Reemplazo total de disco

El reemplazo total de disco cervical (CTDR) es un procedimiento quirúrgico avanzado diseñado para tratar la enfermedad degenerativa del disco en la columna cervical. A diferencia de la fusión espinal tradicional, que restringe permanentemente el movimiento entre vértebras, la CTDR mantiene el movimiento a nivel operado, ofreciendo varios beneficios como reducción del dolor, mayor movilidad y una recuperación más rápida. Esta técnica es especialmente beneficiosa para pacientes que sufren dolor de cuello, entumecimiento o debilidad debido a daños en los discos cervicales.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

La enfermedad degenerativa del disco cervical (DDD) es una afección común, especialmente en personas mayores de 40 años, con síntomas que van desde dolor de cuello hasta graves déficits neurológicos como entumecimiento o debilidad en los brazos. Para quienes no cumplen con tratamientos conservadores como la fisioterapia y la medicación, la CTDR puede considerarse una alternativa eficaz a la fusión espinal.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

La enfermedad degenerativa del disco ocurre cuando los discos entre las vértebras de la columna cervical se deterioran debido al envejecimiento, el desgaste o un traumatismo. Esta degeneración puede provocar dolor, rigidez y compresión de la médula espinal o las raíces nerviosas. La espondilosis cervical, un tipo de artritis, y la radiculopatía cervical, donde los nervios están comprimidos, son afecciones comunes relacionadas con el DDD. Estas condiciones provocan síntomas como dolor, hormigueo o debilidad en el cuello, los brazos o las manos.

  • Espondilosis cervical: Esta es una condición común relacionada con la edad que implica el desgaste de los discos espinales del cuello. A medida que los discos se deshidratan y encogen, aparecen signos de osteoartritis, como espolones óseos.
  • Radiculopatía cervical: ocurre cuando un nervio del cuello se comprime o irrita en la zona que se ramifica desde la médula espinal, causando dolor que se irradia al hombro y al brazo, debilidad muscular y entumecimiento.

Historia

Reemplazo total de disco lumbar (LTDR)

LTDR precedió al CTDR en contexto histórico. En 1960, Fernstrom realizó la implantación inicial del primer LTDR, que tomó la forma de una bola de acero. El procedimiento se realizó mediante un enfoque anterior.

Al principio, los resultados parecían prometedores, pero con el tiempo se hizo evidente que la bola se asentaba en el hueso subcondral conducía a resultados decepcionantes a largo plazo. Schellnack y Buttner implantaron la prótesis SB Charité® a principios de los años 80. Esta prótesis constaba de dos placas de cromo-cobalto y un núcleo móvil de polietileno.

En Francia, David y Lemaire usaron regularmente los tres modelos sucesivos [1–3] de esta prótesis. En 1989, Marnay describió el ProDisc-L®, que presentaba placas con un vástago central de titanio. A partir de entonces, se han introducido en el mercado numerosos diseños LTDR diversos.

Reemplazo total de disco cervical (CTDR)

En 1962, Fernstrom enfrentó desafíos similares con su prótesis en la CTDR (reemplazo total de disco cervical) que con la LTDR (reemplazo total de disco lumbar). La prótesis Prestige®, un diseño metal-metálico atornillado en los cuerpos vertebrales con una cresta estabilizadora, no se desarrolló hasta 1989-1991. No fue hasta 1995 cuando Bryan empezó a utilizar regularmente el CTDR que lleva su nombre. Bajo la supervisión de Goffin y Pointillart, numerosos estudios multicéntricos siguieron a la primera implantación en Europa en 2000. Posteriormente, se han introducido en el mercado una amplia variedad de diseños CTDR.

Biomecánica

Los reemplazos artificiales de discos (TDR) consisten en superficies de apoyo diseñadas específicamente para soportar cargas sin fracturarse, minimizar la fricción y el desgaste, y preservar el rango de movimiento durante el mayor tiempo posible. La evaluación se basa en pruebas de desgaste y movimiento realizadas bajo cargas y movimientos variables. Una esperanza de vida de 30 a 50 años se considera equivalente a completar con éxito entre 30 y 50 millones de ciclos.
Materiales:

  • Metales y aleaciones, incluyendo:
    • aleaciones de acero inoxidable,
    • Titanio y aleaciones de titanio
    • Aleaciones de cobalto
  • Las cerámicas, conocidas por su mayor resistencia al desgaste pero su reducida ductilidad, tienden a ser de naturaleza más frágil.
  • Para el núcleo situado entre las placas metálicas, el polietileno de alto peso molecular, como el UHMWPE (peso molecular ultraalto)
  • se emplea polietileno.

