Vertebroplastia y Cifoplastia

La vertebroplastia y la cifoplastia son procedimientos mínimamente invasivos utilizados para tratar fracturas vertebrales osteoporóticas, que suelen ser causadas por afecciones como la osteoporosis y las metástasis medulares. Estos procedimientos tienen como objetivo estabilizar las vértebras y reducir el dolor, ayudando a los pacientes a mantener o mejorar su calidad de vida. Aunque la vertebroplastia fue diseñada inicialmente para tratar hemangiomas vertebrales del cuerpo, ambas técnicas se utilizan ahora ampliamente para el manejo de fracturas por compresión osteoporóticas y lesiones metastásicas en la columna.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

Las fracturas vertebrales osteoporóticas son generalizadas, especialmente entre los ancianos. Con millones de estadounidenses afectados por la osteoporosis, la incidencia de fracturas por compresión vertebral (VCF) sigue aumentando a medida que la población envejece. Las mujeres, especialmente las posmenopausicas, son más susceptibles a estas fracturas, pero los hombres también experimentan un mayor riesgo en sus 80 años. La prevalencia global de la osteoporosis tiene impactos económicos significativos y, a medida que la población sigue envejeciendo, la carga de fracturas vertebrales solo aumentará.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

Las fracturas vertebrales osteoporóticas ocurren cuando los huesos pierden densidad y se vuelven frágiles, normalmente debido a la osteoporosis. A medida que los huesos vertebrales se debilitan, son más propensos a colapsar, lo que provoca fracturas por compresión. Estas fracturas están asociadas con dolor, deformidad (cifosis) y, en algunos casos, deterioro neurológico. Los factores de riesgo para estas fracturas incluyen el envejecimiento, cambios hormonales (como la menopausia), inmovilización, uso de esteroides y otras condiciones médicas que debilitan la estructura ósea.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

La columna vertebral está formada por vértebras, separadas por discos intervertebrales que actúan como amortiguadores. Los cuerpos vertebrales se apilan para formar la columna vertebral y proteger la médula espinal. En huesos sanos, las vértebras son fuertes y pueden soportar el peso del cuerpo. En los huesos osteoporóticos, las vértebras se vuelven frágiles y más susceptibles a fracturas, lo que provoca compresión y, si no se trata, deformidad.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Los pacientes con fracturas vertebrales osteoporóticas suelen experimentar dolor de espalda de aparición repentina, que puede ser agudo o doloroso. Con el tiempo, el dolor puede volverse crónico y puede desarrollarse una deformidad llamada cifosis (curvatura hacia adelante de la columna). La compresión de la médula espinal y las raíces nerviosas puede causar síntomas como entumecimiento, hormigueo y debilidad en los brazos y piernas. Además, los pacientes pueden notar dificultades respiratorias, problemas digestivos y movilidad reducida debido a la deformidad.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico de fracturas vertebrales osteoporóticas suele implicar un examen físico seguido de estudios de imagen como radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas. Estas técnicas de imagen ayudan a evaluar la gravedad de las fracturas, la presencia de deformidades y el grado de compresión de la médula espinal. En algunos casos, la fluoroscopia se utiliza durante procedimientos como la vertebroplastia o la cifoplastia para guiar con precisión los instrumentos quirúrgicos.

Clasificación

Las fracturas vertebrales suelen clasificarse según su gravedad, que van desde fracturas por compresión leves hasta fracturas de cuña más graves y colapsos completos. El grado de cifosis o curvatura espinal causada por estas fracturas también es un factor clave para clasificar la condición. La clasificación ayuda a determinar el mejor curso de tratamiento, ya sea conservador o quirúrgico.

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

Otras afecciones espinales, como hernias discales, estenosis espinal o enfermedad degenerativa de discos, pueden presentarse con síntomas similares a fracturas vertebrales osteoporóticas. Es importante que los profesionales sanitarios diferencien estas condiciones mediante evaluación clínica e imágenes para asegurar el diagnóstico y el plan de tratamiento correctos.

Opciones de tratamiento

Atención no quirúrgica:
El tratamiento inicial para fracturas vertebrales osteoporóticas puede incluir analgésicos, fisioterapia y férulas para estabilizar la columna. Estos métodos pueden proporcionar cierto alivio, pero son menos efectivos para la recuperación a largo plazo en casos graves.

Atención quirúrgica:
Se recomiendan opciones quirúrgicas como la vertebroplastia y la cifoplastia cuando los tratamientos conservadores fracasan o cuando hay dolor o deformidad significativa. Ambos procedimientos son mínimamente invasivos y tienen como objetivo estabilizar las vértebras fracturadas, aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida.

