{"id":68162,"date":"2025-11-28T11:38:21","date_gmt":"2025-11-28T11:38:21","guid":{"rendered":"https:\/\/cortho.org\/service\/osteomielitis-del-tobillo\/"},"modified":"2026-09-19T05:57:35","modified_gmt":"2026-09-19T05:57:35","slug":"osteomielitis-del-tobillo","status":"publish","type":"service","link":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/pie-y-tobillo\/osteomielitis-del-tobillo\/","title":{"rendered":"Osteomielitis del tobillo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una infecci\u00f3n \u00f3sea en la zona del tobillo es algo que nos tomamos muy en serio, sobre todo cuando hay una herida abierta, te han operado antes, llevas implantes o tienes una infecci\u00f3n que no ha respondido al tratamiento. La osteomielitis significa que la infecci\u00f3n ha llegado al hueso, pero el problema no siempre se nota desde fuera. Algunos pacientes tienen supuraci\u00f3n en la herida o un enrojecimiento e hinchaz\u00f3n importantes. Otros tienen un dolor persistente o una herida que, sencillamente, no se cura.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s importante del tratamiento es averiguar hasta d\u00f3nde se ha extendido la infecci\u00f3n, qu\u00e9 microorganismo la ha provocado y si hay que extirpar tejido infectado o muerto. Los antibi\u00f3ticos son importantes, pero por s\u00ed solos no siempre son suficientes. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Anatom\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tobillo est\u00e1 formado por la tibia, el peron\u00e9 y el astr\u00e1galo. Estos huesos trabajan juntos para soportar el peso del cuerpo y permitir que el pie se mueva al caminar y al realizar otras actividades. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un hueso sano cuenta con un riego sangu\u00edneo que permite que el ox\u00edgeno, los nutrientes y las c\u00e9lulas inmunitarias lleguen al tejido. La piel, los m\u00fasculos, los tendones y otros tejidos blandos que lo rodean tambi\u00e9n le proporcionan protecci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando las bacterias llegan al hueso, se produce una inflamaci\u00f3n dentro del hueso y en los tejidos que lo rodean. Si la infecci\u00f3n se agrava o se prolonga, algunas partes del hueso pueden perder el riego sangu\u00edneo y morir. Esto puede hacer que la infecci\u00f3n sea mucho m\u00e1s dif\u00edcil de erradicar, ya que los antibi\u00f3ticos y el sistema inmunitario del cuerpo pueden tener dificultades para llegar al tejido muerto.  <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>C\u00f3mo se desarrolla la osteomielitis de tobillo<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La osteomielitis de tobillo puede aparecer de varias formas.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una infecci\u00f3n puede extenderse directamente desde una herida abierta hasta el hueso subyacente. Esto es especialmente preocupante cuando hay una herida profunda sobre el tobillo o cerca de \u00e9l. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La infecci\u00f3n tambi\u00e9n puede aparecer tras una operaci\u00f3n o una lesi\u00f3n, sobre todo si ha habido una fractura abierta o se han implantado dispositivos ortop\u00e9dicos. En otros casos, las bacterias pueden llegar a trav\u00e9s del torrente sangu\u00edneo desde una infecci\u00f3n en otra parte del cuerpo y asentarse en el hueso. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos pacientes tienen un mayor riesgo porque su capacidad para cicatrizar o combatir las infecciones est\u00e1 mermada. La diabetes, la mala circulaci\u00f3n, la inmunosupresi\u00f3n y las heridas cr\u00f3nicas pueden complicar el tratamiento. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El organismo que causa la infecci\u00f3n tambi\u00e9n es importante. El Staphylococcus aureus es una causa importante de infecci\u00f3n \u00f3sea, pero tambi\u00e9n pueden ser responsables otras bacterias y, aunque es menos habitual, hongos u otros organismos. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>S\u00edntomas<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los s\u00edntomas dependen de lo r\u00e1pido que se haya desarrollado la infecci\u00f3n y de la extensi\u00f3n de la afectaci\u00f3n del hueso y los tejidos blandos. te informo<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pacientes pueden notar:<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Dolor de tobillo persistente o que va a peor<\/li>\n\n\n\n<li>Hinchaz\u00f3n alrededor del tobillo<\/li>\n\n\n\n<li>Enrojecimiento o sensaci\u00f3n de calor<\/li>\n\n\n\n<li>Dificultad para caminar o soportar peso<\/li>\n\n\n\n<li>Una herida que no se cura<\/li>\n\n\n\n<li>Secreci\u00f3n o pus de una herida<\/li>\n\n\n\n<li>Una zona de hueso al descubierto o visible en los casos graves<\/li>\n\n\n\n<li>Fiebre o escalofr\u00edos, sobre todo si hay una infecci\u00f3n sist\u00e9mica m\u00e1s grave<\/li>\n<\/ul>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una infecci\u00f3n \u00f3sea cr\u00f3nica no siempre provoca s\u00edntomas graves. Un paciente puede presentar relativamente poco enrojecimiento o fiebre, a pesar de tener una infecci\u00f3n subyacente importante. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa es una de las razones por las que prestamos mucha atenci\u00f3n a las heridas que siguen abiertas o que siguen supurando, en lugar de dar por hecho que, si ya no hay fiebre, la infecci\u00f3n ha desaparecido.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Qu\u00e9 miramos en la primera visita<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezamos examinando la piel y los tejidos blandos que rodean el tobillo. Fijamos la atenci\u00f3n en la ubicaci\u00f3n y la profundidad de cualquier herida, si hay supuraci\u00f3n, cambios de color, hinchaz\u00f3n y signos de deterioro tisular. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n evaluamos la circulaci\u00f3n y la sensibilidad, ya que un flujo sangu\u00edneo deficiente o una disfunci\u00f3n nerviosa pueden afectar significativamente a la cicatrizaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los an\u00e1lisis de sangre pueden dar informaci\u00f3n sobre la inflamaci\u00f3n y la infecci\u00f3n. Algunos marcadores, como el recuento de gl\u00f3bulos blancos y la prote\u00edna C reactiva, pueden resultar \u00fatiles, aunque unos resultados normales en los an\u00e1lisis no descartan necesariamente una osteomielitis cr\u00f3nica. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las radiograf\u00edas son \u00fatiles para examinar los huesos e identificar alteraciones m\u00e1s avanzadas, pero es posible que una infecci\u00f3n \u00f3sea en fase inicial no se vea.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resonancia magn\u00e9tica puede ofrecer informaci\u00f3n mucho m\u00e1s detallada sobre el hueso y los tejidos blandos que lo rodean. Puede ayudar a identificar zonas que puedan indicar infecci\u00f3n, formaci\u00f3n de abscesos y el alcance de la afectaci\u00f3n tisular. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tomograf\u00eda computarizada puede ser \u00fatil cuando necesitamos conocer con m\u00e1s detalle el hueso, sobre todo cuando hay destrucci\u00f3n \u00f3sea o la anatom\u00eda es compleja.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta m\u00e1s importante suele ser si podemos obtener una muestra fiable del tejido o hueso infectado. Los cultivos ayudan a identificar el microorganismo, de modo que el tratamiento se pueda centrar en la infecci\u00f3n real, en lugar de basarnos indefinidamente en conjeturas. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las infecciones agudas y cr\u00f3nicas se manifiestan de forma diferente<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La osteomielitis puede ser aguda o cr\u00f3nica, dependiendo de c\u00f3mo se desarrolle la infecci\u00f3n y del tiempo que lleve presente.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una infecci\u00f3n aguda puede desarrollarse con bastante rapidez y provocar dolor intenso, hinchaz\u00f3n, enrojecimiento y s\u00edntomas sist\u00e9micos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La osteomielitis cr\u00f3nica puede presentar s\u00edntomas m\u00e1s sutiles. Puede manifestarse con supuraci\u00f3n recurrente, una herida persistente, zonas de hueso muerto o una infecci\u00f3n que vuelve a aparecer tras un tratamiento previo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta distinci\u00f3n es importante porque, a menudo, una infecci\u00f3n cr\u00f3nica requiere algo m\u00e1s que simplemente recetar otro tratamiento con antibi\u00f3ticos. Tenemos que averiguar si hay tejido infectado o no viable que haya que extirpar y si los tejidos blandos de alrededor podr\u00e1n curarse bien despu\u00e9s. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Problemas que pueden parecer similares<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay varias afecciones que pueden provocar dolor, hinchaz\u00f3n, enrojecimiento o calor en la zona del tobillo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La celulitis y los abscesos de tejidos blandos pueden provocar una inflamaci\u00f3n importante sin que la infecci\u00f3n llegue realmente al hueso. Una fractura en proceso de curaci\u00f3n tambi\u00e9n puede causar dolor e hinchaz\u00f3n, sobre todo despu\u00e9s de un traumatismo. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gota y la artritis inflamatoria pueden parecerse a una infecci\u00f3n, ya que ambas pueden provocar dolor repentino, calor, enrojecimiento e hinchaz\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La irritaci\u00f3n causada por el material quir\u00fargico u otros cambios posoperatorios tambi\u00e9n pueden parecerse a una infecci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el diagn\u00f3stico no est\u00e1 claro, tenemos en cuenta la historia cl\u00ednica, la exploraci\u00f3n f\u00edsica, los resultados de laboratorio, las pruebas de imagen y los cultivos en su conjunto, en lugar de dar por hecho que todo tobillo hinchado y dolorido es sin\u00f3nimo de osteomielitis.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Los antibi\u00f3ticos son solo una parte del tratamiento<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se sospecha o se confirma una osteomielitis, los antibi\u00f3ticos se eligen en funci\u00f3n del microorganismo probable y, siempre que sea posible, de los resultados de los cultivos.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento puede empezar con un antibi\u00f3tico de amplio espectro cuando el paciente est\u00e1 gravemente enfermo o a\u00fan no se ha identificado el microorganismo. En cuanto se disponga de informaci\u00f3n fiable del cultivo, el tratamiento se puede ajustar para actuar sobre la bacteria concreta. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los antibi\u00f3ticos por s\u00ed solos pueden ser adecuados en determinadas situaciones, sobre todo cuando no hay un absceso que se pueda drenar, no hay hueso necrosado en cantidades importantes y la infecci\u00f3n se puede controlar adecuadamente con tratamiento m\u00e9dico.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado de la herida es igual de importante cuando hay una herida abierta. Hay que tener en cuenta la presi\u00f3n, el drenaje, la degradaci\u00f3n de los tejidos y la circulaci\u00f3n, en lugar de tratar la infecci\u00f3n \u00f3sea de forma aislada. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cuando hay que operarse<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensamos en la cirug\u00eda cuando hay tejido infectado o necrosado que no se puede tratar bien solo con antibi\u00f3ticos, un absceso que hay que drenar, una infecci\u00f3n que persiste a pesar del tratamiento adecuado o una herida que requiere tratamiento quir\u00fargico.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La intervenci\u00f3n puede consistir en extirpar el tejido blando infectado y el hueso no viable. A esto se le llama <strong>desbridamiento<\/strong>. El objetivo es dejar solo el tejido capaz de cicatrizar y eliminar el material que est\u00e1 haciendo que la infecci\u00f3n persista.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se ha extirpado una cantidad significativa de hueso, puede que, con el tiempo, sea necesaria una reconstrucci\u00f3n. Dependiendo de la ubicaci\u00f3n y la magnitud de la p\u00e9rdida \u00f3sea, la reconstrucci\u00f3n puede implicar diferentes t\u00e9cnicas para recuperar la estabilidad y la funci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las infecciones m\u00e1s graves, sobre todo cuando no se puede salvar el tejido o la infecci\u00f3n pone en peligro la salud general del paciente, puede ser necesario recurrir a la amputaci\u00f3n. Pero esto no es lo primero que hacemos. Nuestro objetivo siempre es conservar la extremidad funcional siempre que se pueda hacer de forma segura y fiable.  <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La recuperaci\u00f3n no solo depende del antibi\u00f3tico<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La recuperaci\u00f3n de una osteomielitis puede llevar bastante m\u00e1s tiempo que la de una lesi\u00f3n de tobillo sin complicaciones.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es posible que los pacientes necesiten un tratamiento antimicrobiano prolongado, cuidados de la herida, descarga de la zona afectada y restricciones a la carga de peso mientras se curan la infecci\u00f3n y la zona de la intervenci\u00f3n. El plan concreto depende de la localizaci\u00f3n y la extensi\u00f3n de la infecci\u00f3n, la intervenci\u00f3n realizada, la circulaci\u00f3n y el estado de salud general del paciente, y de si fue necesaria una reconstrucci\u00f3n \u00f3sea. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fisioterapia puede formar parte de la recuperaci\u00f3n una vez que se haya controlado la infecci\u00f3n y los tejidos est\u00e9n preparados para aumentar la actividad. La rehabilitaci\u00f3n se centra en recuperar el movimiento, la fuerza, el equilibrio y la funcionalidad de forma segura, sin ejercer una tensi\u00f3n excesiva sobre los tejidos en proceso de curaci\u00f3n. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>A qu\u00e9 prestamos atenci\u00f3n despu\u00e9s del tratamiento<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor preocupaci\u00f3n tras el tratamiento es la reaparici\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacemos un seguimiento de la herida, el drenaje, la hinchaz\u00f3n, el dolor, los par\u00e1metros anal\u00edticos cuando es necesario y las pruebas de imagen cuando aportan informaci\u00f3n \u00fatil. Una herida que se vuelve a abrir o que empieza a supurar de nuevo merece una evaluaci\u00f3n, en lugar de simplemente taparla y dejarla en observaci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n abordamos los factores que permitieron que se desarrollara la infecci\u00f3n en primer lugar. La mala circulaci\u00f3n, la presi\u00f3n sobre una herida, un nivel de az\u00facar en sangre descontrolado, la presencia de material quir\u00fargico infectado que no se ha retirado o una cobertura insuficiente de los tejidos blandos pueden interferir en el \u00e9xito del tratamiento. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Qu\u00e9 significa un buen resultado<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un buen resultado es algo m\u00e1s que eliminar las bacterias en un an\u00e1lisis de laboratorio.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro objetivo es que la herida se cure, que la infecci\u00f3n est\u00e9 controlada, que el tobillo est\u00e9 estable y funcione bien, y que puedas usar la extremidad afectada con seguridad. En algunos pacientes, eso significa volver a caminar con normalidad. En otros casos, sobre todo cuando ha habido un da\u00f1o importante en los huesos o los tejidos blandos, el objetivo puede ser conseguir una extremidad estable que permita moverse con seguridad, aunque el tobillo no recupere por completo su estado anterior.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La osteomielitis puede ser dif\u00edcil de tratar, pero detectarla a tiempo y seguir un enfoque coordinado puede marcar una gran diferencia. Los planes de tratamiento m\u00e1s eficaces se centran en la infecci\u00f3n en s\u00ed, pero tambi\u00e9n tienen en cuenta la herida, la circulaci\u00f3n, las tensiones mec\u00e1nicas y los factores subyacentes que afectan a la cicatrizaci\u00f3n. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cu\u00e1ndo recomendamos una evaluaci\u00f3n inmediata<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor persistente en el tobillo, la hinchaz\u00f3n, el enrojecimiento, la sensaci\u00f3n de calor, la secreci\u00f3n o una herida que no se cura deben evaluarse, sobre todo despu\u00e9s de una operaci\u00f3n, un traumatismo o cuando hay una herida abierta cerca del tobillo.