Los modelos TDR se categorizan según factores como el anclaje, el acoplamiento superficial y de fricción, el diseño restringido o no restringido, la ubicación del centro de movimiento y la compatibilidad con las resonancias magnéticas.

El recubrimiento superficial facilita la osseointegración y puede estar compuesto por materiales como hidroxiapatita, fosfato tricálcico, titanio poroso o cromo-cobalto.

El anclaje, que se refiere al contacto entre el implante y las placas vertebrales, puede realizarse usando un tallo, tornillo o macrotextura. En el caso de TDR restringidos, es necesario un anclaje más fuerte debido a la mayor transmisión de fuerzas a las placas vertebrales. Para proteger las placas de posibles tensiones mecánicas, el Bryan CTDR incorpora placas altamente móviles.

Parejas de fricción

  • Metal/Polietileno
  • Metal/Metal
  • Cerámica/polietileno
  • Cerámica/Cerámica

Entre los diversos rodamientos de fricción utilizados en artroplastia, la combinación metal/polietileno es la más antigua y consolidada, especialmente en prótesis de cadera. Esta combinación sirve como punto de referencia, pero cabe destacar que las partículas de desechos de polietileno producidas en este entorno son de tamaño relativamente grande.

Las parejas metal-metal y, en mayor medida, las cerámica-cerámica generan cantidades mínimas de residuos, que también son de menor tamaño. Esta característica reduce considerablemente el riesgo de inflamación asociada a la presencia de residuos.

Lumbar

La TDR está indicada principalmente para el dolor lumbar crónico que no responde al tratamiento conservador. La evaluación clínica implica evaluar los niveles de dolor, el deterioro funcional y la salud general. Los factores asociados con un mal pronóstico incluyen la duración prolongada de los síntomas, la gravedad de la condición y factores psicológicos.

Las radiografías y la resonancia magnética ayudan a evaluar la alineación de la columna, la patología de los discos y la degeneración muscular. En ciertos casos se pueden considerar la exploración vascular y la discografía. La cirugía discal previa es una indicación común, mientras que condiciones como la desalineación y la osteoporosis son contraindicaciones para la LTDR.

Cervical

La principal indicación para la CTDR es la presencia de hernia blanda que conduce a radiculopatía cervical o mielopatía resistente al tratamiento. El proceso de evaluación incluye la evaluación de los niveles de dolor, el deterioro funcional y las puntuaciones de mielopatía. Las intervenciones quirúrgicas para esta condición pueden implicar discectomía o artrodesis.

La idoneidad de la CTDR para casos de hernia discal dura osteofítica y mielopatía causada porartrosis cervical es un tema de debate continuo. Ciertos factores sirven como contraindicaciones para la CTDR, incluyendo cirugía cervical previa, osteoartritis de la articulación posterior, osificación de ligamentos, hiperostosis, inestabilidad, osteoporosis y la presencia de enfermedades infecciosas o neoplásicas.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

La columna cervical consta de siete vértebras (C1 a C7), con discos intervertebrales entre cada vértebra. Estos discos sirven como amortiguadores, permitiendo el movimiento y absorber los impactos. Las raíces nerviosas salen de la médula espinal a través de aberturas entre las vértebras. Cuando estos discos se deterioran, pueden presionar la médula espinal o los nervios, causando dolor, entumecimiento y debilidad.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Los pacientes con enfermedad del disco cervical pueden experimentar:

  • Dolor de cuello: A menudo se irradia hacia los hombros o los brazos.
  • Entumecimiento y hormigueo: En los brazos, manos o dedos debido a la compresión nerviosa.
  • Debilidad muscular: dificultad para la fuerza de agarre o levantar objetos.
  • Pérdida de equilibrio: Debido a mielopatía cervical que afecta a la médula espinal.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico implica:

  • Radiografías: Para evaluar la alineación y detectar cambios degenerativos.
  • RM: Ofrece imágenes detalladas de los discos, la médula espinal y los nervios.
  • TAC: Pueden proporcionar imágenes más detalladas de estructuras óseas y herniaciones discales.
  • Electromiografía (EMG): Se utiliza para evaluar la función nerviosa y detectar cualquier anomalía.