Técnica de vertebroplastia

Una vez obtenido la autorización médica y el consentimiento informado, el paciente es trasladado a la sala de radiología intervencionista. Normalmente, durante el procedimiento están presentes un cirujano y un radiólogo, aunque algunos centros pueden tener un solo operador.

El paciente está situado en posición prona con un acolchado cómodo y los brazos elevados por encima de la cabeza. Se puede administrar sedación leve y alivio del dolor, y los signos vitales se monitorizan continuamente. Para minimizar el riesgo de infección, la zona objetivo se prepara meticulosamente y se coloca de forma estéril.

Tras posicionar al paciente, se identifica el sitio de fractura mediante fluoroscopia biplanar. La guía con TAC rara vez es necesaria, salvo que existan limitaciones anatómicas únicas que dificulten la colocación de la aguja. Se coloca una marca en la piel sobre el pedículo designado, y la zona se infiltra con una solución anestésica amortiguada que llega hasta el periostio.

Existen diversas opciones de agujas y cemento para la vertebroplastia percutánea, y no existe una técnica estandarizada para la colocación de agujas. El enfoque preferido es el parapedicular, pero también se utiliza el transpedicular. La fluoroscopia biplanar confirma la trayectoria correcta. Se realiza una pequeña incisión e inserta una aguja Jamshidi.

En el enfoque transpedicular, la aguja se adelanta hacia el pedículo, preferiblemente dirigiéndose al cuadrante superior y externo para evitar complicaciones en la raíz nerviosa. La fluoroscopia guía la colocación de la aguja en el cuerpo vertebral. El procedimiento se repite para el pedículo opuesto.

El uso del enfoque parapedicular en vertebroplastia elimina la necesidad de canulación bilateral, gracias a la posición lateral que permite una dirección de la aguja con mayor precisión. La aguja de Jamshidi se inserta en el proceso transversal y se avanza hacia abajo, con los puntos de entrada determinados por imágenes fluoroscópicas.

La fluoroscopia biplanar asegura una alineación precisa de la aguja con el cuerpo vertebral. Aunque el enfoque parapedicular conlleva un riesgo teórico de neumotórax y hemorragia, nuestra experiencia sugiere que las tasas de complicaciones son comparables a las del método transpedicular.

Independientemente del enfoque empleado, es esencial colocar la punta de la aguja en la mitad anterior del cuerpo vertebral en las vistas laterales y en el tercio medial en las vistas AP. Para reducir la exposición a la radiación en la mano del operador, se puede utilizar una pinza para estabilizar la aguja durante la imagen. Al tratar múltiples niveles vertebrales, es preferible canular todos los niveles antes de iniciar la inyección de cemento.

Aunque algunos centros recomendaban previamente la venografía intraósea, se ha determinado que no aporta beneficios adicionales de seguridad durante la inyección de cemento. En consecuencia, hemos dejado de usar la venografía rutinaria antes del procedimiento. Para evitar la introducción de aire, la aguja se llena con solución salina estéril una vez confirmada la colocación correcta.

Existen diversos productos de cemento disponibles para vertebroplastia, y la selección depende de la experiencia del profesional. El polimetilmetacrilato (PMMA) es un cemento comúnmente utilizado que combina polvo y líquido para formar un compuesto sólido.

La inyección se realiza cuando el PMMA alcanza una consistencia similar a la de la pasta de dientes. Se utilizan marcadores radiopacos para facilitar la visualización durante el proceso de inyección. Normalmente, se inyectan entre 5 y 10 cc de PMMA en cada cuerpo vertebral tratado. Si se produce una fuga de cemento, la inyección debe detenerse.

El volumen óptimo de cemento necesario para aliviar el dolor y el mecanismo exacto detrás de su efectividad aún no se comprenden del todo, pero se cree que implica estabilización mecánica y necrosis termal neural.

Tras completar la inyección, se retira la aguja y se controla el sangrado leve. Los pacientes descansan durante 2 horas antes de sentarse y caminar con ayuda. Se realiza una tomografía computarizada postoperatoria para evaluar el relleno del cuerpo vertebral y descartar compresión de la médula espinal. Los pacientes son dados de alta el mismo día con AINEs y relajantes musculares, y se anima a mantenerse activos en la vida diaria.

