Hallux rigidus y queilectomía
El hallux rigidus es una forma de artritis que afecta a la primera articulación metatarsofalángica (MTP), la articulación donde el dedo gordo del pie se conecta con el pie. Con el tiempo, esta articulación se vuelve rígida y dolorosa, dificultando caminar, especialmente durante la fase de empuje de la marcha. La condición progresa de forma gradual, comenzando con molestias leves y reducción de movimiento, y puede acabar resultando en una pérdida casi total de movimiento y la formación de dolorosos espolones óseos (osteofitos).
¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)
El hallux rigidus es la afección artrítica más común del dedo gordo del pie, que afecta típicamente a adultos de entre 30 y 60 años. Afecta tanto a hombres como a mujeres, pero tiende a ser más sintomático en mujeres debido a factores relacionados con el calzado y la actividad. Los factores de riesgo incluyen traumatismos previos o lesiones por golpes en el dedo, estrés repetitivo por deportes o trabajo, antecedentes familiares de osteoartritis y problemas anormales en la mecánica del pie como un primer metatarsiano largo o una deformidad del pie plano.
Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)
La condición se desarrolla cuando el cartílago que recubre la articulación MTP se desgasta debido a artritis degenerativa o traumática. La articulación se inflama, lo que provoca rigidez, hinchazón y la formación de espolones óseos a lo largo de la parte superior de la articulación. Las causas comunes incluyen la osteoartritis (artritis por desgaste), la artritis postraumática tras una fractura o lesión articular, el microtraumatismo repetitivo por sobreuso y factores anatómicos como un primer metatarsiano largo o elevado. A medida que el cartílago se deteriora, el espacio articular se estrecha y los espolones óseos restringen aún más el movimiento, creando un ciclo de dolor y rigidez.
¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)
La primera articulación MTP es fundamental para caminar: proporciona propulsión durante el impulso y apoya el equilibrio. El movimiento normal incluye unos 60–70 grados de extensión (flexión hacia arriba) y 15–20 grados de flexión (flexión hacia abajo). En el hallux rigidus, este movimiento disminuye drásticamente, a menudo a menos de 10–20 grados de extensión, lo que altera la mecánica de la marcha y aumenta la tensión en otras partes del pie.
Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)
El dolor y la rigidez en la base del dedo gordo son los síntomas más comunes, especialmente al caminar o correr. Los pacientes pueden notar hinchazón e inflamación alrededor de la articulación, un bulto visible sobre la parte superior del dedo y dificultad para llevar zapatos que presionen la articulación. A medida que la condición empeora, caminar se vuelve doloroso, y algunos pueden cojear o desplazar el peso al exterior del pie para evitar presionar el dedo.
¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)
El diagnóstico comienza con un examen clínico y radiografías. El médico evalúa el movimiento de los dedos de los pies, identifica la sensibilidad y evalúa el agrandamiento ósea. Las radiografías revelan estrechamiento del espacio articular, espolones óseos y cambios degenerativos. La gravedad suele clasificarse como leve, moderada o severa en función de la pérdida de cartílago y el grado de restricción de movimiento.
Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)
Otras causas de dolor en la articulación del dedo gordo del pie incluyen gota, sesamoiditis, dedo del césped, enfermedad de Freiberg o metatarsalgia. La imagen y el examen ayudan a distinguir el hallux rigidus de estas condiciones.
Opciones de tratamiento
Atención no quirúrgica
El manejo conservador es el primer paso para casos leves a moderados. Los tratamientos incluyen reposo y hielo, modificación del calzado (zapatos con suela rígida o de suela basculante), plantillas ortopédicas para aliviar la presión, medicamentos antiinflamatorios e inyecciones de corticosteroides para alivio temporal. Estas medidas ayudan a reducir el dolor y mejorar el confort, pero no revierten el daño articular.