Clasificación

El reemplazo total de disco cervical está indicado principalmente para pacientes con:

  • Enfermedad del disco cervical de nivel único o múltiple: Causa radiculopatía o mielopatía.
  • Fracaso de los tratamientos conservadores: Pacientes que no han respondido a tratamientos no quirúrgicos como fisioterapia o medicamentos.
  • Preservación del movimiento: Para quienes desean mantener el movimiento natural de la columna cervical.

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

Las condiciones que pueden imitar la enfermedad del disco cervical incluyen:

  • Espondilosis cervical: Artritis en el cuello que causa dolor y rigidez.
  • Hernia de disco cervical: Donde el disco sobresale y presiona los nervios espinales.
  • Artrosis de la articulación facetaria: Cambios degenerativos en las articulaciones de la columna cervical.
    Un diagnóstico preciso mediante estudios de imagen es esencial para diferenciar estas condiciones y determinar el mejor tratamiento.

Opciones de tratamiento

Atención no quirúrgica: Fisioterapia, medicamentos (por ejemplo, AINEs) e inyecciones epidurales de esteroides.

Atención quirúrgica: Para los pacientes que no responden al tratamiento conservador, las opciones incluyen:

    • Reemplazo total del disco cervical (CTDR): Sustituye un disco degenerado por un disco artificial para mantener el movimiento de la columna.
    • Fusión espinal: Cuando la preservación del movimiento no es una prioridad, la fusión se utiliza para estabilizar la columna.

Técnicas quirúrgicas

Tanto la LTDR como la CTDR emplean un enfoque anterior, aunque con técnicas distintas. Los procedimientos de disco cervical anterior implican una cericotomía, lo que conduce a una inclinación lateral del eje tráquea-bronquial. La LTDR presenta dificultades debido a la proximidad de los principales vasos sanguíneos en niveles lumbares específicos.

LTDR

Durante todo el procedimiento, el paciente se coloca en la «posición francesa» con las piernas separadas y un catéter de vejiga insertado. El campo quirúrgico se extiende desde la región xifoides hasta el pubis, asegurando una clara visibilidad de las crestas ilíacas.

Para minimizar riesgos, se prefiere el enfoque retroperitoneal frente a otras opciones, reduciendo el daño potencial al plexo hipogástrico superior. Se presta especial atención al control de los vasos sacros medianos y el disco se elimina completamente hasta el ligamento longitudinal dorsal.

El anclaje de la prótesis se realiza tras una preparación exhaustiva de las placas vertebrales, siendo un centrado preciso fundamental para un funcionamiento mecánico óptimo.

La altura del LTDR varía según el nivel específico y el tamaño del paciente. En algunos casos, se pueden utilizar prótesis oblicuas para evitar una tracción excesiva sobre los vasos sanguíneos. La exposición a los vasos puede ser complicada y puede requerir la experiencia de un cirujano vascular experimentado. Aunque el enfoque del transpsoas lateral es una alternativa que evita la disección de vasos, aún no ha sido completamente validado.

CTDR

El CTDR, al igual que el LTDR, utiliza técnicas similares a la implantación de una jaula intersomática. Antes del procedimiento, se realiza una planificación cuidadosa, teniendo en cuenta las dimensiones del disco y los cuerpos vertebrales.

Durante la cirugía, el paciente se coloca en el decúbito dorsal con ligera inclinación hacia adelante, guiado por fluoroscopia. La cericotomía puede realizarse horizontal o verticalmente, dependiendo del número de niveles involucrados. La discectomía incluye la sección del ligamento longitudinal dorsal, y el uso de un distractor intersomático ayuda a exponer el espacio discale.

Las técnicas específicas de resección que se emplean dependen del tipo de hernia. La altura de la CTDR está determinada por los discos vecinos, teniendo en cuenta factores como el dolor de cuello postoperatorio y la preservación del rango de movimiento. La recuperación postoperatoria suele ser sencilla, sin necesidad de collar cervical tras el CTDR.

La TDR ha demostrado ser tan eficaz como los procedimientos de fusión. Las indicaciones de LTDR han disminuido debido a resultados inciertos, salvo en casos específicos como la discopatía inflamatoria simple. La CTDR es una opción razonable para pacientes jóvenes con hernia discal cervical.

