Las cirugías de hombro suelen ser el mismo día. Los pacientes son llamados el día de la cirugía y trasladados a una zona de detención. A los pacientes se les aplica un bloqueo braquial, para adormecer los nervios del hombro así como la extremidad superior. En el quirófano se administra una breve anestesia general y se realiza la cirugía.
Tras la cirugía, la mayoría de los pacientes llevarán un cabestrillo en el hombro puesto. Los pacientes son dados de alta de la unidad postoperatoria junto con medicación para el dolor y antibióticos. Se indica a los pacientes que utilicen hielo durante los siguientes tres días o más, especialmente si la inflamación se procesa. Los pacientes pueden observar algunos hematomas o sangre que les escurre por el brazo, lo cual es un fenómeno común y normal. Los pacientes suelen ser atendidos en la consulta dentro de una semana tras la cirugía y nuestro plan de fisioterapia en consecuencia.