Técnica de cifoplastia

La cifoplastia consiste en el uso de un compactador o balón óseo inflable para restaurar la altura del cuerpo vertebral, creando una cavidad que puede rellenarse con cemento. Sin embargo, es importante señalar que restaurar la altura del cuerpo vertebral no implica necesariamente alivio del dolor ni mejora de la calidad de vida. Se utilizan imágenes radiográficas con medio de contraste para confirmar la expansión del cuerpo vertebral.

En la cifoplastia, se inserta un tampado óseo mediante un enfoque transpedicular o parapedicular. El tampone se infla para crear una cavidad y luego se inyecta cemento PMMA en la cavidad hasta que llega a dos tercios del camino hacia la corteza posterior del cuerpo vertebral.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

Tras la cirugía, la mayoría de los pacientes experimentan un alivio inmediato del dolor, a menudo en cuestión de horas tras el procedimiento. La recuperación suele incluir estancias hospitalarias breves, y se anima a los pacientes a realizar actividades ligeras poco después del procedimiento. Normalmente se recomienda fisioterapia para restaurar la fuerza y flexibilidad de la columna. La mayoría de los pacientes pueden volver a las actividades normales en pocas semanas, dependiendo del progreso de su recuperación.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

Como en cualquier cirugía, la vertebroplastia y la cifoplastia conllevan riesgos potenciales como infección, sangrado, fugas de cemento, lesiones nerviosas y fracturas adyacentes. Sin embargo, estas complicaciones son poco frecuentes, especialmente cuando el procedimiento lo realizan cirujanos experimentados. El riesgo de complicaciones puede minimizarse con una selección y técnica adecuadas del paciente.

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

Tanto la vertebroplastia como la cifoplastia son eficaces para proporcionar alivio a largo plazo del dolor y mejorar la función espinal. La cifoplastia, en particular, ayuda a restaurar la altura vertebral y a reducir las deformidades espinales, lo que puede conducir a mejores resultados a largo plazo. Sin embargo, los pacientes deben ser monitorizados a lo largo del tiempo para evaluar si hay nuevas fracturas u otras complicaciones.

Costes de bolsillo

Medicare

Código CPT 22510 – Vertebroplastia: 401,05 $
Código CPT 22513 – Cifoplastia: 1.249,27 $

Bajo Medicare, el 80% del importe aprobado para estos procedimientos está cubierto una vez que se ha cumplido la franquicia anual. El 20% restante suele ser responsabilidad del paciente. Los planes de seguro complementarios —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— generalmente cubren este 20%, dejando a la mayoría de los pacientes con pocos o ningún gasto de bolsillo para las cirugías de vertebroplastia y cifoplastia aprobadas por Medicare. Estos planes complementarios trabajan directamente con Medicare para proporcionar una cobertura integral para procedimientos de estabilización vertebral.

Si tienes un seguro secundario —como cobertura basada en el empleador, TRICARE o la Administración de Salud de Veteranos (VHA)— funciona como un pagador secundario una vez que Medicare tramita la reclamación. Una vez que se cumpla tu franquicia, el plan secundario puede cubrir el saldo restante, incluyendo el coseguro o cualquier cargo no cubierto. La mayoría de los planes de seguro secundario suelen tener una franquicia pequeña, que oscila entre 100 y 300 dólares, dependiendo de la póliza y la red de proveedores.

Compensación por Trabajadores
Si tu fractura por compresión vertebral que requiere vertebroplastia o cifoplastia resultó de una lesión laboral, la Compensación de Trabajadores cubrirá todos los costes médicos y quirúrgicos. No tendrás gastos de bolsillo bajo una reclamación aceptada de compensación laboral.

Seguro sin culpa
Si tu fractura vertebral o condición de columna que requiere estos procedimientos es consecuencia de un accidente de tráfico, el seguro sin culpa cubrirá todos los gastos quirúrgicos y hospitalarios relacionados, incluyendo vertebroplastia y cifoplastia. El único gasto potencial de tu bolsillo sería una pequeña franquicia, dependiendo de las condiciones de tu póliza.

Ejemplo
Linda, una paciente de 62 años con una fractura por compresión en la columna, se sometió a vertebroplastia (CPT 22510) para estabilizar la vértebra y aliviar su dolor. Su coste estimado de bolsillo de Medicare era de 401,05 dólares. Como Linda tenía seguro suplementario a través de Blue Cross Blue Shield, el 20% que Medicare no cubría fue cubierto íntegramente por su plan, dejándola sin ningún gasto de bolsillo para el procedimiento de vertebroplastia.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Cuál es la diferencia entre vertebroplastia y cifoplastia?
R. La cifoplastia consiste en el uso de un balón para restaurar la altura vertebral antes de inyectar cemento, mientras que la vertebroplastia solo implica la inyección de cemento.