El procedimiento preserva el rango de movimiento preoperatorio y reduce la implicación de los segmentos adyacentes. Sin embargo, se necesita un seguimiento a largo plazo para confirmar las ventajas de la TDR frente a la fusión.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

  • Estancia hospitalaria: Muchos pacientes sometidos a CTDR pueden regresar a casa el mismo día o tras una estancia corta.
  • Manejo del dolor: El dolor postoperatorio suele ser menor que en la cirugía de fusión tradicional y se controla con medicación.
  • Fisioterapia: Esencial para recuperar la fuerza, flexibilidad y movimiento del cuello.
  • Restricciones de actividad: Se recomienda a los pacientes evitar levantar pesos pesados y actividades exigentes durante las primeras etapas de la recuperación.

La mayoría de los pacientes vuelven a las actividades normales en unas semanas o meses, dependiendo de su proceso de recuperación individual.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

Como cualquier procedimiento quirúrgico, la CTDR conlleva riesgos potenciales, incluyendo:

  • Infección: Riesgo en la zona quirúrgica, aunque relativamente raro.
  • Daño nervioso: Existe un pequeño riesgo de lesión nerviosa durante el procedimiento.
  • Fallo del dispositivo: El disco artificial puede fallar o desprenderse.
  • Disfagia: dificultad para tragar, que suele ser temporal.
  • Enfermedad del segmento adyacente: A lo largo del tiempo sigue existiendo riesgo de degeneración en los discos por encima o por debajo del segmento tratado, aunque este riesgo es menor en comparación con la fusión espinal.

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

La CTDR proporciona alivio a largo plazo para muchos pacientes, con estudios que muestran una mejora en la movilidad del cuello y una reducción del dolor en comparación con la fusión espinal. La preservación del movimiento espinal reduce el riesgo de degeneración en discos adyacentes y mejora la salud general de la columna. Sin embargo, es importante un seguimiento a largo plazo para monitorizar el disco artificial y asegurarse de que se mantenga estable.

Gastos de bolsillo

Medicare

Código CPT 22856 – Reemplazo total de disco cervical (CTDR): 396,11 $
Código CPT 22551 – Fusión espinal (cervical): $417.50

Bajo Medicare, el 80% del importe aprobado para estos procedimientos está cubierto una vez que se ha cumplido la franquicia anual. El 20% restante suele ser responsabilidad del paciente. Los planes de seguro complementarios —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— suelen cubrir este 20%, dejando a la mayoría de los pacientes con pocos o ningún gasto de bolsillo para cirugías cervicales aprobadas por Medicare como CTDR y fusión espinal. Estos planes complementarios trabajan directamente con Medicare para ofrecer una cobertura integral para procedimientos avanzados de columna.

Si tienes un seguro secundario —como cobertura basada en el empleador, TRICARE o la Administración de Salud de Veteranos (VHA)— actúa como pagador secundario una vez que Medicare ha procesado la reclamación. Una vez que se cumpla tu franquicia, el plan secundario puede cubrir cualquier saldo restante, incluyendo coseguros o pequeños cargos residuales. Los planes secundarios suelen tener una franquicia modesta, que oscila entre 100 y 300 dólares, dependiendo de la póliza y el estado de la red.

Compensación por Trabajadores
Si tu condición de columna cervical que requiere CTDR o cirugía de fusión está relacionada con el trabajo, la Compensación de Trabajadores cubrirá completamente todos los gastos quirúrgicos y hospitalarios relacionados. No tendrás gastos de bolsillo bajo una reclamación aceptada de compensación laboral.

Seguro sin culpa
Si tu lesión cervical que requiere cirugía resulta de un accidente de tráfico, el seguro sin culpa cubrirá todos los costes médicos y quirúrgicos necesarios, incluyendo CTDR y fusión. El único posible coste de tu bolsillo puede ser una pequeña franquicia, dependiendo de los términos específicos de tu póliza.

Ejemplo
Sally, una paciente de 58 años con degeneración discal cervical, se sometió a un reemplazo total de disco cervical (CPT 22856) y a una fusión cervical de columna vertebral (CPT 22551) para estabilizar su cuello y aliviar el dolor. Sus costes estimados de bolsillo de Medicare fueron de 396,11 y 417,50 dólares, respectivamente. Como tenía seguro complementario a través de Blue Cross Blue Shield, el 20% que Medicare no cubría se pagó íntegramente, dejándola sin gastos de bolsillo para la cirugía.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Cómo se compara la CTDR con la fusión espinal?
R. La CTDR preserva el movimiento a nivel tratado, lo que es una ventaja significativa sobre la fusión espinal que restringe el movimiento. Esto conduce a una mejor salud a largo plazo de la columna vertebral y reduce el riesgo de degeneración de segmentos adyacentes.

