{"id":68385,"date":"2025-11-28T11:53:11","date_gmt":"2025-11-28T11:53:11","guid":{"rendered":"https:\/\/cortho.org\/service\/congenital-talipes-equinovarus-clubfoot\/"},"modified":"2026-10-08T18:29:58","modified_gmt":"2026-10-08T18:29:58","slug":"congenital-talipes-equinovarus-clubfoot","status":"publish","type":"service","link":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/servicio\/congenital-talipes-equinovarus-clubfoot\/","title":{"rendered":"Pie zambo cong\u00e9nito (pie en forma de U)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pie zambo es una deformidad cong\u00e9nita del pie y el tobillo en la que el pie est\u00e1 girado hacia dentro y hacia abajo. La deformidad no se debe simplemente a que el pie est\u00e9 girado en una direcci\u00f3n. Implica varios factores que se dan a la vez: la parte delantera del pie se gira hacia dentro, el tal\u00f3n se inclina hacia dentro, la parte media del pie desarrolla un arco muy pronunciado y el tobillo queda apuntando hacia abajo.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al nacer, el pie afectado suele verse diferente al del otro lado. El pie puede parecer m\u00e1s peque\u00f1o, la pantorrilla puede estar m\u00e1s delgada y puede costar colocar el tobillo y el tal\u00f3n en una posici\u00f3n normal. En muchos beb\u00e9s, la deformidad es lo bastante flexible como para corregirse poco a poco con tratamiento. En los casos m\u00e1s graves, el pie puede estar relativamente r\u00edgido.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el aspecto puede preocupar a los padres, el pie zambo se trata muy bien, sobre todo si el tratamiento empieza pronto.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Anatom\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pie zambo se debe a una posici\u00f3n an\u00f3mala y a la rigidez de los huesos, las articulaciones, los tendones, los ligamentos y los tejidos blandos que rodean el pie y el tobillo. El astr\u00e1galo est\u00e1 mal colocado dentro del tobillo y el mediopi\u00e9, mientras que el calc\u00e1neo y otros huesos est\u00e1n girados y desplazados entre s\u00ed. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tend\u00f3n de Aquiles y otras estructuras situadas en la parte posterior y en el interior del tobillo suelen estar acortadas o contra\u00eddas. Estos cambios impiden que el pie adopte una posici\u00f3n plant\u00edgrada normal. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo del tratamiento no es simplemente que el pie parezca m\u00e1s recto. Queremos recuperar un pie funcional y flexible que permita caminar y realizar actividades con normalidad a medida que el ni\u00f1o crece. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>S\u00edntomas<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pie zambo suele detectarse al nacer y puede afectar a un pie o a los dos. En aproximadamente la mitad de los casos, afecta a los dos pies. Es m\u00e1s frecuente en los chicos que en las chicas.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los casos se clasifican como idiop\u00e1ticos, lo que significa que no hay una causa subyacente concreta que se pueda identificar. Sin embargo, algunos ni\u00f1os tienen pie zambo asociado a trastornos neuromusculares o gen\u00e9ticos. Estos casos pueden presentar un comportamiento diferente al del pie zambo idiop\u00e1tico y pueden ser m\u00e1s r\u00edgidos o m\u00e1s dif\u00edciles de mantener en posici\u00f3n correcta.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que un ni\u00f1o tenga pie zambo no significa que vaya a tener problemas de inteligencia o de desarrollo. Se trata, sobre todo, de un problema estructural que afecta al pie y al tobillo. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Evaluaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pie zambo suele diagnosticarse con solo examinar el pie. Observamos la posici\u00f3n del antepi\u00e9, el arco, el tal\u00f3n y el tobillo, y valoramos la flexibilidad de la deformidad. Tambi\u00e9n comparamos el pie afectado con el del lado contrario y examinamos la pantorrilla y la alineaci\u00f3n general de las extremidades inferiores.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ecograf\u00eda prenatal a veces permite detectar el pie zambo antes de nacer. Tras el parto, no suele ser necesario realizar pruebas de imagen de rutina en los casos de pie zambo simple en reci\u00e9n nacidos, ya que el diagn\u00f3stico es principalmente cl\u00ednico. Las radiograf\u00edas, la resonancia magn\u00e9tica o la tomograf\u00eda computarizada pueden resultar \u00fatiles en ni\u00f1os mayores, casos recurrentes, deformidades complejas o situaciones en las que la anatom\u00eda subyacente no est\u00e1 clara.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las diferencias m\u00e1s importantes es si el pie es flexible o r\u00edgido. Una deformidad flexible suele responder mucho mejor a una manipulaci\u00f3n suave y a la aplicaci\u00f3n de yesos, mientras que una deformidad r\u00edgida o recurrente puede necesitar un tratamiento adicional. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Protocolo de tratamiento<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La puntuaci\u00f3n de Pirani es un sistema que se usa para describir la gravedad del pie zambo. Eval\u00faa ciertos hallazgos f\u00edsicos espec\u00edficos y da una puntuaci\u00f3n que ayuda a establecer un punto de referencia y a seguir la evoluci\u00f3n de la correcci\u00f3n durante el tratamiento. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Utilizamos el grado de gravedad como un factor m\u00e1s en el proceso de toma de decisiones, en lugar de considerarlo solo como un n\u00famero. La edad del ni\u00f1o, la flexibilidad del pie, las afecciones m\u00e9dicas asociadas, el tratamiento previo y la respuesta a la correcci\u00f3n influyen en el plan de tratamiento. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una puntuaci\u00f3n alta no significa autom\u00e1ticamente que el ni\u00f1o vaya a necesitar una intervenci\u00f3n quir\u00fargica mayor. Muchos beb\u00e9s con deformidades importantes pueden conseguir una correcci\u00f3n excelente con un tratamiento precoz no quir\u00fargico. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tratamiento<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el caso del pie zambo idiop\u00e1tico, el m\u00e9todo Ponseti es la base del tratamiento. Se manipula suavemente el pie para colocarlo en una posici\u00f3n cada vez mejor y se le coloca un yeso. Los yesos se cambian regularmente a medida que se corrige la deformidad.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La secuencia de correcci\u00f3n se centra en los componentes principales de la deformidad, en lugar de forzar que todo el pie se coloque en su sitio de una sola vez. La mayor\u00eda de los ni\u00f1os necesitan varios yesos antes de que el pie alcance la alineaci\u00f3n deseada. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el tobillo sigue apuntando hacia abajo despu\u00e9s de haber corregido el resto de los componentes, puede ser necesaria una tenotom\u00eda del tend\u00f3n de Aquiles. Se trata de una peque\u00f1a intervenci\u00f3n que sirve para aflojar el tend\u00f3n de Aquiles tenso y permitir que el tobillo adopte una posici\u00f3n plant\u00edgrada. Suele realizarse como parte del tratamiento de Ponseti, en lugar de considerarse un fracaso del tratamiento con yeso.  <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Refuerzos<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corregir el pie es solo la primera parte del tratamiento. Mantener esa correcci\u00f3n es igual de importante. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de que le pongan el yeso, el ni\u00f1o lleva una ortesis de abducci\u00f3n de pies para mantenerlos en la posici\u00f3n correcta. Al principio, la lleva puesta casi todo el d\u00eda y, luego, se va pasando a usarla solo durante las siestas y por la noche durante varios a\u00f1os. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El periodo de uso de la ortesis puede ser complicado para las familias, pero es fundamental, ya que el pie zambo tiende a reaparecer a medida que el ni\u00f1o crece. La reaparici\u00f3n se asocia especialmente a la dificultad para seguir el horario de uso de la ortesis recomendado. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un seguimiento regular nos permite detectar a tiempo la p\u00e9rdida de la correcci\u00f3n, cuando a menudo es m\u00e1s f\u00e1cil solucionarla.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cirug\u00eda adicional<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los pies zambos idiop\u00e1ticos se pueden tratar sin necesidad de una cirug\u00eda reconstructiva mayor. Se plantean intervenciones adicionales cuando la deformidad es r\u00edgida, ha reaparecido tras un tratamiento previo o est\u00e1 asociada a una afecci\u00f3n que dificulta la correcci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El procedimiento depende de la edad del ni\u00f1o y de la deformidad concreta. Las opciones pueden incluir intervenciones adicionales en los tejidos blandos, transferencia de tendones o procedimientos de realineaci\u00f3n \u00f3sea para ni\u00f1os mayores con deformidad fija. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo sigue siendo el mismo: recuperar un pie plant\u00edgrado y funcional, conservando al mismo tiempo la mayor movilidad posible. En los casos t\u00edpicos de pie zambo en reci\u00e9n nacidos, no se empieza con una cirug\u00eda extensa. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Recuperaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento precoz suele dar lugar a una mejora considerable durante las primeras semanas. A la fase de yeso le sigue el uso de una ortesis, que dura mucho m\u00e1s que el periodo de correcci\u00f3n inicial. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las familias deben entender que el tratamiento no termina cuando te quitan los yesos. El cors\u00e9 y el calendario de revisiones forman parte del proceso de correcci\u00f3n. Los ni\u00f1os pueden volver poco a poco a sus actividades normales a medida que avanza el tratamiento, y la mayor\u00eda de los que han respondido bien al tratamiento pueden caminar, correr, jugar y participar en las actividades habituales de la infancia.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pie tratado puede seguir siendo un poco m\u00e1s peque\u00f1o que el otro, y la pantorrilla puede seguir siendo m\u00e1s delgada. Estas diferencias no impiden necesariamente que funcione con normalidad. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Recurrencia<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pie zambo puede reaparecer incluso despu\u00e9s de una correcci\u00f3n inicial satisfactoria. La recurrencia puede manifestarse en forma de que el pie empiece a girar hacia dentro de nuevo, de que el arco se acent\u00fae o de que el tobillo pierda la capacidad de adoptar una posici\u00f3n plant\u00edgrada. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El riesgo es una de las razones por las que el seguimiento a largo plazo es importante. Cuando la recidiva se detecta a tiempo, el tratamiento puede consistir en volver a poner un yeso, ajustar el programa de uso del cors\u00e9 ortop\u00e9dico o una intervenci\u00f3n relativamente sencilla. Una recidiva m\u00e1s avanzada puede requerir una reconstrucci\u00f3n adicional.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que se produzca una reca\u00edda no significa que el tratamiento inicial haya fallado. El pie zambo es una deformidad que puede cambiar a medida que el ni\u00f1o crece, y puede que haya que adaptar el tratamiento en consecuencia. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Resultado<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un buen resultado no es simplemente que el pie se vea recto en una radiograf\u00eda. El objetivo realmente importante es conseguir un pie plant\u00edgrado, flexible y funcional que permita al ni\u00f1o caminar y participar en actividades normales sin dolor ni limitaciones significativas. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un tratamiento precoz y constante, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os con pie zambo idiop\u00e1tico consiguen unos resultados funcionales excelentes. El m\u00e9todo Ponseti ha permitido corregir muchos casos de pie zambo que, en el pasado, habr\u00edan requerido una cirug\u00eda muy compleja. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los factores m\u00e1s importantes son detectar la deformidad a tiempo, conseguir la correcci\u00f3n adecuada, mantener esa correcci\u00f3n con un cors\u00e9 y seguir con el seguimiento a medida que el ni\u00f1o crece.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pie zambo es una deformidad cong\u00e9nita del pie y el tobillo en la que el pie est\u00e1 girado hacia dentro y hacia abajo. La deformidad no se debe simplemente a que el pie est\u00e9 girado en una direcci\u00f3n. Implica varios factores que se dan a la vez: la parte delantera del pie se gira [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":67896,"parent":0,"menu_order":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_titles_title":"Talipes Equinovarus Cong\u00e9nito - Ortopedia Completa","_seopress_titles_desc":"El pie zambo (Talipes Equinovarus, CTEV) es una deformidad cong\u00e9nita del pie y el tobillo en la que el pie se gira hacia dentro y hacia abajo. Esta condici\u00f3n implica una combinaci\u00f3n de aducci\u00f3n del antepie (giro hacia dentro), varo del pie posterior (inclinaci\u00f3n hacia dentro), cavo del mediopi\u00e9 (arco alto) y equino del tobillo (flexi\u00f3n hacia arriba). Si no se trata, puede...","_seopress_robots_index":"","_seopress_robots_follow":"","_seopress_robots_imageindex":"","_seopress_robots_snippet":"","_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_robots_breadcrumbs":"","_seopress_robots_freeze_modified_date":"","_seopress_robots_custom_modified_date":"","_seopress_robots_canonical":"","_seopress_social_fb_title":"","_seopress_social_fb_desc":"","_seopress_social_fb_img":"","_seopress_social_fb_img_attachment_id":0,"_seopress_social_fb_img_width":0,"_seopress_social_fb_img_height":0,"_seopress_social_twitter_title":"","_seopress_social_twitter_desc":"","_seopress_social_twitter_img":"","_seopress_social_twitter_img_attachment_id":0,"_seopress_social_twitter_img_width":0,"_seopress_social_twitter_img_height":0,"_seopress_redirections_value":"","_seopress_redirections_enabled":"","_seopress_redirections_enabled_regex":"","_seopress_redirections_logged_status":"los dos","_seopress_redirections_param":"","_seopress_redirections_type":301,"_seopress_analysis_target_kw":"","_seopress_news_disabled":"","_seopress_video_disabled":"","_seopress_video":[],"_seopress_pro_schemas_manual":[],"_seopress_pro_rich_snippets_disable_all":"","_seopress_pro_rich_snippets_disable":[],"_seopress_pro_schemas":[],"footnotes":""},"service-tags":[141],"special-treatment":[],"service-categories":[152],"class_list":["post-68385","service","type-service","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","service-tags-condicion","service-categories-pie-y-tobillo"],"acf":[],"permalink_manager":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service\/68385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/service"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service\/68385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74854,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service\/68385\/revisions\/74854"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"service-tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service-tags?post=68385"},{"taxonomy":"special-treatment","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/special-treatment?post=68385"},{"taxonomy":"service-categories","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service-categories?post=68385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}