Diagnóstico de ciática

La ciática se refiere al dolor que se propaga desde la parte baja de la espalda o los glúteos hasta la pierna, causado por la compresión o irritación del nervio ciático o sus raíces (L4–S3). El dolor puede ser agudo, ardente o punzante y a menudo va acompañado de entumecimiento, hormigueo o debilidad en la pierna afectada.

La mayoría de los casos de ciática se deben a una hernia de disco, estenosis espinal o cambios degenerativos en la parte baja de la columna. En la mayoría de los pacientes, los síntomas mejoran con reposo, medicación y fisioterapia, pero un diagnóstico preciso es esencial para un tratamiento eficaz.

¿Qué frecuencia tiene y quién la padece? (Epidemiología)

La ciática afecta aproximadamente al 10–40% de los adultos en algún momento de sus vidas. Es más común en adultos de entre 30 y 60 años, especialmente en aquellos con trabajos físicamente exigentes o un estilo de vida sedentario. Los factores de riesgo incluyen mala postura, obesidad, tabaquismo y estrés espinal repetitivo.

Resonancia magnética de la columna lumbar en una hernia discal central en la sección axial.

Por qué ocurre – Causas (Etiología y Fisiopatología)

La ciática ocurre cuando una o más raíces del nervio espinales que forman el nervio ciático se comprimen o inflaman. Las causas más comunes incluyen:

  • Hernia de disco lumbar: La parte interna blanda de un disco espinal se abulta o se rompe, presionando una raíz nerviosa.
  • Estenosis espinal: El estrechamiento del canal espinal comprime los nervios.
  • Enfermedad degenerativa del disco: El desgaste de los discos relacionado con la edad provoca inestabilidad e inflamación.
  • Espondilolistesis: Una vértebra se desliza hacia adelante sobre otra.
  • Tumores o infecciones: Causas raras pero graves de irritación nerviosa.

¿Cómo funciona normalmente una parte del cuerpo? (Anatomía relevante)

El nervio ciático es el nervio más grande del cuerpo, formado por la fusión de las raíces nerviosas de L4 a S3 en la parte baja de la columna. Va desde la parte baja de la espalda, pasando por las nalgas y bajando por la parte trasera de cada pierna.
Cuando una de las raíces nerviosas está irritada o comprimida, se transmiten señales de dolor a lo largo del nervio, produciendo los síntomas característicos de la ciática.

Lo que puedes sentir – Síntomas (presentación clínica)

Los síntomas de la ciática pueden incluir:

  • Dolor agudo, ardiente o punzante que irradia desde la espalda o la nalgas hacia la pierna.
  • Dolor peor que el propio dolor de espalda, a menudo notable por debajo de la rodilla.
  • Entumecimiento o hormigueo en la pierna o el pie.
  • Debilidad en la extremidad inferior.
  • Dolor agravado al sentarse, toser, estornudar o forzarse.
  • Dificultad para caminar o estar de pie durante largos periodos.

Cuando es causado por estenosis espinal, los síntomas pueden empeorar al caminar cuesta abajo o de pie y mejorar al sentarse o inclinarse hacia adelante.

¿Cómo encuentran el problema los médicos? (Diagnóstico e imagen)

El diagnóstico de ciática comienza con una historia clínica detallada y un examen físico. La imagen no siempre es necesaria al principio, ya que la mayoría de los casos mejoran en pocas semanas de cuidados conservadores.

Historia

Tu médico te hará preguntas como:

  • ¿Dónde sientes el dolor?
  • ¿Cuándo empezó, y fue repentino o gradual?
  • ¿Sentarse, toser o caminar lo empeora?
  • ¿Hay hormigueo, entumecimiento o debilidad en la pierna?
  • ¿Tienes problemas de control de vejiga o intestino?
  • ¿Has notado alguna pérdida de peso, fiebre o trauma?

El dolor debido a una hernia discal suele empeorar al sentarse o agacharse, mientras que el dolor por estenosis espinal se agrava al caminar o estar de pie y se alivia al sentarse o inclinarse hacia adelante.

Examen físico

El médico realizará un examen neurológico completo para evaluar la función nerviosa e identificar la raíz afectada.