Q. ¿Necesitaré fisioterapia después de la cirugía?
Un. Sí, la fisioterapia es fundamental para recuperar la fuerza y la flexibilidad en el cuello y para reducir la rigidez tras la cirugía.

Resumen y conclusiones

El reemplazo total de disco cervical (CTDR) ofrece una solución eficaz para pacientes con enfermedad degenerativa del disco en la columna cervical. Al mantener el movimiento y reducir el riesgo de degeneración de segmentos adyacentes, la CTDR ofrece beneficios a largo plazo sobre la fusión espinal tradicional. Con una selección adecuada y cuidados postoperatorios, los pacientes pueden experimentar un alivio significativo del dolor y una mejor función.

Perspectiva clínica y hallazgos recientes

Un estudio reciente examinó los resultados postoperatorios de un programa de fisioterapia multimodal (PT) tras el reemplazo total de disco cervical (CTDR) en un atleta de Jiu-Jitsu brasileño de 37 años. El paciente, que se había sometido a CTDR por hernias discales C5-C6 y C6-C7, mostró mejoras significativas en el dolor, la función y la calidad de vida.

Tras 14 sesiones a lo largo de 16 semanas, el paciente informó de una recuperación completa del dolor, la función y la capacidad para realizar actividades, incluyendo el regreso a deportes de contacto completo como el BJJ. El programa de fisioterapia estaba adaptado al proceso de recuperación, con énfasis en la terapia manual, ejercicios terapéuticos y rehabilitación específica del deporte.

El caso destaca la importancia de un régimen fisioterapeuta personalizado y estructurado para lograr resultados óptimos tras el CTDR. («Estudio de la fisioterapia postoperatoria tras la CTDR – véase PubMed.«)

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

La CTDR suele ser realizada por cirujanos ortopédicos de columna o neurocirujanos con formación especializada en cirugías de columna cervical. El procedimiento cuenta con el apoyo de un equipo multidisciplinar, que incluye anestesiólogos, enfermeros y especialistas en rehabilitación.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Si sufres dolor crónico de cuello, entumecimiento, hormigueo o debilidad en los brazos, un especialista en columna puede ayudarte a evaluar si la CTDR es la opción de tratamiento adecuada para tu condición.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Busca atención de urgencias si experimentas debilidad repentina, dificultad para respirar o pérdida de control intestinal o vesical, ya que estos podrían ser signos de una emergencia espinal que requiera atención inmediata.

¿Cómo es realmente la recuperación?

La mayoría de los pacientes sometidos a la CTDR experimentan una recuperación más rápida en comparación con la fusión espinal, y muchos vuelven a sus actividades normales en pocas semanas. La rehabilitación mediante fisioterapia es esencial para recuperar toda la fuerza y movilidad.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

Ignorar la enfermedad del disco cervical puede provocar un empeoramiento de los síntomas, incluyendo daños nerviosos permanentes, pérdida de función y discapacidad. La intervención temprana con CTDR puede prevenir estos resultados y mejorar la calidad de vida a largo plazo.

¿Cómo prevenirlo?

Mantener una buena postura, ejercicios regulares para fortalecer el cuello y una ergonomía adecuada pueden ayudar a prevenir o ralentizar la progresión de la degeneración del disco cervical. Las revisiones regulares con un especialista en columna vertebral pueden ayudar a detectar signos tempranos de problemas cervicales.

Nutrición y salud ósea o articular

Una nutrición adecuada, incluyendo una ingesta adecuada de calcio y vitamina D, favorece la salud ósea y puede ayudar a prevenir la enfermedad degenerativa del disco. Unos huesos y articulaciones fuertes contribuyen a la salud general de la columna y pueden reducir el riesgo de requerir intervención quirúrgica.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Tras la cirugía, los pacientes deben evitar levantar pesos pesados y actividades de alto impacto para garantizar una correcta recuperación. Se recomienda ejercicios suaves y fisioterapia para mejorar la movilidad y la fuerza, protegiendo la columna vertebral.

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Dr. Vedant Vaksha

Dr. Vedant Vaksha MD

Soy Vedant Vaksha, cirujano especialista en columna vertebral, deportes y artroscopia formado en Complete Orthopedics. Atiendo a pacientes con dolencias en el cuello, la espalda, los hombros, las rodillas, los codos y los tobillos. Apruebo personalmente este contenido y he escrito la mayor parte de él yo mismo.

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