Visión general
El dolor lumbar es una queja común en el embarazo. Puede haber síntomas de ciática junto con dolor lumbar. Los síntomas de la ciática suelen ser causados por una hernia de un disco intervertebral. El manejo suele ser no quirúrgico y el tratamiento quirúrgico electoral se pospone tras el parto.
Sin embargo, la progresión hacia síndrome de la cauda equina o un déficit neurológico puede requerir intervención quirúrgica urgente. La cirugía de microdiscectomía puede utilizarse para descomprimir la columna y aliviar los síntomas de ciática.
El dolor lumbar durante el embarazo se ha atribuido a la relajación de los ligamentos causada por la hormona relaxina. La laxitud de los ligamentos puede provocar un aumento del movimiento en el segmento inferior de la columna. Además, el aumento de peso durante el embarazo junto con el útero agrandado hace que el centro de gravedad se mueva hacia adelante desde la parte inferior de la columna. Todos estos cambios biomecánicos durante el embarazo pueden provocar hernia de disco intervertebral.

La hernia de disco puede comprimir las raíces del nervio espinales y provocar radiculopatía. La radiculopatía lumbar o ciática puede presentarse con síntomas de dolor irradiado en glúteos y piernas. El dolor puede estar asociado a entumecimiento y hormigueo.
Los síntomas de ciática se gestionan de forma no quirúrgica tanto en mujeres embarazadas como no embarazadas. Solo los pacientes con debilidad motora progresiva y síndrome de la cauda equina necesitan tratamiento quirúrgico.
La compresión severa del saco dural puede causar el síndrome de la cauda equina. El síndrome de la cauda equina puede presentarse con debilidad en las extremidades inferiores junto con incontinencia intestinal y vesical.
El diagnóstico de ciática en el embarazo lo realiza clínicamente el médico. Los estudios radiológicos como la radiografía se evitan durante el embarazo. La resonancia magnética suele ser segura durante el embarazo, pero solo se realiza en caso de empeoramiento de la debilidad motora o sensorial y durante la planificación de la cirugía. Se puede realizar una radiografía si los beneficios superan los riesgos potenciales.
El tratamiento médico suele limitarse al paracetamol (Tylenol). Los antiinflamatorios no esteroideos y los esteroides se evitan en el primer trimestre (12 semanas). También se recomiendan otros tratamientos no quirúrgicos como la corrección postural, la fisioterapia y la terapia de calor/frío.

Los pacientes con debilidad motora progresiva pueden necesitar cirugía como una microdiscectomía para descomprimir el segmento espinal. La cirugía suele realizarse en el segundo trimestre. La anestesia general se considera segura durante el embarazo. Puede que se necesiten precauciones especiales para la colocación durante la cirugía y evitar una presión excesiva sobre el útero.
La cirugía consiste en una pequeña incisión en la parte baja de la espalda y el uso de un microscopio quirúrgico para ampliar la incisión. El cirujano extrae una pequeña parte de la lámina y procede a la extracción del disco intervertebral herniado. La incisión se cierra en capas y se aplica una pequeña venda.
Los pacientes pueden necesitar monitorización y estancia nocturna en el hospital. La rehabilitación postoperatoria tras la microdiscectomía es la misma que en pacientes no embarazadas. Los pacientes pueden necesitar analgésicos seguros tras la cirugía para ayudar con el dolor postoperatorio.
La descompresión lograda con la microdiscectomía conduce a una excelente recuperación de los síntomas de ciática. La microdiscectomía en el embarazo, como en todas las demás cirugías electivas, generalmente se evita a menos que el retraso de la cirugía pueda causar daños neurológicos permanentes.
La microdiscectomía puede estar asociada a complicaciones tanto durante como después de la cirugía. Durante la cirugía pueden presentarse complicaciones por hemorragia excesiva, daño neural o rotura del saco dural. Puede haber complicaciones adicionales poco frecuentes en la cirugía durante el embarazo que puedan causar parto prematuro o rotura prematura de membranas. Tras la cirugía, pueden presentarse complicaciones como infección, fibrosis epidural y fallo de discectomía.
