{"id":68086,"date":"2025-11-28T11:27:20","date_gmt":"2025-11-28T11:27:20","guid":{"rendered":"https:\/\/cortho.org\/service\/sindrome-navicular-accesorio\/"},"modified":"2026-10-08T18:14:30","modified_gmt":"2026-10-08T18:14:30","slug":"sindrome-navicular-accesorio","status":"publish","type":"service","link":"https:\/\/www.cortho.org\/es\/pie-y-tobillo\/sindrome-navicular-accesorio\/","title":{"rendered":"S\u00edndrome Navicular Accesorio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El s\u00edndrome del navicular accesorio puede resultar frustrante porque el problema puede parecer un simple bulto en la parte interior del pie, pero puede llegar a ser tan doloroso que te impida caminar, hacer ejercicio o llevar calzado normal. El hueso navicular accesorio en s\u00ed mismo no es necesariamente un problema; mucha gente lo tiene sin presentar s\u00edntomas. El problema surge cuando esa zona se irrita, sobre todo cuando el hueso accesorio sufre tensi\u00f3n o cuando se ve afectado el tend\u00f3n tibial posterior. La gravedad de los s\u00edntomas, la estructura del pie, el nivel de actividad y la respuesta al tratamiento no quir\u00fargico son factores que ayudan a determinar el tratamiento adecuado.     <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Anatom\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hueso navicular es un hueso situado en la parte interna del mediopi\u00e9 que desempe\u00f1a un papel importante en el mantenimiento del arco plantar. El tend\u00f3n tibial posterior se inserta cerca del hueso navicular y ayuda a sostener el arco y a controlar el pie al caminar. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un navicular accesorio es un hueso o cart\u00edlago adicional que se encuentra en la parte interior del pie, cerca del navicular. Se trata de una variaci\u00f3n anat\u00f3mica cong\u00e9nita, no es algo que se desarrolle simplemente por llevar un calzado inadecuado o por la actividad f\u00edsica. Este hueso accesorio puede no causar ning\u00fan dolor en toda la vida. Los s\u00edntomas pueden aparecer cuando el estr\u00e9s repetitivo, la presi\u00f3n del calzado, un traumatismo o un aumento de la actividad irritan la zona y el tend\u00f3n tibial posterior.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los huesos naviculares accesorios son bastante comunes y pueden aparecer en cualquiera de los dos pies. Se dan con m\u00e1s frecuencia en mujeres, adolescentes y personas con pies planos. Los s\u00edntomas suelen hacerse notar durante la adolescencia, cuando aumenta el nivel de actividad y los huesos y tejidos blandos del pie siguen madurando.  <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>S\u00edntomas<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La molestia m\u00e1s habitual es el dolor a lo largo de la parte interior del pie, normalmente justo encima de la protuberancia \u00f3sea. Los pacientes suelen describir un dolor sordo, sensibilidad o irritaci\u00f3n en la zona del arco. Los s\u00edntomas pueden acentuarse despu\u00e9s de practicar deporte, estar de pie durante mucho tiempo, caminar o realizar otras actividades repetitivas.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una protuberancia notable puede rozar con el calzado y provocar hinchaz\u00f3n o enrojecimiento. El calzado ajustado o r\u00edgido puede empeorar los s\u00edntomas, ya que ejerce presi\u00f3n directa sobre el navicular accesorio. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pies planos tambi\u00e9n pueden aumentar la tensi\u00f3n en esta zona. Cuando el arco se hunde o el pie se inclina hacia dentro, el tend\u00f3n tibial posterior tiene que esforzarse m\u00e1s para sostener el pie. Esto puede aumentar la tensi\u00f3n alrededor de su inserci\u00f3n y contribuir a que los s\u00edntomas persistan.  <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Diagn\u00f3stico<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico empieza con una exploraci\u00f3n f\u00edsica. Observamos la alineaci\u00f3n del pie, la forma del arco, la zona donde hay sensibilidad y la relaci\u00f3n entre el hueso navicular accesorio y el tend\u00f3n tibial posterior. Al aplicar presi\u00f3n directamente sobre la protuberancia, suele reproducirse el dolor del paciente.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las radiograf\u00edas con carga suelen ser el estudio de imagen inicial m\u00e1s \u00fatil, ya que muestran el hueso navicular accesorio y la alineaci\u00f3n general del pie. Adem\u00e1s, pueden ayudar a determinar el tama\u00f1o y la relaci\u00f3n de este hueso accesorio con el navicular. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los huesos naviculares accesorios suelen clasificarse en tres tipos:<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7 <strong>Tipo I:<\/strong> Un hueso peque\u00f1o e independiente dentro del tend\u00f3n tibial posterior. Normalmente no dan molestias. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7 <strong>Tipo II:<\/strong> Conectado al navicular mediante una uni\u00f3n fibrocartilaginosa. Este tipo suele ir acompa\u00f1ado de s\u00edntomas con mayor frecuencia, ya que la uni\u00f3n puede irritarse. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7 <strong>Tipo III:<\/strong> El navicular accesorio est\u00e1 fusionado con el navicular y crea una protuberancia m\u00e1s grande a lo largo de la parte interior del pie.