{"id":68278,"date":"2025-11-28T11:46:42","date_gmt":"2025-11-28T11:46:42","guid":{"rendered":"https:\/\/cortho.org\/service\/ramal-calcaneal\/"},"modified":"2026-09-29T06:56:54","modified_gmt":"2026-09-29T06:56:54","slug":"ramal-calcaneal","status":"publish","type":"service","link":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/pie-y-tobillo\/ramal-calcaneal\/","title":{"rendered":"Ramal Calcaneal"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar es una protuberancia \u00f3sea que se forma en la parte inferior del hueso del tal\u00f3n, cerca del punto de inserci\u00f3n de la fascia plantar. Es habitual ver estos espolones en las radiograf\u00edas que se hacen por dolor de tal\u00f3n, pero el hallazgo en s\u00ed mismo no nos dice si el espol\u00f3n es el que causa el dolor. Muchas personas tienen un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar sin presentar ning\u00fan s\u00edntoma. La pregunta m\u00e1s importante es qu\u00e9 est\u00e1 pasando en los tejidos que rodean el tal\u00f3n.     <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un paciente con fascitis <a href=\"https:\/\/www.cortho.org\/es\/pie-y-tobillo\/fascitis-plantar\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.cortho.org\/es\/pie-y-tobillo\/fascitis-plantar\/\">plantar cl\u00e1sica<\/a>, por ejemplo, la fascia plantar puede ser la estructura que causa dolor incluso cuando se ve un espol\u00f3n prominente en la radiograf\u00eda. Esa distinci\u00f3n es importante porque quitar un espol\u00f3n no significa autom\u00e1ticamente que se trate la causa del dolor de tal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Anatom\u00eda y funci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El calc\u00e1neo es el hueso m\u00e1s grande de la parte trasera del pie y absorbe fuerzas considerables con cada paso. A lo largo de la planta del pie, la fascia plantar se extiende desde el tal\u00f3n hasta los dedos y ayuda a sostener el arco. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fascia plantar se tensa al caminar, sobre todo cuando el pie se prepara para impulsarse. El tal\u00f3n tambi\u00e9n tiene una almohadilla adiposa especial que ayuda a amortiguar el impacto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carga repetida sobre el tal\u00f3n puede ejercer tensi\u00f3n sobre la fascia plantar y los tejidos que rodean su inserci\u00f3n en el calc\u00e1neo. Con el tiempo, algunos pacientes desarrollan una protuberancia \u00f3sea en esa zona de inserci\u00f3n. Por eso, suele ser mejor entender el espol\u00f3n como un <strong>indicador de tensi\u00f3n prolongada<\/strong>, en lugar de como un diagn\u00f3stico que explique autom\u00e1ticamente el dolor.  <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Por qu\u00e9 se forman los espolones plantares en el tal\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay una \u00fanica explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 se forma un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde hace tiempo se ha sugerido que la tracci\u00f3n repetida en el punto de inserci\u00f3n de la fascia plantar es uno de los mecanismos implicados. La compresi\u00f3n y la carga repetitivas sobre el tal\u00f3n tambi\u00e9n pueden contribuir a ello. La estructura del pie, el nivel de actividad, el peso corporal, el envejecimiento y la forma en que cada uno apoya el pie pueden influir en las tensiones que se ejercen sobre la fascia plantar del tal\u00f3n.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo importante es que la relaci\u00f3n entre un espol\u00f3n y el dolor no es tan sencilla. Un espol\u00f3n grande puede no causar dolor, mientras que puede aparecer un dolor intenso en el tal\u00f3n en alguien cuya radiograf\u00eda muestre un espol\u00f3n peque\u00f1o o inexistente. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo que suelen sentir los pacientes<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se detecta un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar en alguien que tiene dolor en el tal\u00f3n, los s\u00edntomas suelen parecerse a los de la fascitis plantar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pacientes pueden describir:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dolor agudo o sordo debajo del tal\u00f3n<\/li>\n\n\n\n<li>Dolor al dar los primeros pasos al levantarte de la cama<\/li>\n\n\n\n<li>Aumento de las molestias despu\u00e9s de estar sentado y luego levantarse<\/li>\n\n\n\n<li>Dolor tras estar de pie o caminar durante mucho tiempo<\/li>\n\n\n\n<li>Los s\u00edntomas empeoran al correr o al practicar otras actividades de impacto<\/li>\n\n\n\n<li>Sensibilidad al presionar justo debajo del tal\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La localizaci\u00f3n del dolor es importante. Queremos que los pacientes se\u00f1alen con un dedo la zona que les duele, porque la localizaci\u00f3n exacta nos puede ayudar a determinar qu\u00e9 estructura est\u00e1 afectada. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Qu\u00e9 miramos en la primera visita<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezamos por observar c\u00f3mo se pone de pie y camina el paciente, y por fijarnos en la alineaci\u00f3n general del pie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, presionamos a lo largo de la fascia plantar y la parte inferior del tal\u00f3n para identificar la zona m\u00e1s dolorida. Evaluamos la flexibilidad del tobillo y la pantorrilla, ya que una movilidad limitada del tobillo puede aumentar la tensi\u00f3n en la planta del tal\u00f3n. Tambi\u00e9n examinamos el tal\u00f3n y las estructuras que lo rodean, en lugar de dar por hecho que todas las molestias en la planta del tal\u00f3n se deben a la fascia plantar.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las radiograf\u00edas con carga pueden mostrar un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar y revelar otros hallazgos estructurales que podr\u00edan influir en el tratamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ecograf\u00eda o la resonancia magn\u00e9tica pueden ser \u00fatiles cuando el diagn\u00f3stico sigue siendo incierto o cuando necesitamos evaluar la fascia plantar, el tal\u00f3n, los nervios u otros tejidos blandos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hallazgo que cambia nuestro plan de tratamiento no es simplemente <strong>\u00abque hay una espina\u00bb.<\/strong> Se trata de identificar la estructura que realmente est\u00e1 provocando los s\u00edntomas del paciente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Afecciones que pueden parecer similares<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fascitis plantar es la afecci\u00f3n m\u00e1s importante que hay que diferenciar de un espol\u00f3n calc\u00e1neo incidental, ya que ambas suelen aparecer juntas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los problemas en la almohadilla del tal\u00f3n pueden provocar dolor justo debajo del centro del tal\u00f3n y pueden manifestarse de forma diferente al dolor de la fascia plantar. La compresi\u00f3n nerviosa, como el s\u00edndrome del t\u00fanel tarsiano o la irritaci\u00f3n de las ramas del nervio tibial, puede provocar ardor, hormigueo o dolor irradiado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La bursitis, los problemas relacionados con el tend\u00f3n de Aquiles, las lesiones por sobrecarga del calc\u00e1neo y las afecciones inflamatorias tambi\u00e9n pueden provocar dolor en el tal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, un examen minucioso es m\u00e1s \u00fatil que basarse solo en lo que se ve en la radiograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tratamiento no quir\u00fargico<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la lesi\u00f3n que causa dolor se puede tratar sin cirug\u00eda, nos centramos en reducir las fuerzas que irritan el tal\u00f3n y en mejorar el funcionamiento del pie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podemos recomendarte zapatillas con la amortiguaci\u00f3n y el soporte adecuados, una modificaci\u00f3n temporal de la actividad y ejercicios espec\u00edficos para la fascia plantar y la pantorrilla. Las plantillas ortop\u00e9dicas o las almohadillas para el tal\u00f3n pueden redistribuir la presi\u00f3n y reducir la tensi\u00f3n en la planta del tal\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fisioterapia puede resultar especialmente \u00fatil cuando la limitaci\u00f3n de movimiento del tobillo, la rigidez de la pantorrilla, la debilidad o una mec\u00e1nica de carga an\u00f3mala contribuyen a los s\u00edntomas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La medicaci\u00f3n puede ayudar a algunos pacientes a aliviar el dolor y la inflamaci\u00f3n. En los casos m\u00e1s persistentes, se pueden considerar tratamientos como la terapia con ondas de choque extracorp\u00f3reas, dependiendo del diagn\u00f3stico subyacente y del tratamiento previo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo no es hacer que el espol\u00f3n desaparezca. El objetivo es aliviar el dolor que provoca. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lo que no prometemos en exceso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No les decimos a los pacientes que haya que extirpar todos los espolones calc\u00e1neos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una radiograf\u00eda, el espol\u00f3n \u00f3seo puede parecer la causa obvia del dolor, pero ese hueso que se ve puede ser simplemente un hallazgo fortuito. Tratar lo que se ve en la radiograf\u00eda en lugar de tratar al paciente puede llevar a una intervenci\u00f3n quir\u00fargica innecesaria. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del mismo modo, no hay ninguna inyecci\u00f3n, ortesis, ejercicio ni terapia que sirva para todos los tipos de dolor de tal\u00f3n. El tratamiento tiene que adaptarse a la estructura que provoca los s\u00edntomas. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuando la cirug\u00eda se convierte en una opci\u00f3n razonable<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cirug\u00eda se reserva para los pacientes con s\u00edntomas persistentes que limitan su capacidad funcional, a pesar de haber seguido un tratamiento no quir\u00fargico adecuado y de tener un diagn\u00f3stico que justifique una soluci\u00f3n quir\u00fargica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se plantea la cirug\u00eda, el procedimiento depende de la causa real del dolor. En determinados pacientes, se puede considerar una liberaci\u00f3n parcial de la fascia plantar. La extirpaci\u00f3n del espol\u00f3n \u00f3seo se puede realizar cuando se cree que este contribuye de forma significativa al problema, pero limitarse a quitar la protuberancia \u00f3sea no sustituye a entender la mec\u00e1nica subyacente.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos especialmente cautelosos a la hora de liberar en exceso la fascia plantar, ya que esta contribuye a la estabilidad del arco del pie. El objetivo es aliviar la tensi\u00f3n patol\u00f3gica sin comprometer innecesariamente la funci\u00f3n normal del pie. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La recuperaci\u00f3n lleva tiempo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La recuperaci\u00f3n depende de la intervenci\u00f3n que se haya realizado y de la afecci\u00f3n que se est\u00e9 tratando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento no quir\u00fargico suele consistir en una reincorporaci\u00f3n gradual a la actividad, en lugar de un cambio inmediato. Los s\u00edntomas pueden mejorar a medida que el tal\u00f3n se va irritando menos y se corrigen los problemas mec\u00e1nicos subyacentes. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, es posible que los pacientes necesiten un periodo en el que se les recomiende no apoyar el peso sobre la pierna, seguido de un aumento gradual de la actividad. La fisioterapia puede ayudar a recuperar la movilidad, la fuerza y la mec\u00e1nica de la marcha. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tal\u00f3n puede seguir estando sensible durante la recuperaci\u00f3n, y volver a realizar con comodidad las actividades cotidianas no significa necesariamente que los tejidos est\u00e9n completamente curados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfQu\u00e9 puede pasar si no te tratas?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar no tiene por qu\u00e9 necesitar tratamiento si no te duele.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema es un dolor persistente en el tal\u00f3n que altera la forma de caminar de una persona o limita su actividad habitual. Seguir sobrecargando un tal\u00f3n dolorido puede provocar que los s\u00edntomas persistan y que se produzcan compensaciones en otras partes del pie o de la extremidad inferior. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor persistente tambi\u00e9n merece una nueva evaluaci\u00f3n si el diagn\u00f3stico o el tratamiento iniciales no est\u00e1n dando resultado. Un dolor de tal\u00f3n que no evoluciona como se esperaba puede indicar una afecci\u00f3n subyacente diferente. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Qu\u00e9 significa un buen resultado<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un resultado satisfactorio no es simplemente una radiograf\u00eda en la que se vea que el espol\u00f3n es m\u00e1s peque\u00f1o o que ya no est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queremos que nuestros pacientes puedan caminar c\u00f3modamente, realizar sus actividades diarias con normalidad y volver a hacer ejercicio o a trabajar sin ese dolor de tal\u00f3n que les ha tra\u00eddo hasta nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, en la mayor\u00eda de los pacientes, la decisi\u00f3n sobre el tratamiento se basa en la <strong>causa del dolor<\/strong>, no en el tama\u00f1o del espol\u00f3n. Cuando se identifica y se trata correctamente el problema subyacente, podemos centrarnos en recuperar una funci\u00f3n c\u00f3moda en lugar de obsesionarnos con un hallazgo fortuito en una radiograf\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cu\u00e1ndo recomendamos una evaluaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor plantar persistente en el tal\u00f3n merece una evaluaci\u00f3n cuando te impide caminar, hacer ejercicio, trabajar o realizar tus actividades diarias habituales, sobre todo si los s\u00edntomas persisten a pesar de haber hecho los cambios necesarios en el calzado y la actividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es recomendable realizar una evaluaci\u00f3n m\u00e1s urgente en caso de dolor intenso tras una lesi\u00f3n, incapacidad para apoyar el peso, hinchaz\u00f3n importante, una herida abierta o signos de infecci\u00f3n, como aumento del enrojecimiento, calor o supuraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro enfoque consiste en determinar si el espol\u00f3n calc\u00e1neo est\u00e1 realmente relacionado con los s\u00edntomas del paciente, identificar qu\u00e9 estructura est\u00e1 provocando el dolor y empezar con el tratamiento menos invasivo que resuelva ese problema.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un espol\u00f3n calc\u00e1neo plantar es una protuberancia \u00f3sea que se forma en la parte inferior del hueso del tal\u00f3n, cerca del punto de inserci\u00f3n de la fascia plantar. 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