Q. ¿Qué tan efectivas son la vertebroplastia y la cifoplastia para aliviar el dolor?
Un. Ambos procedimientos son muy efectivos, con pacientes experimentando un alivio significativo del dolor, una mejor movilidad y una mejor calidad de vida.

Q. ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse después de una vertebroplastia o cifoplastia?
Un. La mayoría de los pacientes pueden volver a las actividades normales en pocas semanas tras el procedimiento, aunque los tiempos de recuperación pueden variar según el estado del paciente.

Resumen y conclusiones

La vertebroplastia y la cifoplastia son técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas que ofrecen un alivio significativo del dolor y estabilización de la columna a pacientes con fracturas vertebrales osteoporóticas. Estos procedimientos son efectivos para tratar fracturas, reducir deformidades y mejorar la calidad de vida en general. Con una selección adecuada de pacientes y técnicas quirúrgicas especializadas, la vertebroplastia y la cifoplastia ofrecen beneficios a largo plazo y tiempos de recuperación rápidos.

Perspectiva clínica y hallazgos recientes

Un estudio reciente revisó sistemáticamente las infecciones tras vertebroplastia (VP) y cifoplastia (KP), dos procedimientos comunes para tratar fracturas vertebrales osteoporóticas por compresión (UFV). El análisis incluyó a 102 pacientes de ocho estudios y encontró que las infecciones tras estos procedimientos, aunque raras, pueden ser graves, identificándose Mycobacterium tuberculosis como el patógeno más común (35,3%).

Aunque la tasa de infección fue baja, el estudio reveló que se necesitaron intervenciones quirúrgicas en el 93% de los casos, con una tasa de mortalidad del 12,3%. Además, el estado neurológico preoperatorio fue un predictor significativo de la movilidad tras el tratamiento, ya que los pacientes que no presentaban déficits neurológicos antes de la cirugía tenían más posibilidades de lograr una movilidad normal tras la cirugía.

El estudio subrayó la importancia del diagnóstico precoz, estrategias de tratamiento individualizadas y una toma cuidadosa de decisiones quirúrgicas para gestionar estas complicaciones. («Estudio de infecciones tras VP y KP – Véase PubMed.«)

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo involucrados)

Los procedimientos suelen ser realizados por cirujanos ortopédicos de columna o neurocirujanos especializados en intervenciones espinales. El equipo quirúrgico también puede incluir radiólogos intervencionistas y anestesiólogos.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Deberías acudir a un especialista en columna si tienes dolor persistente de espalda, dificultad para moverte o deformidades como la espalda encorvada. Un especialista puede ayudarte a determinar si la vertebroplastia o la cifoplastia es adecuada para ti.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Busca atención de urgencias si experimentas dolor intenso, debilidad repentina o pérdida de control de la vejiga o el intestino debido a una fractura de la columna.

¿Cómo es realmente la recuperación?

Tras la vertebroplastia o cifoplastia, la mayoría de los pacientes experimentan un alivio rápido del dolor y se les anima a realizar actividades ligeras y fisioterapia para mejorar la fuerza y la movilidad. La recuperación completa suele tardar unas semanas.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

Si no se tratan, las fracturas vertebrales osteoporóticas pueden provocar dolor crónico, deterioro de deformidades y fracturas adicionales. La intervención temprana mediante vertebroplastia o cifoplastia puede prevenir estas complicaciones.

¿Cómo prevenirlo?

Mantener la salud ósea mediante ejercicios con peso con peso, una dieta rica en calcio y medicamentos para la osteoporosis puede ayudar a prevenir fracturas vertebrales.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta rica en calcio y vitamina D es esencial para tener huesos fuertes. Los ejercicios con carga de peso y evitar fumar y el alcohol en exceso también pueden ayudar a mantener la densidad ósea y prevenir fracturas.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Los pacientes que se recuperan de vertebroplastia o cifoplastia deben evitar levantar pesos pesados y actividades exigentes durante el periodo inicial de recuperación. El ejercicio regular, especialmente aquellos centrados en la fuerza y flexibilidad del core, puede ayudar a mantener la salud de la columna.

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Dr. Vedant Vaksha

Dr. Vedant Vaksha MD

Soy Vedant Vaksha, cirujano especialista en columna vertebral, deportes y artroscopia formado en Complete Orthopedics. Atiendo a pacientes con dolencias en el cuello, la espalda, los hombros, las rodillas, los codos y los tobillos. Apruebo personalmente este contenido y he escrito la mayor parte de él yo mismo.

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