  • Fuerza muscular: Probado caminando de puntillas (S1), talones (L5) o doblando la rodilla (L4).
  • Reflejos:
    • La disminución del reflejo rotuliano sugiere afectación de la L4.
    • La disminución del reflejo de Aquiles indica afectación de S1.
  • Pruebas sensoriales: Comprueba la sensibilidad en los muslos, pantorrillas y pies.
  • Prueba de elevación de pierna recta (SLR): El dolor al elevar la pierna indica irritación de la raíz nerviosa.
  • Evaluación de la marcha: Identifica debilidades o desequilibrios al caminar.

Estos hallazgos ayudan a identificar qué raíz nerviosa está comprimida.

Imagen

La imagen se utiliza cuando los síntomas persisten más allá de las 6–12 semanas o si aparecen síntomas de alerta (como pérdida intestinal o vesical).

  • Radiografías: Detecta fracturas, problemas de alineación o espolones óseos.
  • TAC: Proporciona vistas detalladas de la estructura ósea de la columna vertebral; a veces se usa con un colorante (mielograma TC) para una mejor visualización.
  • Resonancia magnética: El estándar de oro para diagnosticar hernia de disco, compresión nerviosa o anomalías de tejidos blandos.
  • Electromiografía (EMG): Evalúa la actividad eléctrica en los músculos y ayuda a localizar el nivel de compresión nerviosa.

Clasificación

La ciática se clasifica por duración y causa subyacente:

  • Agudo: Dura menos de 6 semanas.
  • Crónica: Persiste durante más de 3 meses.
    También puede categorizarse según la raíz nerviosa afectada (L4, L5 o S1).

Otros problemas que pueden parecer similares (diagnóstico diferencial)

  • Disfunción de la cadera o de la articulación sacroilíaca
  • Neuropatía periférica (a menudo debida a la diabetes)
  • Síndrome de piriforme
  • Claudicación vascular (mala circulación de piernas)
  • Tumores o infecciones

Opciones de tratamiento

Cuidados no quirúrgicos

La mayoría de los casos de ciática se resuelven con tratamiento conservador:

  • Medicamentos: AINEs, relajantes musculares y corticosteroides a corto plazo.
  • Fisioterapia: Fortalecimiento del core, estiramientos y corrección de postura.
  • Terapia de calor o hielo: Reduce la inflamación y el espasmo muscular.
  • Modificación de actividad: Evita estar sentado y levantar peso durante mucho tiempo.
  • Inyecciones epidurales de esteroides: Reducir la inflamación y la irritación nerviosa en casos recurrentes.

Atención quirúrgica

La cirugía se considera para pacientes con:

  • Déficits neurológicos graves o progresivos.
  • Dolor persistente a pesar de 6–12 semanas de terapia conservadora.
  • Pérdida del control de la vejiga o del intestino ( una emergencia quirúrgica).
    Los procedimientos comunes incluyen:
  • Microdiscectomía: Extracción de material herniado de disco que comprime el nervio.
  • Laminectomía: Descompresión del canal espinal en casos de estenosis.

Recuperación y qué esperar después del tratamiento

  • Gestión conservadora: La mayoría de los pacientes se recuperan en 4–6 semanas.
  • Después de la cirugía: Los pacientes suelen caminar al día siguiente, con una recuperación completa en 4–8 semanas.
    La fisioterapia regular y las modificaciones ergonómicas ayudan a prevenir la recurrencia.

Posibles riesgos o efectos secundarios (complicaciones)

  • Dolor persistente o recurrente.
  • Daño nervioso que causa debilidad o entumecimiento.
  • Disfunción intestinal o vesical si la compresión persiste.
  • Complicaciones quirúrgicas (infección, formación de tejido cicatricial).

Perspectivas a largo plazo (pronóstico)

El pronóstico de la ciática es excelente. Alrededor del 90% de los pacientes mejoran sin cirugía. Para quienes requieren cirugía, las técnicas modernas proporcionan un alivio duradero del dolor y una recuperación funcional.

Gastos de bolsillo

Medicare

Código CPT 63030 – Discectomía (extirpación de hernia discal): 225,06 $
Código CPT 63047 – Laminectomía (descompresión): 271,76 $
Código CPT 22612 – Fusión (lumbar posterior): 382,85 $
Código CPT 22630 – Fusión Intercéntrica (PLIF/TLIF): $387.42
Código CPT 22842 – Instrumentación (varillas, tornillos, placas – 3–6 segmentos): $185.26

Bajo Medicare, el 80% del importe aprobado para estos procedimientos está cubierto una vez que se ha cumplido la franquicia anual. El 20% restante suele ser responsabilidad del paciente. Los planes de seguro complementario —como Medigap, AARP o Blue Cross Blue Shield— suelen cubrir este 20% restante, lo que significa que la mayoría de los pacientes tienen poco o ningún coste de bolsillo para cirugías de columna aprobadas por Medicare. Estos planes complementarios se coordinan directamente con Medicare para garantizar una cobertura integral de procedimientos como descompresión, fusión y estabilización para la ciática.