Atención Quirúrgica – Quiilectomía (CPT 28289)
La queilectomía es la opción quirúrgica preferida para el hallux rigidus leve a moderado (grados 1–2). Su objetivo es aliviar el dolor y mejorar el movimiento sin sacrificar la articulación. El procedimiento consiste en realizar una pequeña incisión sobre la parte superior de la articulación MTP, retirar los espuelos óseos y recortar la cabeza metatarsiano para restaurar el espacio para el movimiento. También se extrae cualquier tejido inflamado o cartílago suelto antes de cerrar la incisión. Las técnicas mínimamente invasivas pueden lograr los mismos resultados mediante pequeñas incisiones, reduciendo el tiempo de recuperación y las cicatrices.
Recuperación y qué esperar después del tratamiento
Los pacientes suelen poder soportar peso con un zapato postquirúrgico poco después de la cirugía. La hinchazón mejora en pocas semanas y los ejercicios de movimiento suave comienzan pronto para evitar la rigidez. La fisioterapia es importante para restaurar la flexibilidad y la fuerza. La mayoría de los pacientes reanudan la marcha normal en cuatro a seis semanas y vuelven a los deportes o actividades de alto impacto en tres meses.
Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)
Las complicaciones son poco frecuentes, pero pueden incluir infección, irritación nerviosa, recurrencia de espolones óseos, rigidez persistente o progresión de la artritis. Si la artritis avanza, pueden ser necesarios procedimientos adicionales como la fusión articular (artrodesis) o el reemplazo articular más adelante.
Perspectivas a largo plazo (pronóstico)
La queilectomía proporciona un excelente alivio del dolor y mejora la movilidad articular para la mayoría de los pacientes. Los estudios reportan tasas de éxito del 85–90%, con beneficios duraderos durante muchos años. El procedimiento ralentiza pero no detiene la progresión de la artritis. Los pacientes con daños más avanzados pueden necesitar cirugía adicional eventualmente, pero muchos mantienen la función normal durante mucho tiempo tras la queilectomía.
Coste de bolsillo
Medicare
Código CPT 28289 – Cheilectomía (Excisión de espolones óseos o desbridamiento de la primera articulación MTP): $157.62
La Parte B de Medicare suele cubrir el 80% del coste aprobado de este procedimiento una vez que se ha cumplido tu franquicia anual, dejándote responsable del 20% restante. Los planes de seguro complementario como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield generalmente cubren ese 20% restante, minimizando o eliminando los gastos de bolsillo de cirugías aprobadas por Medicare. Estos planes se coordinan con Medicare para cubrir la brecha de cobertura y reducir la responsabilidad financiera global del paciente.
Si tienes un seguro secundario, como TRICARE, un plan basado en el empleador o la cobertura de la Administración de Salud de Veteranos, actúa como un pagador secundario. Estos planes suelen cubrir cualquier coaseguro o franquicia pequeña que quede, que normalmente oscila entre 100 y 300 dólares, dependiendo de tu plan y red de proveedores.
Indemnización por accidente laboral
Si tu queilectomía es necesaria debido a una lesión laboral o una condición de estrés repetitivo, la Compensación de Trabajadores cubrirá todos los gastos médicos, incluyendo cirugía, cuidados postoperatorios y rehabilitación. No tendrás costes de bolsillo, ya que la aseguradora del empleador paga directamente todos los tratamientos aprobados.
Seguro sin culpa
Si tu daño articular o la formación de espolóns óseos que requieren queilectomía está relacionado con un accidente de tráfico, el seguro sin culpa suele cubrir el coste total del tratamiento, incluyendo cirugía y cuidados postoperatorios. El único posible coste de su bolsillo puede ser una pequeña franquicia o copago, dependiendo de tu póliza de seguro.
Ejemplo
Jennifer Collins se sometió a una queilectomía (CPT 28289) para eliminar espolones óseos y mejorar el movimiento en la articulación de su dedo gordo del pie. Su coste estimado de bolsillo de Medicare era de 157,62 dólares. Como Jennifer tenía cobertura suplementaria a través de Blue Cross Blue Shield, el saldo restante quedó completamente cubierto, lo que la dejaba sin gastos de su bolsillo para el procedimiento.