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No siempre hace falta una resonancia magn\u00e9tica, pero puede ser \u00fatil cuando tenemos que evaluar el tend\u00f3n tibial posterior, la inflamaci\u00f3n de la zona o cualquier otra causa del dolor.<\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Afecciones que parecen similares<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor en la parte interna del pie no siempre se debe a un navicular accesorio. La tendinopat\u00eda del tibial posterior, la lesi\u00f3n por estr\u00e9s del navicular, las fracturas y otras afecciones inflamatorias o estructurales pueden provocar s\u00edntomas similares. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La localizaci\u00f3n de la sensibilidad, la alineaci\u00f3n del pie, el historial de actividad, la exploraci\u00f3n f\u00edsica y las pruebas de imagen ayudan a diferenciar estos problemas. Esto es especialmente importante cuando la intensidad del dolor no se corresponde con el aspecto que presenta el hueso navicular accesorio en una radiograf\u00eda. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tratamiento no quir\u00fargico<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de los casos sintom\u00e1ticos de hueso navicular accesorio se pueden tratar inicialmente sin cirug\u00eda. El objetivo es reducir la irritaci\u00f3n, dar soporte al arco del pie y permitir que los tejidos que rodean el hueso accesorio y el tend\u00f3n tibial posterior se estabilicen. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento puede incluir cambios en la actividad f\u00edsica, calzado adecuado, hielo y medicamentos antiinflamatorios cuando sea necesario. Un calzado m\u00e1s ancho y con una amortiguaci\u00f3n adecuada puede reducir la presi\u00f3n directa sobre la protuberancia. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las plantillas a medida pueden resultar especialmente \u00fatiles cuando el pie plano o una mec\u00e1nica an\u00f3mala del pie contribuyen a los s\u00edntomas. Al sujetar el arco y mejorar la forma en que el pie soporta el peso al caminar, las plantillas pueden reducir la tensi\u00f3n en torno al tend\u00f3n tibial posterior y al hueso navicular accesorio. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fisioterapia tambi\u00e9n puede servir para mejorar la fuerza, la flexibilidad y la mec\u00e1nica del pie. Cuando los s\u00edntomas son m\u00e1s intensos, la inmovilizaci\u00f3n temporal con una bota ortop\u00e9dica o un yeso puede permitir que la zona afectada descanse. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">The specific combination of treatments depends on the severity and duration of symptoms, the patient&#8217;s activity level, and the underlying foot mechanics. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Cu\u00e1ndo es recomendable la cirug\u00eda<\/strong><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se plantea la cirug\u00eda cuando el dolor sigue siendo intenso a pesar de haber seguido un tratamiento no quir\u00fargico adecuado y sigue afectando a las actividades cotidianas o a la actividad f\u00edsica que te gustar\u00eda realizar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La t\u00e9cnica quir\u00fargica m\u00e1s habitual consiste en extirpar el hueso navicular accesorio que causa los s\u00edntomas. Cuando el tend\u00f3n tibial posterior est\u00e1 afectado, puede que tambi\u00e9n haya que repararlo, adelantarlo o recolocarlo como parte de la intervenci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La intervenci\u00f3n de Kidner<\/strong> es una t\u00e9cnica muy habitual en la que se extirpa el hueso navicular accesorio y se trata el tend\u00f3n tibial posterior para recuperar su funci\u00f3n correcta y reducir la irritaci\u00f3n en la parte interna del pie. El procedimiento exacto depende de la anatom\u00eda del paciente, la funci\u00f3n del tend\u00f3n, la alineaci\u00f3n del pie y la relaci\u00f3n entre el hueso accesorio y el navicular. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cirug\u00eda no se basa simplemente en la presencia de un tipo de hueso navicular accesorio. La exploraci\u00f3n cl\u00ednica y la persistencia de los s\u00edntomas a pesar de un tratamiento conservador adecuado son factores importantes a la hora de decidir si se justifica una operaci\u00f3n. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Recuperaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La recuperaci\u00f3n requiere un periodo de protecci\u00f3n y una recuperaci\u00f3n progresiva. Dependiendo de la intervenci\u00f3n y del protocolo del cirujano, es posible que al principio tengas que llevar una escayola o una bota ortop\u00e9dica y que te pongan restricciones a la hora de apoyar el pie. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que avanza la recuperaci\u00f3n, la fisioterapia puede ayudarte a recuperar la amplitud de movimiento, la fuerza, el equilibrio y la mec\u00e1nica normal al caminar. La hinchaz\u00f3n y la sensibilidad alrededor de la zona operada pueden persistir tras el periodo inicial de recuperaci\u00f3n, sobre todo porque la intervenci\u00f3n se realiza en una zona que est\u00e1 expuesta a la presi\u00f3n del calzado. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vuelta a las actividades de mayor impacto debe ser gradual. La recuperaci\u00f3n total suele tardar varios meses, y el plazo var\u00eda en funci\u00f3n de la intervenci\u00f3n, el nivel de actividad del paciente y si es necesaria una reconstrucci\u00f3n adicional del pie. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Posibles complicaciones<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como en cualquier intervenci\u00f3n quir\u00fargica, pueden surgir complicaciones. Entre ellas se pueden incluir infecciones, problemas de cicatrizaci\u00f3n, dolor persistente, entumecimiento o irritaci\u00f3n alrededor de la incisi\u00f3n, lesiones nerviosas y la persistencia de s\u00edntomas relacionados con una mec\u00e1nica an\u00f3mala del pie. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor persistente no siempre significa que el hueso navicular accesorio haya vuelto a aparecer. Los s\u00edntomas que persisten pueden estar relacionados, en cambio, con una disfunci\u00f3n del tend\u00f3n tibial posterior, pie plano, una rehabilitaci\u00f3n inadecuada u otra causa de dolor. Es importante hacer una evaluaci\u00f3n minuciosa cuando los s\u00edntomas contin\u00faan despu\u00e9s del tratamiento.  <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Perspectivas a largo plazo<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que tengas un navicular accesorio no significa necesariamente que vayas a tener problemas. Muchas personas nunca necesitan tratamiento. Cuando aparecen s\u00edntomas, la mayor\u00eda de los casos se pueden tratar con cuidados no quir\u00fargicos adecuados.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los pacientes que siguen teniendo s\u00edntomas importantes a pesar del tratamiento conservador, la extirpaci\u00f3n quir\u00fargica del navicular accesorio, junto con un tratamiento adecuado del tend\u00f3n tibial posterior, puede suponer una mejora notable en el dolor y la funci\u00f3n. Un estudio de 2025 que evalu\u00f3 las intervenciones modificadas de Kidner observ\u00f3 mejoras significativas en el dolor y la funci\u00f3n del pie tanto en deportistas como en personas no deportistas, lo que respalda esta intervenci\u00f3n como una opci\u00f3n eficaz para pacientes adecuadamente seleccionados en los que el tratamiento no quir\u00fargico no ha dado resultado. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo del tratamiento no es simplemente extirpar un hueso que se ve en una radiograf\u00eda. El objetivo es aliviar el dolor, proteger el tend\u00f3n tibial posterior, mejorar la mec\u00e1nica del pie cuando sea necesario y permitir que el paciente vuelva a sus actividades habituales. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Cu\u00e1ndo acudir al m\u00e9dico<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El dolor persistente, la hinchaz\u00f3n o la sensibilidad en la parte interior del pie deben evaluarse cuando te impidan caminar, hacer ejercicio, ponerte el calzado o realizar tus actividades diarias. Una evaluaci\u00f3n temprana tambi\u00e9n puede ayudar a determinar si el hueso navicular accesorio es realmente el responsable de los s\u00edntomas o si hay otra afecci\u00f3n que est\u00e9 causando el dolor. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, si notas un aumento del dolor, hinchaz\u00f3n importante, secreci\u00f3n, fiebre, nuevo entumecimiento o dificultad para mover el pie, deber\u00edas ponerte en contacto con el equipo quir\u00fargico lo antes posible. Los s\u00edntomas graves o que empeoran r\u00e1pidamente pueden requerir una evaluaci\u00f3n urgente. <\/p>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Opciones no quir\u00fargicas<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un calzado que ofrezca buen soporte y adaptar las actividades de forma adecuada pueden reducir la tensi\u00f3n innecesaria en la parte interior del pie. Mantener la fuerza y la flexibilidad en la zona del pie y el tobillo tambi\u00e9n puede contribuir a una mec\u00e1nica saludable. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una alimentaci\u00f3n adecuada, que incluya suficiente prote\u00edna, calcio y vitamina D, favorece la salud de los huesos y los tejidos durante la recuperaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, la actividad f\u00edsica debe ir aumentando seg\u00fan la fase de recuperaci\u00f3n, en lugar de volver enseguida a hacer ejercicio de alto impacto. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El s\u00edndrome del navicular accesorio se aborda mejor como una combinaci\u00f3n de una variaci\u00f3n anat\u00f3mica y los s\u00edntomas que provoca. No todos los naviculares accesorios necesitan tratamiento, y la cirug\u00eda suele reservarse para los s\u00edntomas persistentes que no mejoran con un tratamiento no quir\u00fargico adecuado. Una exploraci\u00f3n minuciosa, pruebas de imagen adecuadas y prestar atenci\u00f3n a la mec\u00e1nica de todo el pie ayudan a orientar el tratamiento y aumentan las posibilidades de volver a realizar las actividades diarias con comodidad.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00edndrome del navicular accesorio puede resultar frustrante porque el problema puede parecer un simple bulto en la parte interior del pie, pero puede llegar a ser tan doloroso que te impida caminar, hacer ejercicio o llevar calzado normal. 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