Si tienes un seguro secundario —como cobertura basada en el empleador, TRICARE o la Administración de Salud de Veteranos (VHA)— actúa como pagador secundario una vez que Medicare ha procesado la reclamación. Una vez que se cumple la franquicia, el seguro secundario puede cubrir cualquier coseguro o saldo restante. Las franquicias de estos planes suelen oscilar entre 100 y 300 dólares, dependiendo de tu póliza y de si el procedimiento se realiza dentro de la red.

Compensación por Trabajadores
Si tu ciática se ha desarrollado o empeorado debido a una lesión laboral, la Compensación Laboral cubrirá el coste total de la atención médica y quirúrgica, incluyendo discectomía, laminectomía o fusión espinal si es necesario. No tendrás gastos de bolsillo por servicios aprobados bajo una reclamación aceptada de compensación laboral.

Seguro sin culpa
Si tu ciática fue resultado de un accidente de tráfico, el Seguro Sin Culpa cubrirá todos los gastos diagnósticos, quirúrgicos y hospitalarios necesarios. Esto incluye descompresión, fusión o instrumentación si es médicamente necesario. El único cargo potencial sería una pequeña franquicia, dependiendo de los términos específicos de tu póliza.

Ejemplo
David, un paciente de 60 años, sufría ciática severa debido a una hernia de disco lumbar y se sometió a discectomía (CPT 63030) y fusión posterior (CPT 22612). Sus costes de bolsillo de Medicare fueron de 225,06 y 382,85 dólares. Como tenía seguro suplementario a través de Blue Cross Blue Shield, el 20% restante que no pagó Medicare estaba completamente cubierto, dejándole sin gastos de bolsillo para la cirugía.

Preguntas más frecuentes (FAQ)

Q. ¿Cómo se diagnostica la ciática?
R. El diagnóstico se basa en tus síntomas, el examen físico y, si es necesario, estudios de imagen como una resonancia magnética para confirmar la compresión nerviosa.

Q. ¿Necesito una resonancia magnética para la ciática?
R. No siempre. La mayoría de los casos mejoran con cuidados conservadores, y la imagen se reserva para síntomas persistentes o que empeoran.

Q. ¿Cómo identifican los médicos qué nervio está afectado?
Un. Mediante pruebas neurológicas que evalúan la fuerza muscular, los reflejos y la sensibilidad en las piernas, junto con maniobras especiales como la prueba de elevación de pierna recta.

Q. ¿Cuándo debería acudir al médico por la ciática?
R. Busca atención médica si tienes dolor que dura más de unas semanas, dolor que irradia por debajo de la rodilla, debilidad, entumecimiento o cambios en la vejiga o el intestino.

Resumen y conclusiones

La ciática es dolor que se irradia desde la parte baja de la espalda hacia la pierna, causado por irritación o compresión del nervio ciático. El diagnóstico es principalmente clínico, apoyado por imágenes cuando es necesario. La mayoría de los casos mejoran con cuidados conservadores, pero la evaluación y el tratamiento oportunos previenen daños nerviosos a largo plazo y restauran la función completa.

Perspectiva clínica y hallazgos recientes

Un estudio observacional reciente comparó los resultados de la microdiscectomía temprana frente a la retrasada en pacientes con ciática causada por hernia discal lumbar. El estudio siguió a 237 pacientes que se sometieron a cirugía y los dividió en dos grupos según la duración de los síntomas: cirugía temprana (<6 meses) y cirugía retrasada (≥6 meses).

Los resultados mostraron que la cirugía temprana condujo a un alivio del dolor y una mejora funcional significativamente mayor entre 1 y 3 meses postoperatorio, con puntuaciones más bajas en la Escala Visual Analógica (VAS) y en el Índice de Discapacidad de Oswestry (ODI) en comparación con la cirugía retrasada. Sin embargo, a los 12 meses, las diferencias entre los grupos habían disminuido y los resultados a largo plazo eran comparables. Las tasas de complicaciones fueron similares (5,7% frente a 5,2%), lo que indica que la intervención temprana no aumenta el riesgo quirúrgico.