Preguntas más frecuentes (FAQ)
Q. ¿Qué es el Hallux Rigidus?
R. El hallux rigidus es una afección que causa rigidez y dolor en la articulación del primer metatarsofalángeo (MTP) del dedo gordo debido a artritis o desgaste, lo que dificulta doblar el dedo, especialmente al caminar o correr.
Q. ¿Qué es una queilectomía?
Un. La queilectomía es un procedimiento quirúrgico que se realiza para tratar el hallux rigidus, en el que se extraen los espolones óseos y el tejido dañado de la articulación para mejorar el rango de movimiento y reducir el dolor.
Q. ¿Cuándo se recomienda la queilectomía?
R. Se recomienda la queilectomía para pacientes con hallux rigidus moderado donde los tratamientos no quirúrgicos han fracasado y es necesaria la cirugía para aliviar el dolor y mejorar la movilidad del dedo gordo del pie.
Q. ¿Cómo se realiza una queilectomía?
Un. El procedimiento consiste en hacer una incisión sobre la articulación, retirar los espolones óseos y limpiar la articulación. Esto ayuda a reducir el dolor y aumenta la capacidad de movimiento del dedo del pie.
Q. ¿Cuáles son los beneficios de la queilectomía?
Un. Los principales beneficios incluyen el alivio del dolor, la mejora de la movilidad articular y la recuperación de la capacidad para realizar actividades normales, especialmente caminar, sin dolor en el dedo gordo del pie.
Q. ¿Cuál es el proceso de recuperación tras una queilectomía?
R. La recuperación suele implicar descanso y llevar un zapato especial durante varias semanas. Puede recomendarse fisioterapia para restaurar la movilidad, y la mayoría de los pacientes reanudan sus actividades normales en pocas semanas.
Q. ¿Cuáles son los riesgos asociados a la cirugía de queilectomía?
R. Los riesgos incluyen infección, daño nervioso, recurrencia de síntomas y limitación de movimiento si la cirugía no aborda completamente la artritis subyacente. Sin embargo, estas complicaciones son poco frecuentes.
Q. ¿Puedo volver al deporte después de una queilectomía?
Un. La mayoría de los pacientes pueden volver a actividades de bajo impacto en pocas semanas, mientras que los deportes de alto impacto pueden reanudarse tras 3 a 6 meses, dependiendo del progreso de la recuperación y la recuperación individual.
Q. ¿Cuánto tiempo dura la queilectomía?
Un. El procedimiento suele durar entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la gravedad del hallux rigidus y de si se requieren procedimientos adicionales durante la cirugía.
Q. ¿Tendré que llevar yeso después de la cirugía de queilectomía?
Un. Normalmente no es necesario un yeso tras una queilectomía. Sin embargo, probablemente necesitarás llevar un zapato o bota especial postoperatoria durante unas semanas para proteger el dedo y asegurar una correcta cicatrización.
Q. ¿Se puede realizar la queilectomía en ambos pies al mismo tiempo?
Un. Aunque es posible realizar la cirugía en ambos pies, generalmente se recomienda tratar un pie a la vez para permitir una cicatrización óptima y reducir el riesgo de complicaciones.
Q. ¿Experimentaré alguna rigidez después de la quiilectomía?
Un. Algo de rigidez puede aparecer inicialmente tras la cirugía, pero la fisioterapia y la rehabilitación suelen ser efectivas para restaurar la movilidad y flexibilidad del dedo.
Q. ¿Es la queilectomía una solución permanente para el Hallux Rigidus?
Un. Sí, la queilectomía puede ser una solución a largo plazo para el manejo del hallux rigidus, especialmente en casos leves o moderados. Sin embargo, en casos graves, puede ser necesaria una cirugía adicional, como una fusión o un reemplazo articular.
Q. ¿Puede la queilectomía tratar todos los casos de Hallux Rigidus?
R. La queilectomía es más eficaz en casos leves a moderados de hallux rigidus. En casos avanzados donde el daño articular es más extenso, pueden ser necesarios procedimientos alternativos como la fusión o el reemplazo total de la articulación.
