa.

La naturaleza exacta y el origen de los ligamentos transforaminales siguen siendo desconocidos, pero en la mayoría de los casos parecen ser una concentración de la fascia que cubre la salida foraminal. Esta condensación reduce significativamente el espacio disponible para la raíz nerviosa al emerger. Predecir hasta qué punto la edad o la patología influyen en la variación es complicado debido a varios factores.

Estos factores incluyen pacientes que han fallecido con diversas patologías, incluyendo distintos tipos de enfermedades malignas. Además, el análisis biomecánico de la carga de peso y el rango de movimiento en la columna lumbar estuvo limitado por datos geométricos limitados disponibles.

Ligamentos asociados a los forames intervertebrales lumbares a nivel L1–L4

Según la literatura, hay casos en los que los ligamentos presentan una disposición aleatoria y se distribuyen en patrones no simétricos sin ningún orden específico.

Estos ligamentos no se consideran anómalos y probablemente tienen su origen en el proceso de desarrollo. Además, se propone que estos ligamentos son características inherentes y normales de los forames intervertebrales.

La presencia del ligamento se alinea con las funciones normales de la columna lumbar, ya que los cambios en las dimensiones del foramen intervertebral durante el movimiento no suponen un riesgo para su contenido.

La probabilidad de pinzamiento nervioso depende de la condición del ligamento, el estrechamiento del foramen intervertebral o alteraciones patológicas en las estructuras dentro del foramen.

Estos factores biomecánicos contribuyen a la aparición del impacto nervioso. No hay evidencia que sugiera que el ligamento se originara durante el desarrollo fetal. En cambio, se propone que el ligamento evolucione gradualmente desde el músculo y madure con el tiempo en respuesta a la tensión y el estrés localizados, especialmente a medida que avanza la edad.

Ligamentos asociados a forames intervertebrales lumbares. El Quinto Nivel Lumbar

Los primeros estudios sobre biomecánica han revelado que la vértebra L-4 soporta fuerzas de compresión más altas en comparación con la vértebra L-5. Tras la fusión de la vértebra L-5 con el sacro fijo, asume un papel destacado como elemento portador sustancial dentro de la cintura pélvica.

La presencia de esta característica restringe el movimiento del segmento y ofrece estabilidad a la estructura general. Los ligamentos foraminales intervertebrales dentro del segmento L1-4 se clasificaron en tres tipos: interno, intraforaminal y externo.

Los ligamentos que se encuentran en el foramen intervertebral en el segmento L1-4 se dividen en tres tipos: interno, intraforaminal y externo. Cada ligamento contribuye a la formación de un compartimento distinto en el foramen intervertebral, proporcionando una vía para las estructuras neuronales y vasculares.

No obstante, debido a su posición dentro de la región de transición de la columna vertebral, se dio mayor énfasis a las características morfológicas de L-5 para determinar su relación con las estructuras extraespinales.

La posición de las facetas articulares cigapofisarias es importante, ya que define tanto los límites anterior como posterior del foramen. La importancia del proceso transversal de L-5 radica en su papel como margen anterior del foramen intervertebral.

El foramen intervertebral contiene cuatro ligamentos: el ligamento lumbosacro, que conecta el proceso transversal y el sacro, y la capucha lumbosacra, que crea una cubierta protectora sobre el ramo ventral.

Los efectos de los ligamentos transforaminales en el tamaño de los forames intervertebrales humanos de T-11 a L-5

Una sólida evidencia sugiere que el ligamento transforaminal es un componente normal de la estructura espinal y no una anomalía. Se tomaron las medidas de las dimensiones del foramen intervertebral (FIV) desde T-11 hasta L-5, comparando las FIV con y sin el ligamento.

Generalmente, no hay diferencias significativas en las dimensiones superoinferiores de T-12 a L-4, salvo en L-5, que mostró una dimensión menor. La presencia de ligamentos transforaminales dentro de la FIV podría reducir el espacio disponible para el ramo ventral del nervio espinal. El ligamento transforaminal ocupa espacio adicional dentro del foramén.

Sin embargo, no hay evidencia que relacione el tamaño de la FIV con un dolor lumbar inexplicable. Condiciones como el prolapso discal o la hipertrofia de la articulación facetaria pueden causar reducción de espacios, pero cambios patológicos graduales en los pacientes también pueden contribuir a esta reducción.

Estenosis foraminal lumbar: alturas críticas de los discos intervertebrales y los forames

Para investigar a fondo los cambios biomecánicos que se producen en las raíces nerviosas, es fundamental tener un conocimiento exhaustivo de todos los componentes tisulares dentro de la estructura neural. Dentro del foramen intervertebral, la estructura más grande y común observada fue el ganglio de la raíz dorsal.