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es necesario acudir urgentemente al m\u00e9dico cuando hay un enrojecimiento o hinchaz\u00f3n que aumenta r\u00e1pidamente, dolor intenso, fiebre o escalofr\u00edos, secreci\u00f3n maloliente, cambios en los tejidos que empeoran r\u00e1pidamente, o cuando el pie se te pone fr\u00edo, p\u00e1lido, entumecido o te duele m\u00e1s de lo normal.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se debe tratar una posible infecci\u00f3n \u00f3sea limit\u00e1ndose a aliviar los s\u00edntomas una y otra vez sin averiguar si la infecci\u00f3n ha llegado al hueso. Nuestro enfoque consiste en identificar el origen, determinar la extensi\u00f3n de la infecci\u00f3n, realizar cultivos cuando sea necesario y dise\u00f1ar un plan de tratamiento adaptado a lo que realmente necesita el tobillo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una infecci\u00f3n \u00f3sea en la zona del tobillo es algo que nos tomamos muy en serio, sobre todo cuando hay una herida abierta, te han operado antes, llevas implantes o tienes una infecci\u00f3n que no ha respondido al tratamiento. La osteomielitis significa que la infecci\u00f3n ha llegado al hueso, pero el problema no siempre se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"featured_media":67896,"parent":0,"menu_order":0,"template":"","meta":{"_acf_changed":false,"_seopress_titles_title":"Osteomielitis de tobillo - Ortopedia y Podolog\u00eda Integral","_seopress_titles_desc":"Osteomielitis de tobillo: Visi\u00f3n general y tratamiento La osteomielitis del tobillo es una infecci\u00f3n \u00f3sea grave que afecta principalmente a los huesos del tobillo y los tejidos blandos circundantes. Esta afecci\u00f3n es especialmente preocupante en pacientes con un estado de salud comprometido, como los diab\u00e9ticos, los que padecen una enfermedad vascular perif\u00e9rica o los que reciben terapias inmunosupresoras. A menudo es el resultado de...","_seopress_robots_index":"","_seopress_robots_follow":"","_seopress_robots_imageindex":"","_seopress_robots_snippet":"","_seopress_robots_primary_cat":"","_seopress_robots_breadcrumbs":"","_seopress_robots_freeze_modified_date":"","_seopress_robots_custom_modified_date":"","_seopress_robots_canonical":"","_seopress_social_fb_title":"","_seopress_social_fb_desc":"","_seopress_social_fb_img":"","_seopress_social_fb_img_attachment_id":0,"_seopress_social_fb_img_width":0,"_seopress_social_fb_img_height":0,"_seopress_social_twitter_title":"","_seopress_social_twitter_desc":"","_seopress_social_twitter_img":"","_seopress_social_twitter_img_attachment_id":0,"_seopress_social_twitter_img_width":0,"_seopress_social_twitter_img_height":0,"_seopress_redirections_value":"","_seopress_redirections_enabled":"","_seopress_redirections_enabled_regex":"","_seopress_redirections_logged_status":"los dos","_seopress_redirections_param":"","_seopress_redirections_type":301,"_seopress_analysis_target_kw":"","_seopress_news_disabled":"","_seopress_video_disabled":"","_seopress_video":[],"_seopress_pro_schemas_manual":[],"_seopress_pro_rich_snippets_disable_all":"","_seopress_pro_rich_snippets_disable":[],"_seopress_pro_schemas":[],"footnotes":""},"service-tags":[141],"special-treatment":[],"service-categories":[152],"class_list":["post-68162","service","type-service","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","service-tags-condicion","service-categories-pie-y-tobillo"],"acf":[],"permalink_manager":null,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service\/68162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/service"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service\/68162\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74811,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service\/68162\/revisions\/74811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67896"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=68162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"service-tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service-tags?post=68162"},{"taxonomy":"special-treatment","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/special-treatment?post=68162"},{"taxonomy":"service-categories","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/service-categories?post=68162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}