Q. ¿Cuánto tiempo tardo en conducir tras una cirugía de queilectomía?
Un. La mayoría de los pacientes pueden conducir entre 1 y 2 semanas tras la cirugía, siempre que ya no usen medicamentos narcóticos para el dolor y hayan recuperado la movilidad suficiente para conducir un vehículo con seguridad.
Q. ¿La queilectomía cambiará el aspecto de mi pie?
Un. La cirugía está diseñada para aliviar el dolor y mejorar la función, en lugar de alterar la apariencia del pie. Aunque puede haber cambios leves en la forma de la articulación, el objetivo principal es restaurar la función y reducir el dolor.
Resumen y conclusiones
El hallux rigidus causa rigidez y dolor en la articulación del dedo gordo del pie, limitando la marcha y la función diaria. La queilectomía es un tratamiento quirúrgico seguro y eficaz que elimina los espolones óseos y restaura la movilidad en pacientes con artritis leve a moderada. Proporciona un alivio duradero, mejora la calidad de vida y retrasa la necesidad de cirugías más extensas, como la fusión articular.
Perspectiva clínica y hallazgos recientes
Un estudio reciente comparó los resultados entre la mínima invasiva (MIS) y la queilectomía abierta para tratar el hallux rigidus, una rigidez dolorosa en la articulación del dedo gordo del pie. Al revisar 24 estudios con más de 1.100 pacientes, los investigadores encontraron que ambas técnicas producían mejoras similares en el alivio del dolor, la movilidad y la satisfacción del paciente.
Sin embargo, la queilectomía abierta mostró más complicaciones (14,7%), como dolor persistente y síntomas nerviosos, mientras que la queilectomía de la MÍM tuvo menos complicaciones (8,2%) pero una tasa más alta de cirugías de revisión (9,3% frente a 5,0%), lo que a menudo requirió la extirpación de espuelas óseas o fusión articular.
En general, la queilectomía de la MI ofrece una alternativa menos invasiva con resultados comparables, aunque puede tener una ligera mayor probabilidad de necesitar cirugía adicional más adelante. («Estudio que compara la queilectomía mínimamente invasiva vs. abierta para hallux rigidus – véase PubMed.«)
¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)
La quiilectomía la realiza un cirujano ortopédico de pie y tobillo o un cirujano podológico especializado en reconstrucción del antepié. El equipo de atención puede incluir anestesiólogos, enfermeros y fisioterapeutas para la atención postoperatoria.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Consulta a un especialista en pies y tobillos si experimentas dolor, rigidez o hinchazón en el dedo gordo del pie que no mejora con el descanso o las modificaciones del calzado.
¿Cuándo acudir a urgencias?
Acude a urgencias si desarrollas hinchazón severa, enrojecimiento, calor, fiebre o incapacidad para soportar peso tras la cirugía, ya que esto puede indicar infección o complicaciones.
¿Cómo es realmente la recuperación?
Las primeras semanas se centran en el descanso, la elevación y caminar ligero con un zapato postquirúrgico. La fisioterapia comienza temprano para mantener el movimiento articular, y la mayoría de los pacientes caminan con normalidad en seis a ocho semanas, mejorando la comodidad y la movilidad.
¿Qué ocurre si lo ignoras?
El hallux rigidus sin tratar provoca un empeoramiento de la artritis, dolor crónico y limitación de la movilidad. La mecánica de caminar puede volverse anormal, ejerciendo estrés en las rodillas, caderas y la zona lumbar.
¿Cómo prevenirlo?
Usa zapatos de soporte con punteras anchas, evita actividades repetitivas de alto impacto, mantén un peso saludable y atiende las lesiones menores en los pies con rapidez.
Nutrición y salud ósea o articular
Una dieta rica en ácidos grasos omega-3, calcio, vitamina D y antioxidantes favorece la salud articular y reduce la inflamación. Mantener un peso saludable reduce la presión sobre la articulación del dedo gordo del pie.
Modificaciones de la actividad y del estilo de vida
Tras la recuperación, la mayoría de los pacientes vuelven cómodamente a las actividades normales. Usar calzado de soporte, estirar la punta regularmente y evitar zapatos ajustados pueden ayudar a mantener los resultados y prevenir recurrencias.

