Los meningiomas espinales suelen ser tumores benignos y de crecimiento lento que surgen de las membranas que rodean la médula espinal. Suelen afectar principalmente a adultos jóvenes y mujeres mayores. Como estos tumores crecen gradualmente, los síntomas suelen desarrollarse lentamente durante varios años. El síntoma más temprano suele ser dolor de espalda localizado, seguido de debilidad en las piernas o dolor nervioso irradiado a medida que el tumor se agranda y comprime la médula espinal o las raíces nerviosas.
El inicio repentino de los síntomas, especialmente ciática tras un trauma, es extremadamente raro en los meningiomas espinales. Este tipo de presentación puede ocurrir cuando un evento externo, como una caída accidental, desencadena una compresión nerviosa aguda o un estiramiento en una columna ya comprometida por un tumor no diagnosticado.
Anatomía funcional
La médula espinal está envuelta en tres capas protectoras llamadas meninges: la dura madre, la aracnoidea y la pia máter. Los meningiomas se desarrollan a partir de la capa aracnoidea y pueden aparecer en cualquier parte de la columna vertebral. Los meningiomas espinales torácicos, situados en el centro de la columna, son la forma más común.
La región torácica desempeña un papel importante en la transmisión de señales entre el cerebro y la parte inferior del cuerpo. Un tumor que presiona esta zona puede alterar tanto las vías motoras como las sensoriales, provocando debilidad, dolor y alteraciones reflejas que pueden extenderse a las piernas.
Biomecánica o Fisiología
Cuando un meningioma espinal comprime la médula espinal o las raíces nerviosas, interrumpe el flujo normal de señales y el suministro sanguíneo. Esta compresión puede causar dolor de espalda, debilidad en las piernas, entumecimiento y síntomas similares a la ciática.
En casos raros, el traumatismo puede empeorar un tumor existente pero previamente silencioso. Una caída o sacudida repentina puede aumentar la presión dentro del canal espinal, estirar las raíces nerviosas o desplazar temporalmente la médula espinal, produciendo síntomas neurológicos abruptos.
Variantes y anomalías comunes
Los meningiomas espinales se encuentran más comúnmente en la columna torácica, seguidos por las regiones cervical y lumbar. Suelen ser intradurales y extramedulares, es decir, crecen dentro del canal espinal pero fuera de la médula espinal.
La mayoría son benignos (OMS Grado I), pero pueden presentarse formas atípicas o más agresivas (OMS Grado II). La aparición repentina de los síntomas puede estar relacionada con factores como hemorragia tumoral, traumatismo simultáneo o desplazamiento de la médula espinal y las raíces nerviosas.
Relevancia clínica
Un ejemplo llamativo es el caso reportado de una mujer de 35 años que desarrolló dolor lumbar repentino que se irradiaba a la pierna derecha y debilidad tras una caída leve. Antes del incidente estaba completamente libre de síntomas.
Aunque una tomografía computarizada no mostró anomalías, la resonancia magnética reveló un tumor a nivel T11 que comprimía la médula espinal. Esta ubicación inesperada explicaba la aparición repentina de dolor ciático y debilidad en las piernas, que suelen asociarse con afecciones de la parte baja de la columna.
Este caso destaca que, cuando los pacientes experimentan ciática aguda tras un traumatismo pero la imagen lumbar es normal, se deben considerar causas de la columna superior como los meningiomas torácicos.
Visión general de la imagen
La resonancia magnética es la herramienta diagnóstica preferida para identificar meningiomas espinales. Puede revelar el tamaño, la ubicación y la extensión del tumor, así como su relación con la médula espinal y las raíces nerviosas.
En este caso, la resonancia mostró claramente una masa en el lado izquierdo a nivel T11-T12 desplazando la médula espinal. Las tomografías pueden parecer normales, especialmente si el tumor es intradural y no causa cambios óseos visibles.
Afecciones asociadas
Los meningiomas espinales se asocian ocasionalmente con la neurofibromatosis tipo 2, una condición genética que predispone a los pacientes a tumores del sistema nervioso. Sin embargo, la mayoría de los casos son aislados.
Otras condiciones que pueden complicar el diagnóstico incluyen la enfermedad degenerativa de la columna o la hernia discal lumbar, que inicialmente pueden enmascarar o imitar los síntomas de una lesión torácica.
Aplicaciones quirúrgicas o de diagnóstico
La extirpación quirúrgica es el tratamiento principal para los meningiomas espinales. En el caso reportado, el tumor fue extirpado mediante microdisección quirúrgica. La histopatología confirmó un meningioma atípico (Grado II de la OMS) adherido a la duramadre.
Tras la cirugía, el paciente se recuperó rápidamente con fisioterapia, recuperando la fuerza y la movilidad de las piernas. El seguimiento por resonancia magnética no mostró tumor residual ni compresión de la médula espinal, lo que confirmó una recuperación completa.
Este resultado enfatiza que la intervención quirúrgica temprana puede conducir a una excelente recuperación neurológica, incluso en casos que presentan síntomas repentinos.
Prevención y mantenimiento
Aunque los meningiomas espinales no pueden prevenirse, la detección y evaluación temprana de síntomas neurológicos inexplicables puede ayudar a evitar déficits permanentes. Los pacientes que experimentan dolor persistente o inexplicable de espalda o ciática —especialmente cuando la imagen de la parte baja de la columna es normal— deben someterse a una resonancia magnética completa de columna.
Tras la cirugía, la fisioterapia es esencial para recuperar la fuerza, la coordinación y la capacidad de caminar. Las imágenes de seguimiento regulares aseguran que el tumor no reciba.
Investigación destacada
Un caso reciente describió a una mujer de 35 años que desarrolló ciática súbita en el lado derecho y debilidad en la pierna tras una caída leve, finalmente diagnosticada como meningioma espinal torácico. La resonancia magnética reveló un tumor extramedular intradural a nivel T11 en el lado izquierdo del conducto, comprimiendo la médula espinal y desplazarla hacia la derecha.
La extirpación quirúrgica del tumor, que se confirmó como un meningioma atípico (grado II según la OMS), condujo a una rápida resolución del dolor y una recuperación neurológica completa en cinco meses. Los autores propusieron que el trauma transmitía fuerza a través de la columna vertebral, estirando la médula ya comprimida y las raíces del nervio lumbossacro desplazadas por el tumor.
Aunque los meningiomas espinales suelen producir síntomas lentos y progresivos, este caso demuestra que un trauma agudo puede desencadenar un inicio abrupto debido al estiramiento de la médula o la raíz. El informe enfatiza que una ciática postraumática súbita con una resonancia lumbar normal debería incitar a la evaluación de la parte baja de la columna torácica para posibles compresións de la médula. (Estudio de la ciática postraumática causada por meningioma espinal torácico – Véase PubMed.)
Resumen y principales conclusiones
Los meningiomas espinales torácicos son causas poco comunes de ciática postraumática repentina. Aunque estos tumores suelen desarrollarse lentamente, un trauma menor puede revelar su presencia al alterar la alineación de la médula espinal o aumentar la compresión.
Cuando la ciática aparece de forma abrupta tras una caída y las gammagrafías lumbares son normales, los profesionales deben considerar la posibilidad de lesiones torácicas o de la parte superior de la columna. La extirpación quirúrgica del tumor suele conducir a una recuperación rápida y completa, especialmente si se realiza a tiempo.
Un diagnóstico oportuno y una evaluación integral de la columna vertebral son esenciales para garantizar los mejores resultados y prevenir daños neurológicos a largo plazo.