Se observó que la forma del foramen puede alterarse debido al estrechamiento del espacio del disco. La proporción entre la raíz nerviosa y la sección transversal del foramen se considera un indicador del riesgo de compresión de la raíz nerviosa. Cabe destacar que, en la parte baja de la columna lumbar, la posición del ganglio de la raíz dorsal puede provocar una compresión de la raíz nerviosa.

Comprender la deformación biomecánica de las raíces nerviosas requiere un conocimiento integral de todos los componentes tisulares dentro de la estructura neural. Este estudio se centra en la estenosis dentro del foramen intervertebral, identificando los límites y observando cambios en la forma debido al estrechamiento del espacio discológico.

Se propone la proporción entre la raíz nerviosa y el foramen como un indicador del riesgo de compresión. El impacto del ligamento transforaminal y su correlación con la altura del disco y la compresión nerviosa siguen sin estar claros.

En la parte baja de la columna lumbar, el ganglio de la raíz dorsal puede comprimir la raíz nerviosa debido al aumento del rango de rotación y la carga axial. Los factores que aumentan la proporción entre el área seccional de la raíz nerviosa y el área transversal intraforaminal pueden incrementar el riesgo de atrapamiento de la raíz nerviosa.

La relación entre la raíz del nervio lumbosacra, el tejido circundante y los ligamentos transforaminales suele pasarse por alto en la investigación. Estudios recientes han demostrado la presencia de ligamentos foraminales intervertebrales lumbares, pero su importancia clínica e impacto en la compresión nerviosa y el dolor lumbar aún no están claros.

Se necesita estandarización de la terminología. Las investigaciones futuras deberían centrarse en correlacionar estos ligamentos con hallazgos radiológicos e investigar sus efectos sobre las raíces nerviosas durante el movimiento.

Métodos diagnósticos como la tomografía computarizada y la resonancia magnética pueden ayudar a visualizar su relación, y el uso de un microscopio quirúrgico puede confirmar el alivio de la compresión nerviosa al seccionar ligamentos.

Biomecánica o Fisiología

La columna lumbar sostiene la parte superior del cuerpo y transfiere las cargas a la pelvis y las extremidades inferiores. Experimenta fuerzas de compresión y cizalladura significativas, especialmente durante la sustentación, torsión o flexión. Los segmentos inferiores, especialmente L4–L5 y L5–S1, soportan el mayor esfuerzo mecánico.

Los discos intervertebrales absorben el impacto durante el movimiento, mientras que los ligamentos y músculos proporcionan estabilidad. Cuando estas estructuras se debilitan o degeneran, puede producirse un movimiento o compresión anormal de las raíces nerviosas, lo que provoca dolor o síntomas neurológicos.

Variantes y anomalías comunes

Las diferencias anatómicas entre individuos pueden afectar a la biomecánica de la columna. Las variaciones en la orientación de la articulación facetaria, la altura del disco y el tamaño foraminal pueden alterar la distribución de la carga. Las vértebras transicionales —como la sacralización de L5 o la lumbarización de S1— son variantes congénitas comunes que pueden influir en el movimiento y la alineación.

Los ligamentos transforaminales dentro de los forames intervertebrales también pueden variar en presencia y grosor, influyendo en el espacio disponible para las raíces nerviosas y contribuyendo a la estenosis foraminal en algunos casos.

Relevancia clínica

El dolor lumbar con o sin ciática es una de las causas más frecuentes de visitas médicas. En algunos casos, la causa exacta sigue sin estar clara, reflejando la naturaleza multifactorial del dolor de espalda. Afecciones como la enfermedad degenerativa de discos, la estenosis espinal y el engrosamiento ligamentoso pueden comprimir las raíces nerviosas y causar radiculopatía.

En los niveles lumbares inferiores, especialmente alrededor de L4–L5 y L5–S1, el atrapamiento de la raíz nerviosa es común debido al alto papel portante y a la movilidad limitada de estos segmentos. Comprender la relación entre la anatomía espinal y la compresión nerviosa ayuda a guiar tanto el diagnóstico como el tratamiento.

Visión general de la imagen

Las técnicas modernas de imagen, como la resonancia magnética y la tomografía computarizada, desempeñan un papel central en el diagnóstico de la patología lumbar. La resonancia magnética proporciona una visualización detallada de discos intervertebrales, ligamentos y raíces nerviosas, mientras que las tomografías computarizadas son útiles para evaluar las estructuras óseas y el estrechamiento foraminal.

La imagen avanzada también puede identificar ligamentos transforaminales y evaluar su posible contribución a la compresión de la raíz nerviosa. Correlacionar los hallazgos radiológicos con los síntomas sigue siendo clave para un diagnóstico preciso.