Los autores concluyeron que realizar una cirugía de descompresión lumbar dentro de los seis meses posteriores al fallido tratamiento conservador proporciona una recuperación más rápida, mejores resultados a corto plazo y una reducción de la dependencia de los opioides. Estos hallazgos apoyan el manejo quirúrgico temprano cuando la terapia conservadora no es eficaz. (Estudio sobre cirugía temprana frente a diferida para ciática – Véase PubMed.)

¿Quién realiza este tratamiento? (Especialistas y equipo implicado)

La ciática es diagnosticada y tratada por cirujanos ortopédicos de columna, neurocirujanos, especialistas en manejo del dolor y fisioterapeutas que trabajan juntos para crear planes de tratamiento individualizados.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Deberías acudir a un especialista si experimentas:

  • Dolor persistente en la pierna durante más de 2 semanas.
  • Entumecimiento o hormigueo en el pie o los dedos.
  • Debilidad al levantar el pie (caída del pie).
  • Dificultad para caminar o estar de pie durante largos periodos.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Busca atención médica inmediata si desarrollas

  • Pérdida de control de la vejiga o del intestino.
  • Debilidad severa y empeorante en las piernas.
  • Entumecimiento en la zona de la ingle o del asiento.

¿Cómo es realmente la recuperación?

La mayoría de los pacientes se recuperan gradualmente durante 4–6 semanas. El dolor desaparece primero, seguido de una mejora en la fuerza y la flexibilidad. En pacientes quirúrgicos, la fisioterapia ayuda a una recuperación más rápida y previene recurrencias.

¿Qué ocurre si lo ignoras?

La ciática no tratada puede provocar dolor crónico, debilidad persistente o daño nervioso permanente. Un tratamiento temprano garantiza una recuperación más rápida y mejores resultados a largo plazo.

¿Cómo prevenirlo?

  • Practica una buena postura tanto sentado como de pie.
  • Haz ejercicio regularmente para fortalecer los músculos de la espalda y el core.
  • Utiliza técnicas adecuadas de levantamiento.
  • Mantén un peso saludable.
  • Evita estar sentado durante mucho tiempo.

Nutrición y salud ósea o articular

Una dieta rica en calcio, vitamina D y ácidos grasos omega-3 favorece la salud ósea y articular. Mantenerse hidratado mantiene la elasticidad del disco espinal y la función nerviosa.

Modificaciones de la actividad y del estilo de vida

Realiza ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar y estirarse. Evita estar sentado durante mucho tiempo o levantar peso, y mantén un peso corporal saludable para reducir el estrés en la columna.

Llámenos

(631) 981-2663

Fax: (212) 203-9223

Dr. Mo Athar, MD

El Dr. Mohammad Athar, cirujano ortopédico con amplia experiencia y especialista en pie y tobillo, atiende a sus pacientes en las consultas de Complete Orthopedics en Queens/Long Island. Con formación especializada en reconstrucción de cadera y rodilla, el Dr. Athar cuenta con una amplia experiencia en prótesis totales de cadera y rodilla para el tratamiento de la artritis de cadera y rodilla, respectivamente. Como cirujano ortopédico, también realiza intervenciones quirúrgicas para tratar roturas de menisco, lesiones de cartílago y fracturas. Está certificado para realizar reemplazos de cadera y rodilla asistidos por robótica y es un experto en técnicas de vanguardia para el reemplazo de cartílago.

Además, el Dr. Athar es un especialista en pie y tobillo con formación especializada, lo que le ha permitido acumular una vasta experiencia en cirugía de pie y tobillo, incluyendo el reemplazo de tobillo, nuevas técnicas de reemplazo de cartílago y cirugía de pie mínimamente invasiva. En este ámbito, realiza cirugías para tratar la artritis de tobillo, las deformidades del pie, los juanetes, las complicaciones del pie diabético, las deformidades de los dedos de los pies y las fracturas de las extremidades inferiores. El Dr. Athar es experto en el tratamiento no quirúrgico de afecciones musculoesqueléticas en las extremidades superiores e inferiores, como aparatos ortopédicos, medicamentos, ortesis o inyecciones para tratar las afecciones mencionadas anteriormente. Capacidades de edición limitadas.

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