La cirugía de microdiscectomía es un procedimiento seguro cuando se indica en mujeres embarazadas. Las complicaciones de la microdiscectomía son raras, pero se requiere un cuidado extra tanto en el diagnóstico como en la cirugía para evitar efectos secundarios en el feto en crecimiento.
¿Tienes más preguntas?
¿Cuáles son los riesgos de la microdiscectomía para el feto?
Los riesgos para el feto son mínimos, pero pueden incluir parto prematuro o ruptura prematura de membranas. Un seguimiento cuidadoso y precauciones quirúrgicas específicas ayudan a mitigar estos riesgos.
¿Es segura la microdiscectomía durante el embarazo?
La microdiscectomía se considera generalmente segura durante el embarazo, especialmente en el segundo trimestre. Se toman precauciones especiales para garantizar la seguridad tanto de la madre como del feto.
¿Cuál es el mejor momento durante el embarazo para hacerse una microdiscectomía?
El segundo trimestre suele ser el mejor momento para realizar la cirugía, ya que equilibra el riesgo de teratogenicidad en el primer trimestre y el riesgo de parto prematuro en el tercero.
¿Cuáles son las indicaciones para la microdiscectomía durante el embarazo?
¿Cuáles son las indicaciones para la microdiscectomía durante el embarazo?
¿Puedo hacerme una resonancia magnética durante el embarazo para diagnosticar ciática?
Sí, la resonancia magnética suele ser segura durante el embarazo y se utiliza cuando es necesario para diagnosticar y planificar la cirugía, especialmente si los síntomas neurológicos empeoran.
¿Cuáles son las opciones de tratamiento no quirúrgico para la ciática durante el embarazo?
Los tratamientos no quirúrgicos incluyen paracetamol, fisioterapia, corrección postural y terapia de calor/frío. Se evitan los AINEs y los esteroides, especialmente en el primer trimestre.
¿Cómo se realizará la cirugía para evitar daños a mi bebé?
Se utilizan técnicas de posicionamiento especiales para evitar una presión excesiva sobre el útero, y el equipo quirúrgico toma precauciones adicionales para minimizar los riesgos para el feto.
¿Tendré que quedarme en el hospital después de la cirugía?
Sí, es habitual que se pernocte para monitorizar y así garantizar el bienestar tanto materno como fetal tras la operación.
¿Cuáles son las posibles complicaciones de la microdiscectomía durante el embarazo?
Las posibles complicaciones incluyen hemorragia excesiva, daño neural, rotura del saco dural, infección, fibrosis epidural y fallo de la discectomía. Las complicaciones específicas del embarazo pueden incluir parto prematuro o rotura de membranas.
¿Qué medicamentos para el dolor puedo tomar después de una microdiscectomía durante el embarazo?
El dolor postoperatorio suele controlarse con paracetamol, ya que otros analgésicos como los AINEs suelen evitarse durante el embarazo.
¿Qué actividades debería evitar durante la recuperación de una microdiscectomía durante el embarazo?
Evita levantar peso, doblarte o girar. Sigue las recomendaciones de tu cirujano para limitar la actividad y aumenta gradualmente tu nivel de actividad según las indicaciones de tu fisioterapeuta.
¿Qué debo hacer si los síntomas de ciática vuelven tras la cirugía durante el embarazo?
Contacta con tu cirujano si los síntomas vuelven. Puede ser necesaria una evaluación adicional para determinar la causa y un manejo adecuado.
¿Puedo viajar después de someterme a una microdiscectomía durante el embarazo?
Habla sobre los planes de viaje con tu cirujano y el obstetra. Te darán orientación basada en tu recuperación y salud general del embarazo. Generalmente, los desplazamientos deben limitarse durante el periodo inmediato posterior a la operación.