Afecciones asociadas

Las afecciones comunes de la columna lumbar incluyen:

  • Hernia discal lumbar – desplazamiento del material del disco que comprime las raíces nerviosas.
  • Artritis de la articulación facetaria – degeneración de las articulaciones posteriores que causa dolor lumbar localizado.
  • Espondilolistesis – deslizamiento hacia adelante de una vértebra sobre otra, que provoca inestabilidad.
  • Estenosis espinal – estrechamiento del canal espinal que causa claudicación neurogénica.
  • Estenosis foraminal – estrechamiento del foramen intervertebral debido al engrosamiento de ligamentos o al colapso del disco.

La presencia de ligamentos transforaminales puede contribuir al estrechamiento foraminal en individuos susceptibles de estrecharse, especialmente cuando se combina con cambios degenerativos.

Aplicaciones quirúrgicas o de diagnóstico

Cuando el tratamiento conservador falla, pueden realizarse procedimientos quirúrgicos como laminectomía, foraminotomía o fusión espinal para aliviar la compresión nerviosa y restaurar la estabilidad. Comprender la anatomía foraminal —incluidos los ligamentos transforaminales y lumbossacros— es esencial para que los cirujanos puedan descomprimir de forma segura las raíces nerviosas y evitar lesiones vasculares.

Las técnicas diagnósticas, incluida la microscopía intraoperatoria, pueden confirmar el alivio nervioso tras la sección de ligamentos. Las investigaciones futuras pretenden definir mejor cómo los ligamentos foraminales influyen en la compresión nerviosa y en los resultados quirúrgicos.

Prevención y mantenimiento

Las estrategias preventivas para la salud de la columna lumbar incluyen mantener un peso corporal saludable, fortalecer los músculos del core, practicar técnicas adecuadas de levantamiento y mantener una buena postura. El ejercicio regular ayuda a estabilizar la columna y reduce el riesgo de lesiones.

El tratamiento temprano de las condiciones degenerativas y las intervenciones ergonómicas en el lugar de trabajo pueden prevenir la discapacidad crónica. La educación sobre la mecánica de la columna juega un papel importante en la reducción de episodios recurrentes de dolor de espalda.

Investigación destacada

Un estudio reciente publicado en el Asian Spine Journal comparó la anatomía lumbar en resonancia magnética supina frente a la que soporta peso (de pie) para evaluar cómo cambian las estructuras espinales bajo la carga fisiológica. Los investigadores analizaron a 12 adultos sin dolor de espalda y descubrieron que casi todos los parámetros medidos —incluyendo el ancho del canal espinal, la altura del disco y las dimensiones foraminales— cambiaban significativamente entre posiciones.

El diámetro sagital del canal espinal aumentó hasta un 12,6% bajo carga, lo que sugiere un ensanchamiento postural debido a la curvatura espinal y los ajustes articulares. Por el contrario, las alturas de los discos intervertebrales disminuyeron entre un 3 y un 10%, en consonancia con la compresión gravitatoria, mientras que las alturas foraminales y las áreas transversales disminuyeron en general, excepto en el nivel L5-S1, que se expandió ligeramente, probablemente debido al ajuste del ángulo sacro y a la orientación de la articulación facetaria.

Los coeficientes de correlación intraclase (CCI) mostraron una fiabilidad excelente (0,75-0,98) en todas las mediciones, lo que confirma la coherencia de los resultados. Estos resultados demuestran que la RM con carga de peso capta los cambios biomecánicos de la columna lumbar que a menudo se pasan por alto en las imágenes tradicionales en posición supina, lo que ofrece un valor diagnóstico potencial para afecciones como la estenosis y la radiculopatía. (Estudio de la morfología de la columna lumbar en RM supina frente a RM con carga – Ver PubMed.)

Resumen y principales conclusiones

La columna lumbar es una región vital que soporta la parte superior del cuerpo, permite el movimiento y protege los nervios espinales. El dolor que surge en esta zona puede tener múltiples causas, incluyendo cambios degenerativos, hernia discal y estrechamiento ligamentoso.

Los ligamentos transforaminales y otras estructuras foraminales desempeñan un papel importante pero a menudo pasado por alto en la compresión de la raíz nerviosa. Los avances en la imagen han mejorado la comprensión de su anatomía y función.

Mantener la salud de la columna mediante una postura adecuada, el acondicionamiento físico y la intervención temprana puede reducir la carga de los trastornos lumbares y mejorar la calidad de vida.

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Dr. Vedant Vaksha

Dr. Vedant Vaksha MD

Soy Vedant Vaksha, cirujano especialista en columna vertebral, deportes y artroscopia formado en Complete Orthopedics. Atiendo a pacientes con dolencias en el cuello, la espalda, los hombros, las rodillas, los codos y los tobillos. Apruebo personalmente este contenido y he escrito la mayor parte de él yo mismo.

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